El Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario del Vinalopó alerta sobre los riesgos oculares del eclipse solar total del 12 de agosto y recuerda la importancia de la protección visual. El doctor César Azrak, jefe del Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario del Vinalopó, advierte de que incluso unos segundos de observación directa del Sol pueden provocar lesiones irreversibles en la retina.
Con motivo del eclipse solar que podrá observarse el próximo 12 de agosto de 2026, un fenómeno astronómico que será visible de forma parcial en gran parte del mundo y con fase de totalidad en zonas concretas del hemisferio norte como el norte de España, Islandia o Groenlandia, el Servicio de Oftalmología del Hospital Universitario del Vinalopó hace un llamamiento a la población para que disfrute de este evento de forma segura y evite daños oculares que, en algunos casos, pueden llegar a ser permanentes.
El doctor César Azrak explica que mirar el Sol sin la protección adecuada, incluso cuando está parcialmente cubierto por la Luna, puede provocar una retinopatía solar o maculopatía solar, una lesión que afecta a la mácula, la zona de la retina responsable de la visión central y de mayor precisión. “La retina no tiene receptores del dolor, por lo que una persona puede estar dañando su visión sin sentir ninguna molestia”, señala el especialista. “En muchos casos, los síntomas aparecen horas después o incluso al día siguiente, cuando el daño ya se ha producido”, indica el doctor Azrak. Añade además que la lesión puede producirse tras una exposición muy breve, ya que existe la falsa sensación de que mirar el eclipse durante unos segundos no supone ningún riesgo, pero hay casos documentados de lesiones tras menos de un minuto de exposición directa al Sol.
Desde el Servicio de Oftalmología insisten en que las gafas de sol habituales no protegen frente a la radiación solar durante un eclipse, al igual que tampoco lo hacen cristales ahumados, radiografías, CD o filtros caseros, siendo las únicas opciones seguras las gafas de observación solar homologadas con certificación ISO 12312-2:2015 o filtros solares específicos para dispositivos ópticos colocados en la parte frontal del objetivo. El doctor Azrak recuerda también que el uso de prismáticos, telescopios o cámaras sin filtros adecuados multiplica el riesgo, ya que concentran la luz solar sobre la retina.
Tras una exposición sin protección, pueden aparecer síntomas como una mancha oscura en el centro de la visión, visión borrosa, distorsión de las líneas rectas o fotofobia. “Si después del eclipse aparece una mancha en el centro de la visión, notas que ves borroso o percibes las líneas deformadas, es importante acudir cuanto antes a un profesional para realizar una valoración oftalmológica”, recomienda el especialista. El Hospital Universitario del Vinalopó aconseja adquirir con antelación gafas de eclipse certificadas, comprobar que no estén dañadas antes de su uso, supervisar en todo momento a los menores y evitar mirar el Sol directamente sin la protección adecuada.
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