Molins, compañía referente global en soluciones innovadoras y sostenibles para la construcción, ha situado la sostenibilidad como uno de los ejes centrales de su estrategia de crecimiento a través de una hoja de ruta con objetivos concretos a 2030 en ámbitos como la descarbonización, la economía circular, la protección de la biodiversidad y el desarrollo de las comunidades donde opera.
- Molins ha definido una hoja de ruta de sostenibilidad con objetivos concretos a 2030. ¿Cómo se integra esa estrategia en la toma de decisiones y en la gestión diaria de la compañía?
- Molins sitúa la lucha contra el cambio climático como uno de los ejes de su estrategia. ¿Cuáles son hoy los principales retos para avanzar en la descarbonización del sector de los materiales de construcción?
- La economía circular ocupa un papel destacado dentro de la estrategia de sostenibilidad. ¿Cómo está transformando este enfoque la manera de producir y gestionar los recursos dentro de la compañía?
- En el ámbito de naturaleza y biodiversidad, ¿cómo trabaja Molins para minimizar su impacto ambiental y preservar los entornos donde opera?
- Molins apuesta por la innovación y la eficiencia para avanzar hacia una construcción más sostenible. ¿Qué avances considera más relevantes en este proceso de transformación?
- La contribución social forma parte también de la estrategia de sostenibilidad de Molins. ¿Qué responsabilidad cree que deben asumir las empresas industriales en el desarrollo de las comunidades donde operan?
- ¿Cómo se trabaja desde sostenibilidad para generar una cultura interna alineada con los objetivos ambientales y sociales de la compañía?
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La compañía trabaja para avanzar hacia una actividad cada vez más baja en carbono, impulsar el uso de materiales alternativos y fomentar soluciones constructivas más sostenibles, manteniendo al mismo tiempo la competitividad y la capacidad de innovación del sector.
En esta entrevista para Corresponsables, Carla Fos, Corporate Sustainability Manager de Molins, analiza los principales retos de la descarbonización de los materiales de construcción, el papel de la economía circular en la transformación industrial y cómo la compañía está integrando la sostenibilidad en todas sus áreas de actividad.
Molins ha definido una hoja de ruta de sostenibilidad con objetivos concretos a 2030. ¿Cómo se integra esa estrategia en la toma de decisiones y en la gestión diaria de la compañía?
La sostenibilidad forma parte de la estrategia de Molins, de nuestra forma de trabajar y de cómo tomamos las decisiones.
Fue en el año 2021 cuando definimos nuestra hoja de ruta de sostenibilidad a 2030, nuestro Roadmap 2030, articulado en cinco pilares: seguridad y salud, cambio climático y energía, medioambiente y naturaleza, economía circular y responsabilidad social corporativa.
Para cada uno de estos pilares nos fijamos objetivos claros y medibles, aplicables a todos los negocios y en todos los países en los que operamos.
Esto nos ayuda a orientar las prioridades de la compañía y avanzar de forma coordinada en todas nuestras áreas de actividad. También nos sirve de guía en la toma de decisiones concretas, desde cómo producimos o qué energía utilizamos hasta cómo innovamos en soluciones con menor huella ambiental o cómo incorporamos materiales alternativos en nuestros procesos, por ejemplo.
Molins sitúa la lucha contra el cambio climático como uno de los ejes de su estrategia. ¿Cuáles son hoy los principales retos para avanzar en la descarbonización del sector de los materiales de construcción?
En Molins nos hemos fijado dos objetivos principales en cuanto al cambio climático.
Uno es suministrar hormigón neutro en carbono en 2050 y el segundo, más a medio plazo, consiste en reducir nuestras emisiones un 20,3% en 2030 respecto a las emisiones de 2023.
El principal reto con el que nos encontramos en ambos casos es avanzar hacia una actividad cada vez más baja en carbono manteniendo al mismo tiempo la capacidad de aportar soluciones para la construcción que sean competitivas.
Nuestro objetivo a 2030 está validado por SBTi, Science Based Targets initiative, y trabajamos en él a través de lo que denominamos palancas tradicionales, como el uso de combustibles alternativos y biomasa o el consumo de energía eléctrica procedente de fuentes renovables.
En el caso del objetivo a 2050 tendremos que trabajar además con iniciativas más transformadoras, como la captura de carbono y su almacenamiento o utilización.
Estas iniciativas ya suponen por sí mismas un reto técnico, tecnológico, financiero y también regulatorio.
La economía circular ocupa un papel destacado dentro de la estrategia de sostenibilidad. ¿Cómo está transformando este enfoque la manera de producir y gestionar los recursos dentro de la compañía?
Trabajamos la economía circular principalmente desde dos frentes: la valorización energética y material de materiales alternativos en nuestras operaciones y la preparación de materias primas y combustibles alternativos a partir de materiales recuperados en nuestras plantas de economía circular.
Por ejemplo, en 2025 las plantas de economía circular en España procesaron y valorizaron cerca de 250.000 toneladas de residuos, convirtiéndolos en combustibles y materiales alternativos que posteriormente utilizamos en nuestros procesos.
Esto conlleva una reducción en el consumo de recursos naturales y también una reducción en el uso de combustibles fósiles.
Si nos fijamos, por ejemplo, en la planta de Sant Vicenç dels Horts, cerca de Barcelona, dedicada a la producción de cemento, hemos alcanzado una sustitución energética de aproximadamente el 60% y una sustitución material del 7%.
Gracias a esta economía circular, solo en esta planta se evitó la emisión de más de 118.000 toneladas de CO₂ durante 2025.
En el ámbito de naturaleza y biodiversidad, ¿cómo trabaja Molins para minimizar su impacto ambiental y preservar los entornos donde opera?
En Molins somos conscientes del impacto que generamos en nuestro entorno.
En la hoja de ruta 2030, concretamente dentro del pilar de medioambiente y naturaleza, nos marcamos como objetivo que el 100% de nuestras plantas situadas en áreas sensibles cuenten con programas de gestión de la biodiversidad. Y, si todo evoluciona según lo previsto, alcanzaremos este objetivo ya este mismo año.
Además, en 2025 nos convertimos oficialmente en adopters del TNFD, Taskforce on Nature-related Financial Disclosures, aplicando esta metodología para evaluar, gestionar y divulgar aspectos relacionados con la naturaleza.
Algunos ejemplos concretos de preservación del entorno serían nuestra participación, junto con Nactiva, Occident y Fluidra, en la primera alianza público-privada para la gestión forestal multifuncional en el Parque Natural de la Serra de Collserola, en la provincia de Barcelona.
Esta iniciativa pionera, promovida por la Asociación Collserola Iniciatives, tiene como objetivo reducir el riesgo de grandes incendios, reactivar la producción sostenible del bosque y asegurar que siga siendo un entorno verde, biodiverso y resiliente para el área metropolitana de Barcelona.
Este proyecto forma parte del Sistema de Créditos Climáticos Forestales de Cataluña, diseñado para fomentar la gestión de los bosques mediterráneos con el objetivo de aumentar su resiliencia frente al cambio climático, mejorar la captura de carbono, incrementar la disponibilidad de agua y favorecer la biodiversidad de las zonas gestionadas.
Todo ello mediante acciones medibles, certificadas y mantenidas en el tiempo.
Otro ejemplo sería la construcción, junto con la Comunidad de Usuarios del Delta del Llobregat y la empresa Damm, de las balsas de recarga de Molins de Rei. Se trata de una infraestructura que permite la recarga del acuífero del Valle Bajo y del Delta del Llobregat a partir de agua del río y, en un futuro, de agua regenerada, mejorando tanto su estado cuantitativo como cualitativo.
Molins apuesta por la innovación y la eficiencia para avanzar hacia una construcción más sostenible. ¿Qué avances considera más relevantes en este proceso de transformación?
Una iniciativa muy relevante tuvo lugar en 2024, cuando Molins lanzó al mercado Susterra, una nueva gama que agrupa los productos con atributos sostenibles de la compañía y que forma parte de su compromiso continuo con la mejora de la calidad de vida de las personas a través de soluciones para la construcción.
Estos productos cuentan con atributos sostenibles como una menor emisión de CO₂ en su producción, llegando hasta reducciones del 25%, o la incorporación de materiales reciclados en su composición.
Esta nueva gama supone un hito significativo en nuestro compromiso con una construcción más sostenible, ya que ayuda no solo a Molins a alcanzar sus metas, sino también a que toda su cadena de valor pueda cumplir sus propios objetivos de sostenibilidad. Actualmente, el 30% de nuestras ventas en España corresponde a la gama Susterra.
Además, en Cataluña todo el hormigón comercializado por Molins se produce ya con cementos de menor huella de carbono.
La contribución social forma parte también de la estrategia de sostenibilidad de Molins. ¿Qué responsabilidad cree que deben asumir las empresas industriales en el desarrollo de las comunidades donde operan?
Las empresas, incluidas por supuesto las industriales, tenemos una responsabilidad importante con los territorios en los que estamos presentes.
En Molins, la responsabilidad social corporativa es uno de los pilares de nuestra estrategia de sostenibilidad. Por ello, trabajamos para favorecer el desarrollo de las comunidades locales mediante iniciativas vinculadas a la educación y la formación, el apoyo al emprendimiento local, el acceso a infraestructuras básicas y a servicios esenciales como el agua, el saneamiento o la atención sanitaria.
Todas estas iniciativas se desarrollan de forma consensuada con los grupos de interés y teniendo en cuenta sus necesidades e inquietudes.
También promovemos la economía local mediante la creación de empleo, tanto directo como indirecto. Para ello contamos además con objetivos específicos relacionados con el porcentaje de proveedores locales.
¿Cómo se trabaja desde sostenibilidad para generar una cultura interna alineada con los objetivos ambientales y sociales de la compañía?
La cultura interna se construye haciendo que la sostenibilidad sea transversal y esté conectada con la actividad diaria de los equipos. En Molins esto implica integrar los objetivos de descarbonización, economía circular y eficiencia, entre otros, en las áreas industriales, de innovación y de gestión.
Este proceso requiere un fuerte acompañamiento en términos de formación y desarrollo de capacidades. Por ello, desde el área de sostenibilidad y en colaboración con el departamento de formación, impulsamos programas que no solo explican los principales conceptos relacionados con la sostenibilidad, sino que también aterrizan la hoja de ruta y ayudan a los equipos a entender cuál es su papel concreto dentro de ella.
Además, la comunicación continua de iniciativas y logros refuerza el compromiso y visibiliza el impacto colectivo.
Por otro lado, la sostenibilidad está integrada en los valores corporativos, lo que facilita su incorporación a la cultura interna.
Esto se refleja también en la gestión del talento, incorporando estos criterios en los procesos de atracción, desarrollo y evaluación, buscando profesionales alineados con la generación de valor a largo plazo, no solo para la empresa, sino también para las personas, los equipos y el entorno.
En definitiva, se trata de pasar de una visión teórica de la sostenibilidad a una visión efectiva y tangible, donde cada persona entienda cómo contribuir y vea reflejado su impacto en el propósito global de la compañía.
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