Con motivo del Día Mundial de la Prevención de Incendios Forestales, AllianzGI ha analizado cómo las sequías de este verano han podido afectar a la economía europea.
En ese sentido, Christian Schulz Economista jefe; y Antje Stobbe Responsable de Stewardship en Allianz Global Investors determinan lo siguiente:
La sequía y las temperaturas récord han avivado incendios forestales en Francia y España, elevado la temperatura del agua y llevado a algunos de los principales ríos europeos a niveles excepcionalmente bajos. En el Rin, la vía navegable interior más importante de Europa, el caudal en el punto crítico de Kaub ha caído por debajo del mínimo histórico alcanzado en 2018.
La escasa profundidad del agua obliga a las embarcaciones navegar con cargas parciales, lo que encarece el transporte de mercancías y tensiona el suministro de productos químicos, combustibles y otros suministros industriales. La concentración de empresas químicas en torno a Ludwigshafen y la distribución de combustibles en el oeste de Alemania están especialmente expuestas.
En otras ocasiones, los niveles excepcionalmente bajos del Rin han coincidido con una menor producción química, lo que muestra hasta qué punto las disrupciones en el transporte pueden trasladarse al conjunto de la actividad industrial.
Perspectiva macro a corto plazo: implicaciones para el crecimiento y la inflación
Prevemos un impacto moderado y con cierto desfase sobre la actividad, más que un shock brusco. Las estimaciones actuales apuntan a un efecto de alrededor del 0,1%-0,4% sobre el PIB alemán del tercer trimestre, mientras que el Instituto de Kiel sitúa el impacto entre el 0,1% y el 0,2%, equivalente a entre 1.000 y 2.000 millones de euros.
La clave, sin embargo, está en cómo puede cambiar la percepción sobre el crecimiento. Tras un segundo trimestre resistente y una mejora de la confianza al inicio del tercero, el consenso sobre el crecimiento alemán parecía encaminado a una posible revisión al alza de unos 0,3 puntos porcentuales, hasta situarse en torno al 1,0% este año y al 1,4% el próximo¹. La sequía podría impedir que el crecimiento de Alemania alcance el 1% en 2026.
Existen factores que pueden amortiguar el impacto. Las empresas han reforzado su resiliencia desde los episodios de 2018 y 2022, y se ha vuelto a permitir el transporte por carretera en domingo. Además, es probable que las pérdidas acaben recuperándose.
Para la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE), las implicaciones sobre la inflación podrían ser más importantes. En Europa, la sequía tiende a presionar al alza los precios de los alimentos y la energía. En este último caso, el efecto se produce por la menor generación nuclear e hidroeléctrica cuando los ríos bajan de nivel y aumenta la temperatura del agua, incluso aunque el impacto sobre el crecimiento sea negativo. Dado que un BCE de tono restrictivo probablemente sea más sensible a los riesgos alcistas para los precios que a un impacto moderado sobre el crecimiento, este episodio refuerza, en conjunto, el argumento a favor de dos subidas adicionales de tipos por parte del BCE este año.
Horizonte a largo plazo: riesgo físico y resiliencia empresarial
Este verano no es un episodio aislado. A medida que las sequías y los periodos de bajo caudal sean más frecuentes e intensos, las compañías situadas en zonas expuestas podrían enfrentarse a interrupciones recurrentes de su actividad, ya sea por pérdidas de producción, mayores costes logísticos y energéticos, o activos infrautilizados.
Aunque las pérdidas a corto plazo puedan recuperarse, estos episodios pueden dejar huella en las decisiones de inversión. Para los inversores, resulta cada vez más importante evaluar hasta qué punto las compañías son capaces de anticipar, absorber y adaptarse a este tipo de shocks.
Por ello, desde AllianzGI se invita a prestar una mayor atención al riesgo climático físico y a la resiliencia empresarial. Su diálogo activo con compañías de sectores expuestos, como químicas, eléctricas, acereras, refino y bienes de equipo, se centra en tres grandes áreas.
- Análisis de escenarios climáticos: tratamos de entender si las compañías cuentan con análisis de escenarios que les permitan identificar con precisión los riesgos físicos a los que se enfrentan. También analizamos si podrían necesitar actualizar ese análisis y su estrategia climática a medida que estos riesgos se intensifiquen.
- Incendios forestales: en el caso de compañías que operan en zonas con alto riesgo de incendio, o cerca de ellas, los incendios forestales podrían obligar a evacuar centros de producción y provocar interrupciones en la actividad. Por ello, las compañías deben estar preparadas y asegurarse de contar con medidas de protección adecuadas. También deberían definir quién es responsable de la respuesta ante emergencias, coordinarse con las autoridades locales y mantener planes de crisis actualizados. La formación periódica de los empleados es igualmente importante.
- Bajos niveles de los ríos y elevadas temperaturas del agua: a partir de lo ocurrido en episodios anteriores en el Rin, tratamos de entender cómo han evolucionado los sistemas de gestión de riesgos de las compañías y si se han adaptado los procesos de refrigeración y logística.
¿Hasta qué punto puede verse afectada la entrega de productos, por ejemplo, en el caso de componentes grandes o pesados? Para las compañías que dependen del transporte fluvial de materias primas, como productos químicos, acero, petróleo y productos refinados, la gestión de posibles problemas de suministro resulta clave. Esto incluye evaluar los efectos sobre la producción y los precios, así como comprobar si existen fuentes alternativas de aprovisionamiento.


