El Consejo de Administración de bonÀrea Corporación aprobó ayer el nombramiento de Ramon Alsina Cornellana como nuevo presidente de la compañía. Alsina, que mantendrá también las funciones de consejero delegado, toma el relevo de Jaume Alsina Calvet, fundador de bonÀrea y máximo responsable del grupo durante más de seis décadas.
El nombramiento da continuidad a la nueva etapa institucional iniciada en la última Junta General de Accionistas, celebrada el 14 de mayo, en la que se acordó reconocer la trayectoria de Jaume Alsina Calvet con el cargo de presidente de honor. La decisión se enmarca en la voluntad de preservar su legado empresarial y humano, y de reforzar el modelo único de bonÀrea, basado en la integración vertical sin intermediarios y la generación de oportunidades en el mundo rural.
En sus primeras palabras como presidente, Ramon Alsina ha afirmado: “Asumir la presidencia de bonÀrea es un gran honor y a la vez una enorme responsabilidad. Lo hago con un profundo agradecimiento a mi padre, Jaume Alsina Calvet, que durante más de seis décadas ha marcado el rumbo de la compañía con esfuerzo, creatividad, perseverancia y compromiso por el mundo rural. Este legado forma parte de nuestra manera de hacer las cosas y nos guiará también en esta nueva etapa. Mi compromiso es seguir haciendo crecer a bonÀrea construyendo sobre todo este legado, y sin perder las raíces y todo aquello que nos hace únicos”.
Ramon Alsina toma el relevo en la presidencia en un momento de solidez para el grupo. Durante el ejercicio 2025, bonÀrea Corporación alcanzó una facturación récord de 2.826 millones de euros y superó por primera vez en su historia los 100 millones de euros de resultado neto.
Un legado construido desde Guissona
Nacido en Guissona en 1934 y veterinario de formación, Jaume Alsina Calvet entendió desde muy joven que la modernización del sector primario podía abrir nuevas oportunidades para el mundo rural. Con esta convicción, en el año 1959 impulsó una pequeña cooperativa, la semilla de lo que hoy es bonÀrea, junto con un grupo de pioneros vinculados a la actividad agraria y ganadera de la Segarra.
Su visión partía de una idea clara: modernizar la producción, generar actividad económica en el entorno rural y construir una cadena de valor más eficiente e integrada, capaz de conectar directamente el campo con el consumidor final.
Este planteamiento dio lugar a un sistema de integración vertical sin intermediarios que ha permitido a bonÀrea gestionar todas las fases del ciclo productivo, desde la alimentación, la cría y el engorde de los animales hasta la elaboración, la logística y la venta directa a través de sus tiendas.
Más de seis décadas después, bonÀrea mantiene Guissona como centro de sus operaciones, y se ha consolidado como uno de los principales grupos agroalimentarios del país. Actualmente, el grupo cuenta con más de 6.600 trabajadores, colabora con 4.500 ganaderos y agricultores, y dispone de una red comercial de más de 610 establecimientos a escala estatal.
Este crecimiento siempre ha ido acompañado de un compromiso firme y continuado con el desarrollo social y económico de su entorno. La compañía ha impulsado la creación de empleo y servicios vinculados al mundo rural, con proyectos como la Fundación bonÀrea, centrada en la atención a las personas mayores y la promoción de la salud, el deporte y el ocio, o La Llavor, orientada a la formación de jóvenes del entorno rural en competencias tecnológicas.
Ramon Alsina, una trayectoria de más de 35 años en bonÀrea
Licenciado en Ciencias Empresariales por ESADE y con un máster en Dirección y Administración de Empresas, Ramon Alsina Cornellana asume la presidencia tras más de 35 años de trayectoria en bonÀrea. Comenzó como responsable de compras y de materias primas de pienso, y posteriormente fue director general de Caixa Rural de Guissona, la entidad financiera del grupo hoy conocida como CaixaGuissona.
Desde la creación de la sociedad, en el año 1999, ocupa el cargo de consejero delegado de bonÀrea Corporación, una responsabilidad que ahora compaginará con la presidencia. A lo largo de esta etapa, ha tenido un papel central en la gestión del grupo y en la definición de su estrategia operativa, contribuyendo al refuerzo del modelo de integración vertical, a la expansión comercial a escala estatal y al desarrollo de proyectos estratégicos, como el centro alimentario de Épila, en Aragón.
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