A medida que se agrava la crisis humanitaria en Nepal, con más de 1.000 fallecidos confirmados y miles de desaparecidos, World Vision alerta sobre la necesidad urgente de reforzar las medidas de protección infantil para apoyar a los niños y niñas desplazados y sus familias. La organización está movilizando equipos de emergencia, suministros y servicios de protección para responder a las necesidades de las comunidades más afectadas y garantizar la seguridad de la infancia.
Para los niños y niñas que sobrevivieron a las inundaciones repentinas en Rasuwa y Nuwakot, el agua puede haber retrocedido, pero la emergencia persiste. «Tuve que dejar mi bicicleta y mi pelota, y el río se las llevó. La inundación se llevó todo lo que tenía. Sentí miedo al ver derrumbarse las casas. Vi cómo el agua entraba en nuestra casa y la destrozaba. No sabía dónde nos íbamos a quedar, y ahora estamos aquí, en una escuela convertida en refugio temporal», cuenta Sujal, de 8 años.
Muchos niños y niñas viven en centros de evacuación y refugios temporales, sin saber si sus familiares están vivos ni cuándo podrán regresar a casa. Los equipos humanitarios advierten que las deficiencias en la identificación, la localización de familiares y la reunificación segura podrían exponer a la infancia a la trata, la explotación, el abuso o la desaparición.
La Oficina de las Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios estima que más de 20.000 hogares se han visto afectados y que más de 50.000 personas necesitan asistencia de emergencia en materia de agua, saneamiento e higiene. UNICEF estima que 17.000 niños y niñas se han visto afectados.
Con miles de personas desplazadas en centros temporales y sitios de evacuación, la verificación rigurosa de la identidad, la localización de familiares y la gestión de casos de protección infantil son esenciales. “En el caos abrumador que sigue a un desastre de esta magnitud, la búsqueda de familiares debe ser rigurosa y sistemática. Familiares y cuidadores llegan a los centros de acogida deseosos de reunirse con los niños y niñas, pero sin sistemas de verificación inmediatos, corremos el riesgo de que niños vulnerables queden desamparados por las deficiencias administrativas. La entrega de cada niño y niña debe seguir protocolos formales de gestión de casos para garantizar su seguridad y bienestarˮ, afirmó Anju Bhattarai, coordinadora de Protección Urbana de World Vision en Nepal.
Los mecanismos locales de protección infantil en algunas de las comunidades más afectadas ya estaban sobrecargados antes del desastre y ahora operan por encima de su capacidad. Fortalecer estos sistemas con recursos adicionales y coordinación es una prioridad compartida urgente. “Ningún niño ni niña debería sobrevivir a un desastre solo para desaparecer después. Sin una verificación y protección adecuadas, un niño que ha sobrevivido a las inundaciones podría separarse de nuevo, ser víctima de trata, explotado o simplemente desaparecer del sistema. Toda reunificación debe priorizar la seguridad de la infancia, por lo que es urgente restablecer y fortalecer los sistemas locales de protección infantilˮ, añadió Bhattarai.
Con las escuelas cerradas, los niños y niñas también han perdido una fuente vital de estabilidad, aprendizaje y apoyo. La educación debe reconocerse como una prioridad humanitaria urgente. Espacios de aprendizaje temporales y seguros pueden restaurar una sensación de normalidad, fortalecer los lazos sociales y proporcionar un entorno protector. Los Espacios Amigos de la Infancia forman parte de la respuesta de World Vision. Estos espacios proporcionarán lugares seguros para que la infancia procese sus experiencias, interactúe con otros niños y niñas y comience su recuperación.
World Vision trabaja en estrecha colaboración con el Gobierno de Nepal, socios humanitarios y comunidades afectadas para proporcionar ayuda inmediata y apoyar los esfuerzos de recuperación.
La ayuda inmediata se centra en la entrega de alimentos de emergencia, kits de refugio, agua potable, kits de higiene y dignidad para mujeres y niñas, y servicios de protección infantil. A medida que avance la respuesta, se ampliarán los esfuerzos para establecer centros de aprendizaje temporales, restaurar los medios de subsistencia, reparar los sistemas de agua comunitarios y restaurar los centros de salud.
Hasta la fecha, cerca de 900 personas en los centros de evacuación de Bidur, Nuwakot, han recibido asistencia vital, incluyendo alimentos y purificadores de agua. World Vision también ha distribuido kits de refugio que incluyen lonas, mantas, colchones de espuma, cuerdas, mosquiteras y lámparas solares, además de utensilios de cocina, beneficiando a 125 hogares. Otros 250 paquetes de alimentos, suficientes para abastecer a aproximadamente 1000 personas, junto con kits de higiene y dignidad, se están transportando a Rasuwa para su distribución inmediata.
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