La transformación hacia una movilidad más sostenible requiere mucho más que la incorporación de nuevas tecnologías. Financiación, innovación, regulación, infraestructura y colaboración entre empresas y Administraciones son algunas de las piezas necesarias para acelerar un cambio que ya está en marcha.
Esta fue una de las principales reflexiones planteadas durante la jornada “El gran reto de la movilidad sostenible: innovación, infraestructura y colaboración para acelerar la transformación”, organizada por Triodos Bank en Madrid y concebida como un espacio de encuentro entre organizaciones vinculadas a la movilidad, la innovación, la sostenibilidad y la Administración pública.
Durante la apertura se destacó que ciudades como Madrid afrontan retos relacionados con el crecimiento de la población, el despliegue de puntos de recarga, la reducción de emisiones o la renovación de las flotas. Al mismo tiempo, estos desafíos convierten a las ciudades en espacios en los que se están desarrollando e implantando nuevas soluciones de movilidad.
Uno de los mensajes centrales de la jornada fue que la transición hacia modelos de movilidad más sostenibles ya no gira tanto en torno a si se producirá, sino a cómo conseguir que avance y pueda materializarse a mayor escala.
La financiación como herramienta para impulsar la transición
El encuentro puso también el foco en el papel de la financiación como palanca para acompañar a las empresas que están desarrollando soluciones vinculadas a esta transformación.
Desde Triodos Bank se señaló que la financiación puede contribuir a hacer posibles nuevos proyectos, aunque por sí sola no resuelve los desafíos asociados a la movilidad sostenible. La transición requiere igualmente innovación, un marco regulatorio que acompañe los cambios y cooperación entre los diferentes agentes que forman parte del ecosistema.
Esta visión sitúa la colaboración como uno de los elementos esenciales para afrontar un proceso que afecta de manera simultánea a la energía, las infraestructuras, el transporte, la tecnología y la propia configuración de las ciudades.
EMT Madrid: electrificación, infraestructura y nuevos servicios de movilidad
La jornada contó asimismo con la intervención de Alfonso Sánchez Vicente, consejero delegado de EMT Madrid, quien repasó distintas líneas de transformación desarrolladas en el ámbito de la movilidad urbana.
Durante su intervención explicó que la actividad de EMT va más allá del servicio tradicional de autobuses e incorpora diferentes servicios y proyectos relacionados con la movilidad de la ciudad.
Entre ellos destacó la evolución del transporte público, la gestión de servicios de bicicleta pública, el desarrollo de espacios vinculados a nuevas formas de movilidad y distintas actuaciones dirigidas a responder a las necesidades que están surgiendo en las ciudades.
Uno de los grandes ejes abordados fue la electrificación de las flotas de autobuses. La intervención puso de manifiesto que esta transformación no depende únicamente de disponer de vehículos eléctricos, sino también de contar con las infraestructuras necesarias para garantizar su funcionamiento.
La electrificación obliga, por tanto, a evolucionar simultáneamente en dos dimensiones: el vehículo y la infraestructura de recarga. En este contexto, EMT Madrid está adaptando y desarrollando centros de operaciones capaces de dar respuesta a las nuevas necesidades energéticas y operativas de las flotas.
El dato y la digitalización para mejorar la eficiencia
La tecnología fue otro de los ámbitos destacados durante la intervención de EMT Madrid.
El uso de información procedente de los diferentes servicios permite avanzar hacia una gestión más eficiente de la movilidad, mejorar procesos internos y desarrollar herramientas capaces de facilitar la toma de decisiones.
La digitalización adquiere así un papel cada vez más relevante dentro de las organizaciones de transporte, tanto para optimizar sus propias operaciones como para ofrecer nuevos servicios a los ciudadanos.
Durante la presentación también se hizo referencia al desarrollo de aplicaciones y plataformas capaces de integrar distintas alternativas de desplazamiento. El objetivo es facilitar que las personas puedan combinar diferentes modos de transporte en función de sus necesidades, desde el autobús y otros servicios públicos hasta la bicicleta.
Una transformación que necesita actuar sobre todo el sistema
Las cuestiones abordadas durante la jornada evidencian que avanzar hacia una movilidad sostenible implica transformar simultáneamente numerosos elementos del sistema urbano.
La electrificación de las flotas debe ir acompañada del desarrollo de infraestructuras de recarga; la introducción de nuevas tecnologías necesita modelos de gestión capaces de aprovechar los datos; y la financiación de nuevos proyectos requiere un entorno de innovación y regulación que permita que las soluciones puedan desarrollarse y crecer.
En este escenario, la colaboración entre entidades financieras, empresas, operadores de transporte y Administraciones públicas aparece como una de las condiciones necesarias para acelerar la transición.
El reto no consiste únicamente en incorporar vehículos más sostenibles, sino en construir un ecosistema de movilidad capaz de responder a las nuevas necesidades de las ciudades, reducir su impacto ambiental y aprovechar la innovación para ofrecer servicios más eficientes.
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