Resa, operador líder de residencias universitarias en España, ha presentado su Memoria de Impacto 2025. El informe recoge la contribución de la compañía en materia social, ambiental y de gobernanza a través de un modelo de alojamiento diseñado para dar respuesta a algunos de los principales retos que afrontan hoy las ciudades universitarias, como el acceso a la vivienda, la asequibilidad o la transición hacia un modelo energético más eficiente.
En el ámbito social, la Memoria pone el foco en la contribución de Resa al mercado de la vivienda en las principales ciudades universitarias del país. La compañía concentra más de 6.200 plazas en Madrid, Barcelona y Valencia, tres de las capitales con mayor presión sobre el mercado residencial. Esta capacidad equivale a cerca de 2.500 viviendas que dejan de destinarse al alojamiento de estudiantes, contribuyendo a canalizar esta demanda hacia una oferta específicamente diseñada para la comunidad universitaria y favoreciendo un uso más eficiente del parque residencial.
El acceso a un alojamiento universitario asequible constituye otro de los ejes de la estrategia de impacto de Resa. Durante 2025, más del 55% de las plazas de la compañía se situaron por debajo de los 650 euros mensuales, con el objetivo de facilitar que un mayor número de estudiantes pueda acceder a la universidad en condiciones de igualdad. Este compromiso se complementa con un programa de 150 becas dirigidas a estudiantes y 80 becas adicionales para residentes que desempeñan funciones de coordinación y apoyo a la vida en comunidad.
En cuanto al perfil de los residentes, el 75% son estudiantes nacionales, frente a un 25% de internacionales. Un dato que refleja el peso del estudiante español en las residencias de Resa y su papel como solución de alojamiento para quienes se desplazan a otra ciudad para cursar sus estudios universitarios.
La Memoria de Impacto también pone de relieve la apuesta de Resa por impulsar el desarrollo personal y profesional de los estudiantes a través de iniciativas como Resa Talent, un programa orientado a mejorar su empleabilidad y facilitar la transición al mercado laboral. Durante el último ejercicio, 17 residentes accedieron a su primer empleo gracias a esta iniciativa, de los cuales 13 se incorporaron como recepcionistas en distintas residencias de la compañía, adquiriendo una primera experiencia profesional.
En Resa tienen un fuerte compromiso con el desarrollo de sus empleados, la igualdad en su plantilla – la compañía cerró 2025 con un 60% de mujeres sobre el total de su plantilla – y el bienestar de sus equipos llevó a Resa a convertirse en 2025 en la primera compañía del sector PBSA en España en obtener la certificación Great Place To Work.
En materia ambiental, la Memoria de Impacto pone de relieve el efecto positivo que el propio modelo de alojamiento de Resa tiene sobre la movilidad urbana. Las 20 residencias ubicadas en campus universitarios permiten evitar aproximadamente 1.200 kilómetros de desplazamientos al año por estudiante, lo que supone entre 190 y 270 kilogramos de CO₂ evitados por residente y año. Este impacto se suma a la contribución de un modelo que acerca el alojamiento a los centros universitarios y reduce la necesidad de desplazamientos diarios.
Este enfoque se complementa con una estrategia de descarbonización basada en indicadores objetivos. Actualmente, el 100% de la electricidad consumida en las residencias procede de fuentes renovables certificadas y la compañía dispone de 25 instalaciones fotovoltaicas, con una potencia conjunta de 1.090 kW. En este sentido, la compañía prevé incorporar para el ejercicio 2027 dos más, llegando hasta las 27. Con ello se pretende aprovechar al máximo la energía procedente del autoconsumo, con la energía fotovoltaica como fuente principal.
Asimismo, la Memoria sitúa en 3.007 toneladas de CO₂ la huella de carbono de Resa, calculada conforme a la metodología del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), como punto de partida para medir la evolución de su estrategia climática.
En este contexto, Resa mantiene su compromiso de alcanzar las emisiones netas cero (Net Zero) en 2050 y de reducir un 46% las emisiones absolutas de alcance 1 y 2 antes de 2030 respecto a 2019, un objetivo validado por la Science Based Targets initiative (SBTi). La estrategia de sostenibilidad se extiende también a la cadena de suministro, donde el 92% de los principales proveedores son nacionales y el 22% regionales o locales, favoreciendo un modelo basado en la proximidad.
La Memoria recoge asimismo los principales avances en materia de gobernanza, reforzando la integración de los criterios ESG en la gestión de la compañía. Entre ellos destaca que un porcentaje de la retribución del comité directivo está vinculada al cumplimiento de objetivos ambientales, sociales y de gobernanza, además del seguimiento periódico de estos indicadores por parte de los órganos de dirección. Resa mantiene también un marco de gestión basado en la transparencia, la ética empresarial y la mejora continua, apoyado en herramientas como su Código Ético y el Comité ESG, que actúa como garante interno de cumplimiento que se implementar transversalmente en toda la compañía.
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