Corresponsables ha entrevistado a Cynthia Espinoza Aranguré, Directora General del Centro Nacional de Apoyo para Contingencias Epidemiológicas y Desastres (CENACED), para conocer de primera mano cómo esta organización articula la respuesta de empresas, sociedad civil, instituciones públicas y organismos internacionales ante situaciones de emergencia. A través del modelo Unidos por Ellos, CENACED coordina una red de más de 300 actores con el propósito de evitar duplicidades, identificar las necesidades sobre el terreno y conseguir que los recursos y la ayuda lleguen de manera eficiente a las comunidades afectadas.
- ¿Qué es el Centro Nacional de Apoyo para Contingencias Epidemiológicas y Desastres, qué es el CENACED, cuándo y por qué surgió?
- Recientemente se registraron en Venezuela un par de sismos que afectaron gravemente a la región aledaña a Caracas. ¿Cómo se activó a partir de este desastre el modelo Unidos por Ellos y qué han hecho hasta el momento?
- Mencionabas la campaña activada junto con el Consejo de la Comunicación. ¿Continúa vigente? ¿En qué momento se encuentran tanto la campaña como la atención de la emergencia?
- Para esta segunda etapa, ¿de qué manera pueden participar las personas? ¿En qué va a consistir y cómo pueden sumarse?
- Más allá de esta campaña y pensando en las empresas y su responsabilidad social, ¿qué papel debe desempeñar la responsabilidad social empresarial ante crisis, desastres y emergencias como las que atiende CENACED?
- Cuando hablamos de responsabilidad social, un aspecto fundamental es la transparencia. ¿Qué mecanismos implementará CENACED para que empresas, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos puedan conocer el destino y, sobre todo, el impacto de sus donativos?
- Llevan más de 20 años trabajando ante este tipo de situaciones y actualmente coordinan más de 300 empresas, organizaciones, fundaciones y medios. ¿Cómo coordinan una red tan amplia para evitar duplicidades y asegurar que la ayuda llegue donde más se necesita?
- En el caso particular de Venezuela, ¿cómo ha sido el trabajo con las autoridades y las organizaciones del país?
- Después de 20 años de trabajo, ¿cuáles son los grandes aprendizajes que aplican en una situación como la de Venezuela o, en general, ante una emergencia?
- La ayuda inmediata y la atención de una emergencia suelen ser las etapas más visibles y generan una respuesta rápida. Cuando llega la reconstrucción, el interés puede disminuir. ¿Cuál es el papel de las empresas y de la responsabilidad social en esa etapa y por qué es importante que la solidaridad no termine cuando desaparecen los reflectores mediáticos?
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Durante la conversación, Espinoza explica la activación de esta red tras los recientes sismos en Venezuela, las distintas fases de respuesta y recuperación y la importancia de mantener la solidaridad cuando la emergencia deja de ocupar los principales espacios informativos. La directora general de CENACED también profundiza en el papel de la responsabilidad social empresarial, la transparencia en la gestión de los donativos, la colaboración con organizaciones locales y uno de los mayores aprendizajes acumulados durante más de 20 años de trabajo: la prevención, la coordinación y la confianza entre sectores son fundamentales para salvar vidas y reducir el sufrimiento humano.
¿Qué es el Centro Nacional de Apoyo para Contingencias Epidemiológicas y Desastres, qué es el CENACED, cuándo y por qué surgió?
Te agradezco, en primer lugar, este espacio para hablar de una organización que nos llena el corazón a todos los que formamos parte de ella. El CENACED es el Centro Nacional de Apoyo para Contingencias Epidemiológicas y Desastres, una organización de la sociedad civil que tiene más de 20 años trabajando en la atención de emergencias y desastres, tanto nacionales como internacionales.
Desde su origen ha trabajado bajo un principio rector: la colaboración multisectorial. Desde sus inicios ha priorizado el trabajo conjunto con los sectores privado, público y social. El objetivo siempre ha sido sumar esfuerzos para llegar de manera oportuna a las comunidades que más lo necesitan durante una emergencia y, al mismo tiempo, fomentar una cultura de prevención.
El trabajo que ha realizado CENACED durante estos más de 20 años se ha centrado precisamente en fomentar la colaboración para prevenir emergencias y desastres y trabajar bajo el concepto de reducción del riesgo de desastres en México.
CENACED surge del compromiso de empresarios mexicanos con la convicción de construir un México mejor para todos. En esa búsqueda por identificar cuáles eran los retos sociales del país y por qué, cada vez que se producía una emergencia, se detectaba un gran freno tanto para la sociedad como para las instituciones y para el crecimiento del país, se conformó un grupo de filántropos bajo el nombre de Unidos por Ellos. Su propósito era tratar de resolver esos retos sociales que se presentaban cada vez que los desastres azotaban nuestro país.
«No se trata solo de reconstruir viviendas, sino de reconstruir vidas»
En 2012, CENACED se constituyó legalmente como una donataria autorizada, con un objetivo muy claro: no solamente atender emergencias, sino también trabajar en la prevención, algo que consideramos fundamental.
En 2023 se consolidó un modelo de coordinación multisectorial al que llamamos Unidos por Ellos. Es un modelo paraguas y una plataforma virtual en la que trabajamos de la mano con gobierno, sociedad civil, iniciativa privada, academia, organizaciones de la sociedad civil y agencias internacionales.
Todos estos actores trabajamos sobre los mismos objetivos: no duplicar esfuerzos, maximizar el apoyo del sector privado y actuar bajo principios de transparencia y trazabilidad. Hoy el proyecto Unidos por Ellos tiene ya más de tres años trabajando y constituye un ejemplo regional de cómo el trabajo colaborativo puede salvar vidas y reducir el sufrimiento humano.
Lo más importante es que, dentro de este modelo, todos los actores que participan no buscan protagonismo, sino ayudar a que las comunidades afectadas por una situación o un fenómeno natural puedan reconstruirse de una manera más resiliente, rápida y eficiente. Eso es CENACED y ese es el modelo Unidos por Ellos.
Recientemente se registraron en Venezuela un par de sismos que afectaron gravemente a la región aledaña a Caracas. ¿Cómo se activó a partir de este desastre el modelo Unidos por Ellos y qué han hecho hasta el momento?
Estos dos sismos, de magnitudes 7.1 y 7.5, del pasado 24 de junio, hicieron que CENACED activara inmediatamente el modelo Unidos por Ellos en su primer eje de atención, que es la respuesta inmediata.
En este primer eje, la primera acción consiste en convocar a todos los miembros de la red para compartir la situación que impera en ese momento. Convocamos al gobierno y a las agencias internacionales; trabajamos de la mano con la ONU y con más de 40 organizaciones en campo, muchas de las cuales cuentan con equipos que pueden desplegarse en diferentes partes del territorio nacional e internacional.
En esta primera etapa realizamos una convocatoria a nuestra red para conocer la situación e identificar qué organizaciones tenían posibilidad de desplazarse hacia Venezuela. Al mismo tiempo, comenzamos a definir los mecanismos de recaudación de fondos y de comunicación ante una situación de emergencia que realmente fue devastadora.
«La responsabilidad social empresarial es vital ante una crisis»
Inmediatamente después de los sismos del 25 de junio iniciamos toda esta labor de trazabilidad y coordinación para identificar las primeras necesidades. La primera que se detectó fueron las acciones de búsqueda y rescate.
El objetivo de esta primera etapa de coordinación era convocar a todas las organizaciones que contaban con equipos de brigadistas de búsqueda y rescate y con servicios médicos y psicológicos. Simultáneamente, empezamos una campaña de comunicación de la mano del Consejo de la Comunicación para impulsar la recaudación.
La campaña se tituló Superemos juntos el 7.5. Es una campaña de comunicación que invita a la solidaridad y busca generar empatía en la sociedad para transformar la atención provocada por esta tragedia para el pueblo venezolano en apoyo concreto.
Aunque todas las emergencias son diferentes, en esta muchísimas personas se quedaron sin vivienda, hubo numerosas personas desaparecidas y muchas perdieron la vida. Durante esta primera etapa, centrada en la atención y la respuesta inmediata, se estableció una línea muy clara: búsqueda y rescate.
Esas fueron las primeras acciones y el trabajo que impulsó CENACED: conseguir que todos esos brigadistas pudieran llegar a Venezuela.
Mencionabas la campaña activada junto con el Consejo de la Comunicación. ¿Continúa vigente? ¿En qué momento se encuentran tanto la campaña como la atención de la emergencia?
Después de más de un mes de estos acontecimientos, la campaña continúa activa a nivel nacional. En esta primera etapa ha buscado generar empatía para recaudar fondos y apoyar a las brigadas que hemos impulsado desde CENACED.
Han participado más de 38 brigadistas certificados que ya han regresado de Venezuela. Algunos se encuentran ya en una segunda etapa y otros han regresado después de participar en ella, tras más de un mes desde los terremotos.
Las etapas de una emergencia varían mucho y dependen, obviamente, de su magnitud y de las condiciones geográficas de la situación. Hoy nos encontramos trabajando simultáneamente en dos etapas. Por una parte, continúa la respuesta, búsqueda y rescate, desafortunadamente también de cuerpos; por otra, ya se están impulsando los trabajos y proyectos de recuperación de medios de vida.
«Cuando se apagan los reflectores, las comunidades siguen enfrentando pérdidas»
La campaña sigue activa porque ya no solamente trabajamos en búsqueda y rescate. Después de más de 30 días de esta situación es muy importante hacer llegar servicios médicos y de atención psicológica. Es también cuando empiezan a detectarse situaciones epidemiológicas.
Lo que buscamos con esta campaña es continuar trabajando en esta etapa, porque necesitamos que más brigadistas de servicios médicos y atención psicológica lleguen a Venezuela y colaboren con organizaciones en el país, no solamente en beneficio de la población afectada, sino también de quienes están participando en las labores de rescate.
Aunque la situación ha tenido una gran presencia mediática, siempre ocurre que, después de cierto tiempo, el ímpetu de apoyo se va apagando poco a poco. Sin embargo, la recuperación en todo tipo de emergencias es lenta y de largo aliento.
Por eso, en las próximas semanas vamos a iniciar una segunda etapa de la campaña de recaudación. Se dará un giro a la campaña que actualmente está presente en los medios y en todo el país, con la intención de continuar hablando de esta situación y evitar que pase desapercibida después de tantas noticias.
Es muy importante continuar porque la etapa de recuperación es fundamental. No solamente hubo pérdidas materiales, sino pérdida de vidas y de formas de vida. Esto va a requerir un gran impulso y un enorme trabajo de colaboración. Necesitamos seguir fomentando la recaudación y qué mejor que hacerlo con grandes aliados como el Consejo de la Comunicación, para continuar diciéndole a la ciudadanía que Venezuela nos necesita.
Por eso no existe un calendario establecido: el trabajo se va generando conforme continúan las labores de rescate y recuperación.
Para esta segunda etapa, ¿de qué manera pueden participar las personas? ¿En qué va a consistir y cómo pueden sumarse?
Pueden sumarse a través de los mecanismos de recaudación de fondos que tenemos activados desde México para apoyar a los brigadistas, incluidos los equipos médicos y de atención psicológica. Tenemos activadas cuentas bancarias de CENACED.
Pueden entrar en la página unidosporellxs.org.mx, donde se encuentran nuestras cuentas bancarias. Esto permite apoyar la primera etapa.
Para la segunda etapa, que es la de recuperación y recuperación de medios de vida, hemos activado cuentas y estamos trabajando en colaboración con el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y con UNICEF, que cuenta con programas enfocados en las infancias durante la etapa de recuperación en Venezuela.
«Las empresas se convierten en agentes activos de solidaridad»
También tenemos activada una cuenta bancaria de una de las organizaciones hermanas de la Red Unidos por Ellos, Fundación Dibujando un Mañana. Estas cuentas están habilitadas para recibir donaciones destinadas a trabajar precisamente en la etapa de recuperación y de medios de vida.
El propósito es impulsar proyectos en ámbitos como educación, alimentación y reconstrucción de vivienda. En nuestras redes y en nuestra página web pueden encontrar mayor información sobre cómo acceder a estas cuentas.
Todo ello está conviviendo, dentro de la etapa de recuperación, con las labores de respuesta y de ayuda humanitaria.
Más allá de esta campaña y pensando en las empresas y su responsabilidad social, ¿qué papel debe desempeñar la responsabilidad social empresarial ante crisis, desastres y emergencias como las que atiende CENACED?
Es una pregunta que me interesa especialmente porque la responsabilidad social empresarial es vital durante una crisis. Representa una oportunidad para que las empresas se conviertan en agentes activos de solidaridad.
Pensemos que las empresas no solamente aportan recursos financieros. Hablamos de un enorme poder de movilización en cuestiones de logística, talento y confianza. Además, el sector privado desempeña un papel importantísimo porque las empresas son multiplicadoras del impacto social.
Cuando involucran a colaboradores, clientes y comunidades en campañas solidarias y de apoyo ante una emergencia, crean un círculo virtuoso de empatía y acción. Nosotros siempre lo llamamos así. Por eso, el papel que desempeña la responsabilidad social empresarial es vital.
«Hoy la información es poder. Durante una emergencia, esa información es valiosísima»
Hoy, CENACED es el brazo articulador del sector privado en México. Siempre decimos desde CENACED que sembrar la semilla de la prevención, de la colaboración y del trabajo en favor de comunidades afectadas por emergencias es una de las mejores gratificaciones que podemos tener.
Trabajar con colaboradores de empresas y hacerlo en favor de las comunidades permite mantener y fortalecer esa conciencia de responsabilidad social.
Cuando hablamos de responsabilidad social, un aspecto fundamental es la transparencia. ¿Qué mecanismos implementará CENACED para que empresas, organizaciones de la sociedad civil y ciudadanos puedan conocer el destino y, sobre todo, el impacto de sus donativos?
La transparencia es uno de los pilares más importantes y uno de los ejes del modelo Unidos por Ellos. Todo nuestro trabajo se desarrolla bajo principios de trazabilidad y transparencia.
En esta emergencia vamos a presentar ante la ciudadanía, el sector privado y todas las organizaciones con las que trabajamos bajo el paraguas de Unidos por Ellos informes periódicos, que comenzaremos a tener listos a partir de la siguiente semana.
Serán informes con desgloses financieros y operativos de las acciones realizadas con los donativos recibidos. Estos documentos irán acompañados de evidencia documental, fotografías, testimonios y resultados de cada acción implementada por las brigadas que hemos impulsado.
«Creemos que la emergencia le va a pasar siempre al de enfrente; creemos que estamos blindados»
Han participado brigadas de búsqueda y rescate, así como brigadas de servicios médicos y de atención psicológica. Todo lo que CENACED ha impulsado a través de la Red Unidos por Ellos estará disponible puntualmente en nuestra web y en estos informes periódicos.
Vamos a elaborarlos cada 15 días y a compartirlos a través de los canales de comunicación que mantenemos con toda la red y con la ciudadanía, para que puedan ser consultados.
Una vez que comencemos a trabajar en los proyectos de recuperación de medios de vida, se publicará también cada uno de los proyectos, los actores que participarán en ellos y la manera en que se transparentarán todos los recursos aportados y destinados directamente a esas iniciativas.
Llevan más de 20 años trabajando ante este tipo de situaciones y actualmente coordinan más de 300 empresas, organizaciones, fundaciones y medios. ¿Cómo coordinan una red tan amplia para evitar duplicidades y asegurar que la ayuda llegue donde más se necesita?
Como te comentaba al inicio de nuestra conversación, el modelo de la Red Unidos por Ellos constituye hoy un ejemplo regional. Trabajar con más de 300 organizaciones, con gobierno, sector privado, academia y agencias internacionales como la ONU supone un privilegio porque todos trabajamos bajo un mismo objetivo: ayudar a las comunidades afectadas.
Uno de los grandes factores es que dentro de la red no hay protagonismos. Cada actor, desde su posición, tiene muy clara la definición de su campo de acción y eso facilita la coordinación y el trabajo bajo un objetivo común. CENACED coordina los esfuerzos de todos estos actores.
Esa es precisamente una de las claves. CENACED funciona como un gran visor, por decirlo de alguna manera, porque tenemos capacidad para conocer la información que se está generando desde el gobierno y desde las organizaciones que trabajan en campo.
Esa información es valiosísima para identificar qué necesidades existen en los territorios afectados y cuáles son esos territorios. Después, traducimos toda esa información en una comunicación muy clara hacia el sector privado y las organizaciones empresariales para explicar cuáles son las necesidades y de qué manera podemos llegar.
Buscamos llegar sin lastimar a las comunidades, porque siempre trabajamos bajo ese principio: que los expertos estén donde tienen que estar y trabajen desde la posición que les corresponde.
«La emergencia no ha terminado; la emergencia continúa»
Esta coordinación, que respeta cada rol y concentra la información en CENACED, nos permite identificar en tiempo real a qué comunidades todavía no ha llegado la ayuda y qué se necesita en determinados lugares.
De la mano del gobierno podemos identificar zonas seguras e inseguras y contar con acompañamiento. Esa información se transmite a toda la red mediante nuestras reuniones y nuestras fuentes de información.
El trabajo realizado durante más de 20 años nos ha permitido construir una enorme relación de confianza. La información que proporcionamos es de primera mano y tiene un único objetivo: salvar vidas.
Todos trabajamos dentro de este paraguas llamado Unidos por Ellos con ese propósito: actuar rápido para salvar vidas y reducir el sufrimiento humano durante una emergencia.
En el caso particular de Venezuela, ¿cómo ha sido el trabajo con las autoridades y las organizaciones del país?
Tenemos una gran colaboración con las autoridades de Venezuela en México. Trabajamos de la mano con la Embajada de Venezuela en México para coordinar las necesidades que se presentan.
Es una parte muy importante porque, para trasladar a brigadistas de búsqueda y rescate y a brigadistas de servicios médicos, también es necesario contar con los permisos correspondientes de las autoridades. Hemos mantenido un trabajo colaborativo con la Embajada para conseguir que estos brigadistas lleguen con los permisos necesarios para poder trabajar en Venezuela.
La colaboración ha sido magnífica hasta el momento. Además, Ricardo, creamos una subred denominada Unidos por Ellos, Unidos por Venezuela.
Es una subred creada para trabajar de la mano con organizaciones venezolanas y que desarrollamos junto con Promotora Social México. Está activa y funciona como una red paralela cuyo objetivo es conocer e identificar organizaciones que ya cuenten con un respaldo de trabajo en diferentes ámbitos.
Hablamos del campo de la salud, la atención psicológica, la reconstrucción de vivienda o el desplazamiento y la entrega de ayuda humanitaria.
El objetivo de trabajar con organizaciones en Venezuela es conocernos y poder colaborar directamente con ellas cuando llegue el momento de implementar proyectos. El trabajo logrado con la Embajada de México y el trabajo conseguido en sitio han permitido que nuestras brigadas lleguen rápidamente y puedan conectarse en Venezuela con otras organizaciones.
Esto permite maximizar el impacto de la ayuda, por ejemplo, en materia de servicios médicos y atención psicológica.
La colaboración se realiza siempre de la mano de las autoridades. En México hemos trabajado mucho con la Agencia Mexicana de Cooperación Internacional para el Desarrollo (AMEXCID), y eso también nos permite abrir puertas en Venezuela para colaborar durante esta siguiente etapa.
Después de 20 años de trabajo, ¿cuáles son los grandes aprendizajes que aplican en una situación como la de Venezuela o, en general, ante una emergencia?
A través de la experiencia y de las lecciones aprendidas y documentadas, destacaría tres temas muy importantes.
El primero es el papel fundamental de la sociedad civil organizada. Hoy, la sociedad civil organizada en México es una referencia. Nos organizamos de una manera muy eficiente y rápida, y esto se ha conseguido mediante un trabajo colaborativo de muchos años.
El trabajo coordinado refleja la apuesta que se ha hecho en México durante los últimos años por la prevención y por saber qué hace cada organización.
Hoy la información es poder. Sabemos cuántas organizaciones trabajan en salud, cuántas se enfocan en las infancias, cuántas trabajan en escuelas, dónde se encuentran y qué tipo de acciones desarrollan. Durante una emergencia, esa información es valiosísima.
Es fundamental estar organizados y saber quiénes somos los que trabajamos en emergencias y desastres en México.
El segundo punto que destacaría es la comunicación constante. Saber qué acciones se están preparando ante una emergencia nos permite no duplicar esfuerzos y conocer qué organizaciones están enfocadas en determinados proyectos, ya sean de recuperación de medios de vida o de prevención.
Esto nos permite identificar retos y brechas y, en el momento de una emergencia, tener capacidad para coordinarnos, reconocer dónde necesitamos reforzar nuestra actuación y dónde debemos trabajar ante las siguientes emergencias.
Aquí quiero resaltar algo muy importante: el trabajo colaborativo que tenemos, por ejemplo, con Cemefi, que nos permite identificar organizaciones y proyectos.
La información y la comunicación con todos los actores de la red es esencial. El trabajo con Cemefi amplía nuestro campo de acción y nos ayuda a identificar otras organizaciones.
Trabajamos actualmente con más de 40 organizaciones regionales y hemos ampliado nuestra capacidad en el país mediante la incorporación de organizaciones locales.
Es muy importante tener siempre a las organizaciones locales dentro de la red porque son las que conocen el territorio, sus necesidades y lo que realmente está ocurriendo en el momento de una emergencia.
Como tercer punto destacaría la articulación con el sector privado, el trabajo realizado durante los últimos años y la confianza que hemos construido, porque todo lo que hacemos está basado en la transparencia.
Si el sector privado deposita en CENACED insumos o recursos, lo que CENACED ha demostrado durante los últimos años es que ese recurso o ese insumo será entregado de manera eficiente y clara a la comunidad a la que va dirigido.
Todo ello se acompaña de reportes e informes que nos permiten mantener la colaboración con el sector privado.
Hoy la participación del sector privado nos impulsa. Esa confianza se traduce en mayor capacidad de atención y logística y en la posibilidad de llegar mucho más rápido y de manera más eficiente allí donde se necesita.
Son 20 años de experiencias y aprendizajes. Si tuviera que resumirlos, hablaría del papel fundamental de la sociedad civil organizada, de la comunicación constante y la coordinación, y de la articulación con el sector privado.
La ayuda inmediata y la atención de una emergencia suelen ser las etapas más visibles y generan una respuesta rápida. Cuando llega la reconstrucción, el interés puede disminuir. ¿Cuál es el papel de las empresas y de la responsabilidad social en esa etapa y por qué es importante que la solidaridad no termine cuando desaparecen los reflectores mediáticos?
Esta pregunta es muy importante porque, como bien dices, siempre hay una noticia que supera a la anterior. Los reflectores se apagan rápidamente ante una situación de emergencia nacional o internacional.
El papel del sector privado, como te comentaba anteriormente, es vital y necesario porque nos permite impulsar proyectos, trabajar de una manera mucho más eficiente y actuar durante las diferentes etapas.
Hoy, después de más de 30 días de lo ocurrido, las comunidades siguen enfrentando pérdidas. Todavía se están recuperando cuerpos. Existe una necesidad no solamente de reconstruir viviendas, sino de reconstruir vidas.
Esta parte siempre tiene un impacto muy grande para nosotros porque, durante una emergencia, muchas familias lo pierden todo en el ámbito material. En este caso, además, hubo muchas pérdidas de vidas y numerosas pérdidas materiales.
Es necesario trabajar todos en equipo y mantener las campañas de comunicación para seguir informando y poniendo sobre la mesa las necesidades existentes.
Es muy difícil y lo digo porque nosotros lo vemos siempre de cerca. Creemos que la emergencia le va a pasar siempre al de enfrente. Creemos que estamos blindados, que no nos va a pasar a nosotros.
Por eso es muy importante mantener una conciencia de prevención. Vivimos en México, un país altamente vulnerable desde el punto de vista geográfico. Estamos rodeados por dos océanos y estamos en la Ciudad de México, sentados sobre placas tectónicas.
Tenemos la responsabilidad de transmitir que no basta con llegar a ayudar durante los primeros momentos. Es fundamental trabajar de la mano con el sector privado, las agencias internacionales, el gobierno y todos los actores involucrados para ayudar a que las personas recuperen su forma de vivir.
Recuperar su forma de vivir significa recuperar dónde vivir, recuperar sus medios de subsistencia y recuperar la manera en la que antes podían trasladarse a sus lugares de trabajo.
Esta emergencia, desafortunadamente, será de largo aliento. Va a ser necesario muchísimo más tiempo para que las comunidades y las personas recuperen aquello que han perdido.
Por eso es tan importante invitar a todos los sectores, no solamente al privado, a seguir trabajando en equipo para ayudar a los venezolanos que necesitan nuestro apoyo.
¿Y cómo podemos apoyar desde CENACED? A través de compartir nuestra experiencia: explicar cómo nos organizamos, cómo nos coordinamos, cómo podemos maximizar la ayuda y cómo podemos multiplicarla. Esa es la experiencia que nosotros podemos transmitir.
También lo hacemos a través de las campañas de comunicación. En los próximos días saldrá una nueva etapa de la campaña para continuar esta labor de concienciación y recordar que la emergencia no ha terminado; la emergencia continúa.
Como dice la campaña inicial, juntos tenemos que ayudar a que superen este terremoto de 7.5 que les cambió la vida. Es muy importante mantener vivo este mensaje y continuar hablando de las necesidades que existen.
Aunque la etapa de rescate continúa, empieza también la etapa de demolición y de disposición de residuos y materiales en lugares específicos, para evitar contaminación y poder iniciar la reconstrucción y el restablecimiento de las comunidades.
Otro de los aspectos que siempre buscamos poner sobre la mesa desde CENACED es que, más allá de la reconstrucción, en este momento también empiezan a surgir muchos problemas sociales.
Hay familias desplazadas, se incrementa la vulnerabilidad de las infancias y de las mujeres y existe una enorme afectación emocional.
Por eso hay que seguir trabajando, informando y ayudando. Ponemos siempre a disposición las cuentas, que pueden encontrar en unidosporellxs.org.mx, donde están disponibles las diferentes formas de colaborar en esta emergencia, porque todavía queda muchísimo por hacer.
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