Elena Sánchez Valdivieso, experta en ESG de Baviera, aborda en esta entrevista la integración de los criterios ambientales, sociales y de buen gobierno en la estrategia de la compañía. Baviera, empresa especializada en salud visual y atención oftalmológica, trabaja para consolidar un modelo de crecimiento responsable que combina calidad asistencial, acceso a la salud visual, reducción de emisiones, gestión ética y acción social a través de la Fundación Baviera.
- Baviera lleva años integrando los criterios ESG en su modelo de negocio. ¿Cuáles son los pilares actuales de la estrategia de Sostenibilidad y cómo se alinean con los objetivos a largo plazo de la compañía?
- ¿Qué proceso seguís para identificar los temas materiales en materia ambiental, social y de buen gobierno? ¿Y cuáles son los asuntos que consideráis prioritarios para el sector salud?
- La salud visual tiene un componente social muy directo. ¿Qué iniciativas concretas desarrolláis para mejorar el acceso a la atención oftalmológica en colectivos vulnerables o en zonas con menor cobertura sanitaria?
- El sector sanitario genera un volumen significativo de residuos y consumo energético. ¿Qué medidas habéis adoptado para reducir la huella de carbono y gestionar los recursos de forma más circular?
- ¿Cómo se estructura la supervisión de los compromisos ESG dentro del Consejo de Administración y qué indicadores permiten comunicar el progreso a inversores y otros grupos de interés?
Baviera lleva años avanzando en la integración de los criterios ESG en su modelo de negocio. En esta entrevista con Corresponsables, Elena Sánchez Valdivieso, experta en ESG, explica los pilares de su estrategia de Sostenibilidad, el papel de la Fundación Baviera en el acceso a la salud visual, los avances en reducción de emisiones y la estructura de gobernanza que permite supervisar sus compromisos ambientales, sociales y de buen gobierno.
Baviera lleva años integrando los criterios ESG en su modelo de negocio. ¿Cuáles son los pilares actuales de la estrategia de Sostenibilidad y cómo se alinean con los objetivos a largo plazo de la compañía?
La Sostenibilidad ha ido ganando relevancia durante los últimos años en el modelo de negocio de Baviera. La estrategia que aprobamos en julio del año pasado nos ha permitido aterrizar y materializar mejor los compromisos que tiene la compañía, tanto con las personas como con el entorno.
Esta estrategia se articula en torno a tres pilares. El primero es el compromiso con la salud visual y el bienestar de las personas. El segundo tiene que ver con una gestión responsable desde el punto de vista medioambiental. Y el tercero se centra en la gobernanza, con el objetivo de asegurar una actuación ética dentro del mundo de los negocios.
En el pilar social, vinculado al bienestar de las personas, nos centramos en ofrecer una atención oftalmológica de máxima calidad y accesible, situando siempre al paciente en el centro. Para lograrlo, también trabajamos en el desarrollo del talento y en sacar lo mejor de nuestros equipos.
A nivel ambiental, nuestro impacto es menor al de otros actores tradicionales del sector salud, especialmente de los grandes hospitales, pero tratamos de reducir todo lo posible nuestra huella ambiental. En cuanto a la gobernanza, que es lo que aporta solidez al negocio, buscamos asegurar decisiones éticas y alineadas con nuestros objetivos.
Queremos posicionarnos como empresa referente en el sector oftalmológico. Y ese liderazgo no puede limitarse únicamente al ámbito financiero o de negocio, sino que debe ir de la mano de la Sostenibilidad.
¿Qué proceso seguís para identificar los temas materiales en materia ambiental, social y de buen gobierno? ¿Y cuáles son los asuntos que consideráis prioritarios para el sector salud?
Como muchas empresas, realizamos un análisis de doble materialidad, tomando como referencia las Normas Europeas de Información sobre Sostenibilidad. Este enfoque combina una doble mirada: por un lado, cómo Baviera afecta al entorno y a las personas en el desarrollo de su actividad; y, por otro, cómo ese entorno puede afectar a la compañía y a su evolución.
Para ello, analizamos muy bien nuestra actividad diaria, revisamos nuestra cadena de valor, integramos las opiniones de los grupos de interés afectados por nuestra actividad y estudiamos el contexto regulatorio y sectorial. Todo esto nos permite identificar tanto los impactos positivos y negativos que podemos generar hacia fuera, como los riesgos y oportunidades que el entorno nos plantea hacia dentro.
Tras ese análisis, nuestro principal foco está en el ámbito social, porque es donde consideramos que podemos generar un mayor impacto y donde también encontramos más oportunidades. Destacaría especialmente la seguridad del paciente y la calidad asistencial, ya que nuestro objetivo es garantizar los más altos estándares en la práctica oftalmológica.
También damos mucha importancia al desarrollo del talento, la diversidad y la igualdad de oportunidades, que forman parte del día a día de Baviera.
En el ámbito ambiental, tanto para nosotros como para el conjunto del sector salud, la generación de emisiones, el consumo de energía y la gestión de residuos son temas muy relevantes. En este último punto encontramos algunas dificultades, porque debemos compatibilizar los principios de la economía circular con los requerimientos específicos del sector sanitario.
Y, en materia de gobernanza, la ética resulta fundamental. Trabajamos con personas y para personas, por lo que todas nuestras decisiones tienen una carga muy importante.
La salud visual tiene un componente social muy directo. ¿Qué iniciativas concretas desarrolláis para mejorar el acceso a la atención oftalmológica en colectivos vulnerables o en zonas con menor cobertura sanitaria?
Canalizamos este trabajo a través de la Fundación Baviera. Uno de los proyectos que destacaría, y del que nos sentimos especialmente orgullosos, es la clínica que hemos abierto en Meki (Etiopía). Con esta iniciativa acercamos la salud visual a personas en situación de vulnerabilidad y, al mismo tiempo, generamos empleo local. De esta forma, no solo contribuimos a mejorar la salud visual de la población, sino que también aportamos al desarrollo de la comunidad. Durante 2025, hemos realizado 420 screenings visuales en colegios de la zona, 1.104 revisiones en la clínica, 25 cirugías a cargo de la cirujana local y entregado 118 gafas a niños y personas con escasos recursos.
Además, realizamos revisiones en otros países en vías de desarrollo mediante colaboraciones con distintas ONG. Estamos presentes en países como Honduras, Sierra Leona o Senegal, donde nuestros médicos realizan revisiones y operaciones de cataratas. A través de estos proyectos, durante el 2025 llevamos a cabo 7.863 revisiones, 1.216 cirugías y entregamos más de 2.000 gafas en colaboración con entidades como Visió Sense Fronteres o Stop Ceguera.
No nos centramos únicamente en la cooperación internacional. También actuamos en España, realizando revisiones a personas en situación de vulnerabilidad en colaboración con entidades sociales como Fundación Tu Techo y otras organizaciones como Fundación Rafa Nadal o Onesight Essilor Luxottica. En este ámbito, hemos realizado casi 700 revisiones en España y hemos entregado más de 150 gafas.
Otra iniciativa que impulsamos desde las clínicas consiste en animar a los pacientes que se operan a donar sus gafas. Gracias a ellos, hemos conseguido recoger alrededor de 10.000 gafas. Posteriormente, estas pasan por un proceso de revisión en el centro de reciclaje Melvin Jones de los Lions en San Vicente del Raspeig (Alicante), para comprobar que tienen la calidad suficiente para ser donadas. A partir de ahí, hemos podido hacer llegar alrededor de 3.000 gafas a países en vías de desarrollo.
También trabajamos para mejorar el acompañamiento al paciente en algunos países. En Alemania y Reino Unido, por ejemplo, contamos con servicio de video consulta, lo que permite tener al médico más cerca y generar mayor confianza. Nuestro objetivo es maximizar el impacto positivo sobre las personas haciendo llegar la salud visual allí donde se necesita.
El sector sanitario genera un volumen significativo de residuos y consumo energético. ¿Qué medidas habéis adoptado para reducir la huella de carbono y gestionar los recursos de forma más circular?
Durante 2025 aprobamos nuestro plan de reducción de emisiones. Entre las medidas se encuentran el fomento del consumo de energía renovable en el 100% de nuestras clínicas, y la realización de auditorías energéticas para identificar mejoras en eficiencia.
Hemos dado los primeros pasos y estamos muy satisfechos. Contamos con suministro de energía 100% renovable en más del 90% de nuestras clínicas y hemos extendido las auditorías energéticas a más de 100 centros.
Gracias a estas actuaciones, hemos reducido en un 30% nuestra huella de carbono respecto al año base, situándonos en una intensidad de 1,21 toneladas de CO2 por millón de euros facturados. Es un dato muy positivo, porque demuestra, que en poco tiempo, hemos conseguido avanzar de forma significativa.
En cuanto a los residuos, como comentaba antes, operamos en un sector en el que la seguridad del paciente y la seguridad del personal son prioritarias. Esto hace que, en ocasiones, resulte más complejo integrar determinados principios de economía circular.
Aun así, tenemos muy implantada la separación y segregación de residuos dentro de los quirófanos y las clínicas. Además, estamos explorando otras vías, como el uso de vestuario quirúrgico sostenible. Es un reto importante para nosotros, pero avanzamos poco a poco en soluciones que nos permitan reducir la cantidad de residuos que generamos y reciclar adecuadamente aquellos que no podemos evitar.
¿Cómo se estructura la supervisión de los compromisos ESG dentro del Consejo de Administración y qué indicadores permiten comunicar el progreso a inversores y otros grupos de interés?
La gobernanza ESG dentro de Baviera busca ser transversal. El Consejo de Administración, mediante la delegación de funciones en la Comisión de Auditoría, supervisa y monitoriza el desempeño y el cumplimiento de los objetivos establecidos.
Además, nos apoyamos en la unidad de cumplimiento, que da operatividad a esos compromisos y a las acciones necesarias para aterrizar la estrategia. Esta unidad articula el trabajo a nivel transversal.
Desde el Departamento de Sostenibilidad proponemos iniciativas, recopilamos información y trabajamos junto con la unidad de cumplimiento. A partir de ahí, la información se traslada al resto de áreas y, posteriormente, en vertical, a la Comisión de Auditoría y al Consejo de Administración. Esta revisión se realiza de forma trimestral o semestral.
Nuestro reporting es periódico. En estas reuniones analizamos distintos indicadores, como las horas de formación, que en 2025 alcanzaron las 21,5 horas por persona; los datos vinculados a la Fundación, como revisiones realizadas, cirugías de cataratas o gafas entregadas; y los indicadores de satisfacción del paciente, como el NPS.
Este último dato es especialmente positivo, porque, en un contexto de crecimiento, somos capaces de mantener ratios de satisfacción del paciente superiores al 86%. Estos resultados reflejan la solidez de nuestro modelo asistencial, que nos permite incorporar nuevas clínicas de forma eficiente sin comprometer la experiencia del paciente ni los estándares de calidad del Grupo.
También reportamos indicadores medioambientales, como los avances en reducción de emisiones, consumo energético o gestión de residuos. Además, publicamos nuestro informe de Sostenibilidad, que también difundimos a través de la web corporativa para comunicar nuestro desempeño a inversores y otros grupos de interés.
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