Cada año, el Día Mundial del Autocuidado nos invita a recordar la importancia de dedicar tiempo a nuestro bienestar físico y emocional. En un contexto marcado por el ritmo acelerado y la hiperconectividad constante, incorporar pequeños hábitos puede marcar una diferencia significativa en la salud mental.
Aunque solemos asociar el autocuidado con momentos puntuales de descanso o desconexión, cuidar nuestra salud mental es algo que comienza con las pequeñas decisiones que tomamos cada día.
Ximena Sereno, profesional de Iterias, centros de psicoterapia en Madrid y Barcelona, comparte cinco recomendaciones para integrar el autocuidado emocional en la rutina diaria.
- Escucha cómo te sientes
Con frecuencia atravesamos la jornada en «piloto automático», sin detenernos a identificar cómo nos encontramos. Reservar unos minutos para conectar con nuestras emociones y reconocer qué necesitamos favorece un mayor bienestar.
« No se trata de estar bien todo el tiempo, sino de reconocer lo que sentimos sin juzgarnos», explica Ximena Sereno. - Pon límites cuando sea necesario
Escucharnos también implica identificar qué situaciones, compromisos o relaciones nos hacen bien y cuáles nos generan un desgaste innecesario. Poder decir «no» nos permite establecer límites saludables y prevenir el agotamiento. - Haz pausas activas durante el día
Las actividades del día, en un contexto que premia la hiperproductividad, pueden resultar agotadoras y también darnos la sensación de que no hay tiempo para nada más. Sin embargo, solo 5 minutos pueden ser suficientes para dar un paseo que nos aleje de las pantallas y nos brinde más energía y claridad. - Cuida las relaciones que te hacen sentir bien
La especialista destaca cómo las conexiones con otras personas pueden convertirse en una fuente de apoyo fundamental en el día a día.«Hablar con alguien de confianza, compartir tiempo con familiares o amigos o simplemente sentirnos acompañados tiene un impacto muy positivo en nuestro bienestar emocional.» - Celebra los pequeños logros y sé amable contigo.
Es habitual centrarnos en todo lo que queda por hacer y pasar por alto los avances que ya hemos conseguido. Reconocer los pequeños logros y tratarnos con la misma comprensión que ofreceríamos a otra persona favorece un diálogo interno más amable y una relación más saludable con nosotros mismos.
«El autocuidado no consiste en hacer grandes cambios de un día para otro, sino en incorporar pequeños hábitos que nos ayuden a sentirnos mejor. Cuando cuidamos nuestro bienestar emocional, también mejoran nuestra capacidad para afrontar las dificultades, relacionarnos con los demás y disfrutar más de nuestro día a día », concluye la especialista de Iterias Paseo de la Castellana.
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