Fundación Juan XXIII, entidad de referencia que trabaja por la inclusión social y laboral de personas en situación de vulnerabilidad psicosocial, especialmente aquellas con discapacidad intelectual y/o enfermedad mental , celebra la VII edición del proyecto The Inclusive Circular Lab, un innovador programa de educación medioambiental e inclusión social que promueve la economía circular a través del compostaje escolar y sitúa al alumnado como agente activo del cambio hacia un modelo más sostenible e inclusivo.
El proyecto, desarrollado desde el área de Soluciones Verdes de Fundación Juan XXIII, está liderado por profesionales con discapacidad intelectual , expertos en agricultura ecológica y naturación urbana, generando así oportunidades reales de empleo y visibilizando el talento diverso.
Este curso, la iniciativa reúne a 70 centros educativos de 14 municipios de la Comunidad de Madrid, beneficiando a más de 48.000 personas de forma directa y más de 96.000 de forma indirecta. Además, cuenta con el respaldo de empresas líderes como Deloitte, Stratio Big Data, FRV, Matrix Renewables, Mercedes-Benz Group Services Madrid y Accuracy, consolidándose como un ejemplo de colaboración entre empresa, educación y tercer sector para impulsar un futuro más justo, inclusivo y sostenible.
Impacto transformador en la comunidad educativa
Cabe señalar que, más allá de los datos de participación, The Inclusive Circular Lab genera un impacto transformador en la comunidad educativa , convirtiendo los centros escolares en espacios activos de transformación social y ambiental.
El proyecto impulsa un aprendizaje experiencial que fomenta el pensamiento crítico, la responsabilidad ambiental y el trabajo colaborativo, además de ofrecer al profesorado una oportunidad de innovación educativa.
Para Guillermo Pérez Tijerín, profesor de secundaria del Eurcolegio Casvi Boadilla : «La participación del Colegio Casvi Boadilla en esta iniciativa es un orgullo por el doble papel que cumple la Fundación. Por un lado, su implicación en la educación en economía circular y su compromiso con el desarrollo sostenible aporta un gran valor al proceso de Enseñanza-Aprendizaje de nuestro colegio que se refleja en la calidad de nuestra actividad de compostaje escolar. Por otra parte, su labor de concienciación sobre la inclusión social hace única a esta Fundación.»
Además, el enfoque inclusivo de esta iniciativa refuerza valores como la empatía, la igualdad y el respeto, promoviendo una educación más justa, resiliente y sostenible.
Resultados: más de una tonelada de materia orgánica compostada
Hay que señalar que, durante el desarrollo de esta edición, se han puesto en marcha nuevos espacios de compostaje, se han realizado 140 visitas técnicas a los centros, 70 jornadas de sensibilización y acciones formativas, como los laboratorios online para formar a los propios docentes y alumnos.
Todos ellos han aprendido, a través de la experiencia , cómo transformar los residuos orgánicos en abono para cuidar el suelo de los huertos escolares y los jardines de sus centros educativos. Solo en esta edición se han recogido más de 2.000 kilos de materia orgánica compostada .
VI Congreso de “Escuelas Circulares y Sostenibles 2030”
Toda esta red de escuelas sostenibles y compostadoras participaron el 27 de mayo en el VI Congreso de Escuelas Circulares y Sostenibles 2030 , celebrado en la Fundación Canal, con retransmisión en directo por YouTube. El mismo, ha contado con la participación de colegios que han expuesto sus experiencias y con una mesa redonda con los representantes de las empresas financiadoras . Durante la misma, los ponentes pusieron en valor la importancia de apostar por proyectos como este.
“Generar un impacto que importa significa apoyar iniciativas que transforman la sociedad desde la base. The Inclusive Circular Lab es un gran ejemplo de ello, porque une educación, sostenibilidad e inclusión de una manera muy tangible: el alumnado no solo aprende qué es la economía circular, sino que la pone en práctica y comprende que sus acciones pueden mejorar su entorno. Para nosotros, apoyar este proyecto es contribuir a formar una generación más consciente, comprometida y preparada para construir un futuro más sostenible e inclusivo”, señalaba Beatriz Nava Pérez, Manager de Acción Social de Deloitte.
Por su parte, Claudia Sobrino, Compensation & Benefit de Fotowatio Renewable Ventures (FRV) afirmaba: “La sostenibilidad empieza en las personas y en las comunidades. El Inclusive Circular Lab nos permite estar cerca de ese impacto real: ver cómo alumnos y docentes se implican, entienden su entorno y actúan sobre él. No se trata solo de energía o medio ambiente, sino de empoderar a una generación para que construya un futuro más justo y sostenible”.
Juan Pablo Pérez, Vicepresidente de ESG de Matrix Renewables, comentaba: “La educación es uno de los pilares de nuestra acción social. En el Inclusive Circular Lab vemos cómo los centros educativos pueden desempeñar un papel clave en la formación de ciudadanos responsables y comprometidos: alumnos que entienden la economía circular no solo como un concepto, sino como un hábito y una oportunidad. Sin duda, esta es la base sobre la que construir un futuro más sostenible”.
Además, Gonzalo Díaz de Espada, socio en Accuracy , señaló: “En Accuracy pensamos que lo que no se mide, no se puede transformar. El Inclusive Circular Lab permite precisamente eso: medir acciones concretas en el aula . Por ejemplo, medir la gestión de residuos o compostaje permite a los alumnos aprender tomando decisiones basadas en datos y desarrollar pensamiento crítico desde la práctica, convirtiendo la educación en una palanca de cambio de la sociedad”.
José Tenor Cruz HR BP de Mercedes-Benz Group Services Madrid, concluía: “ Trabajamos con una visión clara hacia el futuro, y ese futuro comienza en las aulas. El Inclusive Circular Lab impulsa a los estudiantes a desarrollar competencias clave como la responsabilidad, la innovación y la sostenibilidad, promoviendo un impacto positivo desde el ámbito educativo. Para nosotros, apoyar esta iniciativa significa contribuir activamente al desarrollo del talento que liderará la transformación social y los retos del mañana”.
También Javier Peñalvo, alumno de 1°ESO del colegio Casvi de Boadilla del Monte comentó que “es fundamental que los alumnos del colegio Casvi Boadilla tengamos la oportunidad de colaborar en esta iniciativa y aprender sobre el compostaje para ser conscientes desde pequeños de la importancia de tener un mundo más sostenible en el futuro».
Finalmente, para Thaïs Valero, directora de Soluciones Verdes de Fundación Juan XXIII: “El Inclusive Circular Lab demuestra que, cuando unimos empresa, educación y tercer sector, somos capaces de transformar miles de aulas en espacios de cambio real. No solo acercamos la sostenibilidad a los centros educativos, sino que empoderamos a una generación para actuar, pensar y construir un futuro más justo e inclusivo. Este proyecto es la prueba de que la colaboración multiplica el impacto y llega mucho más lejos.”
Sin duda, ‘The Inclusive Circular Lab’ es un proyecto más que necesario que, por suerte, sigue creciendo año tras año, cambiando así el sistema educativo y convirtiéndolo en un sistema más comprometido, inclusivo y sostenible. Así pues, Fundación Juan XXIII agradece a todos los centros educativos y a todas las entidades colaboradoras, tanto públicas, como privadas y del Tercer Sector, su compromiso con la transición ecológica, la economía circular y el empleo verde.
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