Linde Médica ha reforzado la seguridad del prestigioso modelo de atención respiratoria que presta en sus centros CAIDER® con la incorporación de herramientas de cardioprotección. Esta medida ha consistido en dotar de desfibriladores externos automatizados (DEA) conectados a los servicios de emergencias y de contar con profesionales formados en soporte vital para poder responder ante una eventual emergencia durante la atención presencial.
La medida alcanza también al CAIDER® Móvil, la unidad asistencial itinerante con la que Linde Médica acerca el seguimiento de las terapias respiratorias domiciliarias a pacientes que viven alejados de los principales núcleos asistenciales. Esta unidad, que presta servicio también en zonas rurales del ámbito del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (Sescam), está igualmente cardioprotegida e incorpora un DEA conectado a los servicios de emergencias entre sus recursos de seguridad.
De esta forma, la compañía traslada los mismos criterios de seguridad desde sus centros físicos hasta aquellos territorios en los que la dispersión geográfica, las distancias o las dificultades de desplazamiento pueden convertirse en una barrera para acceder a una atención especializada.
La iniciativa cobra especial relevancia ante una emergencia en la que el tiempo de respuesta resulta determinante. En España se producen alrededor de 30.000 paradas cardiacas al año, según la Fundación Española del Corazón, y la actuación precoz mediante reanimación cardiopulmonar y desfibrilación constituye uno de los elementos esenciales de la cadena de supervivencia.
“Un modelo asistencial que quiere estar verdaderamente cerca del paciente tiene que pensar también en aquello que quizá nunca suceda, pero para lo que debemos estar preparados. Incorporar la cardioprotección a nuestros CAIDER forma parte de esa manera de entender la atención: anticiparnos, crear entornos más seguros y disponer de capacidad de respuesta cuando cada minuto cuenta”, señala Francesco Gigliarano, Sales & Market Intelligence Manager de Linde Médica.
Del tratamiento respiratorio a un entorno asistencial más seguro
Los CAIDER® son centros de atención especializada dirigidos a pacientes que reciben terapias respiratorias domiciliarias. Complementan la asistencia en el domicilio y permiten realizar de manera próxima actuaciones como la instauración y seguimiento de tratamientos, revisión de equipos, formación a pacientes y cuidadores, control de la adherencia o resolución de incidencias relacionadas con la terapia.
Su evolución responde a una concepción cada vez más amplia de la atención respiratoria, en la que la prestación de una terapia se integra dentro de un acompañamiento continuado al paciente y de una mayor coordinación con los profesionales sanitarios.
La incorporación de desfibriladores externos automatizados conectados a los servicios de emergencias y de profesionales formados en soporte vital amplía ahora esa concepción hacia la seguridad ante situaciones críticas.
“Nuestros pacientes permanecen vinculados a nosotros durante largos periodos de tiempo y muchos conviven con enfermedades crónicas y con situaciones clínicas complejas. Nuestra responsabilidad no termina en que el tratamiento funcione correctamente. Queremos que, cuando un paciente entra en un CAIDER, encuentre un entorno pensado de forma integral para atenderle y cuidarle”, explica Gigliarano.
La cardioprotección también llega a las zonas rurales
Uno de los elementos diferenciales de la iniciativa es su extensión al CAIDER® Móvil, concebido como una consulta respiratoria itinerante capaz de desplazarse hasta municipios y zonas rurales en las que la distancia puede convertirse en una barrera para acceder a una atención especializada.
Es el caso del ámbito asistencial del SESCAM, donde la dispersión territorial y las distancias entre determinados municipios y los centros asistenciales hacen especialmente relevante un modelo capaz de acercar la atención al lugar en el que vive el paciente.
El CAIDER Móvil dispone de espacios para la atención individualizada y de los recursos necesarios para realizar seguimiento clínico-técnico, formación, revisión de tratamientos y resolución de incidencias. Entre sus elementos de seguridad incorpora también un desfibrilador externo automatizado conectado a los servicios de emergencias, además de botiquín, equipos de protección y otros sistemas destinados a garantizar una atención segura.
La cardioprotección acompaña así al paciente con independencia del lugar en el que se presta la asistencia. “Nuestro compromiso es acercar al paciente una atención respiratoria de calidad y segura, independientemente de su lugar de residencia. Con el CAIDER Móvil trasladamos a los municipios rurales y a las zonas de mayor dispersión geográfica, como las de Castilla-La Mancha, los mismos estándares asistenciales que aplicamos en nuestros centros. Ponemos al paciente en el centro de este modelo, para que la distancia no sea una barrera en el acceso a los cuidados que necesita”, subraya Gigliarano.
Con esta actuación, Linde Médica avanza en el desarrollo de un modelo de atención respiratoria que combina proximidad, continuidad asistencial, seguridad y capacidad de adaptación al territorio, con el objetivo de facilitar que las personas que reciben terapias respiratorias domiciliarias puedan acceder a los cuidados que necesitan independientemente de su lugar de residencia.
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