La transformación del fundraising digital, el papel creciente de la inteligencia artificial y la necesidad de innovar sin perder la confianza ni el vínculo humano centran esta conversación con Glòria Oliver, Presidenta de la Asociación Española de Fundraising (AEFr). En la entrevista, Oliver analiza cómo el sector ha evolucionado desde campañas digitales aisladas hacia ecosistemas de relación más personalizados, integrados y basados en datos, al tiempo que reflexiona sobre las oportunidades y los retos éticos que plantean las nuevas tecnologías para las entidades del Tercer Sector.
- En los últimos años, el fundraising digital ha experimentado una transformación profunda. ¿Cómo ha evolucionado la captación de fondos a través de los canales digitales y cuáles considera que son actualmente las principales oportunidades y retos para las entidades del Tercer Sector?
- La innovación se ha convertido en un elemento clave para conectar con nuevos públicos y fortalecer la relación con donantes y socios. ¿Qué nuevas estrategias, formatos o tecnologías están marcando la evolución del fundraising y qué deberían tener en cuenta las organizaciones para innovar sin perder de vista el vínculo humano y la confianza?
- La inteligencia artificial está transformando la comunicación, el marketing y también la relación entre las organizaciones y sus donantes. ¿Cómo cree que cambiará la IA la forma de captar fondos en los próximos años y qué oportunidades, pero también qué desafíos éticos, plantea para el Tercer Sector?
- El próximo 15 de octubre se celebra en Barcelona una nueva edición del Digital Fundraising Hub. ¿Qué novedades y contenidos destacaría de esta edición de 2026 y qué conocimientos o herramientas espera que se lleven los profesionales que participen en este encuentro?
Desde Corresponsables, como media partner del Digital Fundraising Hub 2026, que se celebrará el próximo 15 de octubre en Barcelona, hablamos con Glòria Oliver sobre las claves de esta nueva edición y sobre los grandes desafíos que marcarán el futuro de la captación de fondos: desde la personalización y la creatividad hasta la gobernanza de la IA. Un encuentro que, según destaca, busca ofrecer herramientas a los profesionales, pero sobre todo criterio para identificar dónde la tecnología puede multiplicar el impacto y dónde sigue siendo imprescindible preservar la intervención humana.
En los últimos años, el fundraising digital ha experimentado una transformación profunda. ¿Cómo ha evolucionado la captación de fondos a través de los canales digitales y cuáles considera que son actualmente las principales oportunidades y retos para las entidades del Tercer Sector?
El fundraising digital ha dejado de ser un canal. Hoy es una manera de relacionarnos, de escuchar y de construir comunidad.
Durante años hemos pensado la transformación digital como una suma de herramientas: una web más eficaz, mejores campañas, automatización o presencia en redes sociales. Todo esto es necesario, pero no suficiente. La verdadera transformación se produce cuando la tecnología cambia nuestra manera de entender a las personas y de acompañarlas en su relación con una causa.
La evolución es muy clara: avanzamos desde campañas aisladas hacia ecosistemas de relación. Los datos, la creatividad, la marca, la captación y la fidelización ya no pueden trabajar de forma separada.
Una de las grandes oportunidades es la personalización: comprender mejor qué mueve a cada persona y ofrecerle una relación significativa. Otra es la capacidad de experimentar, aprender y escalar con rapidez. A veces no necesitamos una gran disrupción, sino encontrar ese 1 % de mejora que, aplicado de manera constante, transforma los resultados.
El reto es no confundir velocidad con dirección. Tener más datos no significa necesariamente comprender mejor. Automatizar más tampoco significa relacionarnos mejor. La tecnología multiplica nuestras capacidades, pero también nuestros errores.
El buen fundraising seguirá dependiendo de algo profundamente humano: merecer la confianza de las personas y convertir su voluntad de ayudar en una posibilidad real de transformación.
La innovación se ha convertido en un elemento clave para conectar con nuevos públicos y fortalecer la relación con donantes y socios. ¿Qué nuevas estrategias, formatos o tecnologías están marcando la evolución del fundraising y qué deberían tener en cuenta las organizaciones para innovar sin perder de vista el vínculo humano y la confianza?
Innovar no es acumular novedades. Es resolver mejor, problemas relevantes.
Estamos viendo nuevas estrategias de personalización, modelos de suscripción, analítica predictiva, contenidos audiovisuales, nuevos medios de pago y fórmulas innovadoras de financiación. También aparecen actores que hasta ahora no ocupaban un lugar central en el fundraising: asesores filantrópicos, gestores de patrimonio, family offices, banca privada o las nuevas generaciones de las familias donantes. Son intermediarios que pueden convertirse en grandes aliados para conectar capital, propósito e impacto.
Otra reflexión muy presente es el valor de la esperanza como activo de marca. Las organizaciones sociales hablamos con frecuencia del problema, pero quizás no explicamos suficientemente bien la posibilidad de transformarlo. Las personas no colaboran contra algo. Colaboran a favor de un futuro que desean hacer posible.
La innovación requiere organizaciones ágiles, especialmente en contextos de incertidumbre. Sin embargo, agilidad no significa improvisación. Significa tener claro el propósito, probar con criterio, medir, aprender y rectificar sin dramatismos.
Para innovar sin perder el vínculo humano debemos hacernos preguntas sencillas: ¿esto mejora la experiencia de la persona donante?, ¿fortalece su confianza?, ¿le permite comprender mejor el impacto de su contribución?
La inteligencia artificial está transformando la comunicación, el marketing y también la relación entre las organizaciones y sus donantes. ¿Cómo cree que cambiará la IA la forma de captar fondos en los próximos años y qué oportunidades, pero también qué desafíos éticos, plantea para el Tercer Sector?
La inteligencia artificial no será una herramienta más. Será una nueva capa de funcionamiento de las organizaciones.
Nos permitirá comprender mejor los datos, anticipar comportamientos, personalizar recorridos, producir contenidos, identificar oportunidades y liberar tiempo de tareas repetitivas. Bien utilizada, puede hacer que organizaciones pequeñas accedan a capacidades que hasta ahora solo estaban al alcance de grandes estructuras.
Pero la pregunta relevante no es cuánto puede hacer la inteligencia artificial. La pregunta es qué no queremos delegarle.
No podemos delegar el propósito, el criterio ni la responsabilidad. Tampoco podemos permitir que la eficiencia erosione la confianza. En fundraising trabajamos con datos, pero sobre todo trabajamos con personas que nos confían sus convicciones, sus emociones y sus recursos.
Los desafíos son importantes: privacidad, sesgos, transparencia, propiedad de los contenidos, seguridad y riesgo de manipulación. Una personalización técnicamente brillante puede ser éticamente inaceptable si explota la vulnerabilidad de una persona.
Necesitamos gobernanza, supervisión humana, formación y límites explícitos. Los órganos de gobierno también deben comprender estas transformaciones y acompañarlas; no podemos dejar decisiones tan relevantes únicamente en manos de la tecnología o de quienes la operan.
El próximo 15 de octubre se celebra en Barcelona una nueva edición del Digital Fundraising Hub. ¿Qué novedades y contenidos destacaría de esta edición de 2026 y qué conocimientos o herramientas espera que se lleven los profesionales que participen en este encuentro?
El Digital Fundraising Hub será una oportunidad para detenernos y pensar. En un momento dominado por la aceleración, detenerse a pensar juntos no es perder tiempo: es ganar dirección.
El 15 de octubre reuniremos en el Hub Social de Barcelona a seis profesionales para analizar cómo la inteligencia artificial está transformando la tecnología, el marketing y la creatividad. Julián de Cabo, de Sngular, reflexionará sobre aquello que no hicimos bien durante la transformación digital y sobre las nuevas posibilidades que abre la IA. Nuria Oliver, directora de ELLIS Alicante, planteará una cuestión fundamental: cómo construir una inteligencia artificial socialmente sostenible. Albert Esplugas, de Futuria Strategy, analizará los cambios del marketing digital y una paradoja especialmente relevante para nuestro sector: si una mayor presencia de la IA puede acabar generando una menor conexión con las personas donantes.
La creatividad tendrá también un espacio propio con Chuwi García, Andrés Gil y Nacho Bárcena, que explorarán qué sucede cuando incorporamos la inteligencia artificial a los procesos creativos.
Me gustaría que los profesionales se llevaran herramientas, pero sobre todo criterio. Que salieran con mejores preguntas. Que identificaran ese 1 % de mejora capaz de transformar un programa. Que comprendieran dónde la tecnología puede multiplicar su impacto y dónde deben preservar deliberadamente la intervención humana.
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