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La inclusión rara vez se juega en los grandes discursos. A menudo aparece en escenas mucho más sencillas: una rutina, una conversación, un desplazamiento, una decisión tomada sin pedir permiso o la posibilidad de ocupar un lugar sin tener que explicar constantemente el propio cuerpo. Desde ahí parte “Cómo habitar un cuerpo”, el documental apoyado por Fundación Integralia DKV que llega hoy, 4 de junio, a Prime Video tras su estreno en los Cines Callao de Madrid.
Dirigida por el periodista y cineasta Cristóbal Osete Martín, la película acompaña a Alfredo Guerrero y María Elena Montaño, dos integrantes de la Fundación con discapacidad, en su día a día. La obra, producida por Documentales en Canarias y Zebra Producciones, en colaboración con Be iZen (Grupo iZen) y Souvenir Studios, evita el tono épico que tantas veces ha marcado los relatos sobre discapacidad y construye una narración más íntima, pegada a la vida real.
El documental plantea una idea incómoda, pero necesaria: la exclusión no está en la persona, sino en un entorno que sigue levantando obstáculos físicos, laborales, culturales y simbólicos. En ese sentido, la película dialoga con una de las principales reivindicaciones de Fundación Integralia DKV: el empleo inclusivo como vía para fortalecer la soberanía personal, la autonomía y la participación social.
Una historia sin etiquetas ni heroicidades
“Cómo habitar un cuerpo” no busca presentar a sus protagonistas como ejemplos de superación, sino como personas que viven, desean, dudan, trabajan y se relacionan con el mundo desde una experiencia concreta. Ese desplazamiento narrativo es una de las claves de la película: dejar de mirar la discapacidad como una excepcionalidad y empezar a observar las barreras que todavía condicionan la vida cotidiana.
Cristóbal Osete lo explica desde esa misma perspectiva: “Cómo habitar un cuerpo no es una película sobre la discapacidad, sino sobre la decisión íntima de dos personas de volver a moverse y recuperar una relación más libre consigo mismas. La película habla del miedo, la fragilidad y el deseo, pero sobre todo de la posibilidad de construir una vida propia sin tener que justificarse constantemente ante el mundo”.
La propuesta audiovisual se aleja así de los relatos paternalistas o heroicos para situarse en una mirada más honesta. Alfredo y Elena no aparecen como personajes que deban inspirar desde la excepcionalidad, sino como protagonistas de una vida propia, con sus tiempos, sus límites, sus decisiones y sus formas de estar en el mundo.
El empleo inclusivo como autonomía real
El apoyo de Fundación Integralia DKV al documental se enmarca en su labor para impulsar la inclusión laboral de personas con discapacidad. La entidad defiende que el empleo no solo proporciona ingresos o estabilidad profesional, sino también independencia, vínculos, reconocimiento y capacidad para decidir sobre la propia vida.
Javier Vega de Seoane, Presidente de Fundación Integralia DKV, ha subrayado que el documental permite abrir una conversación más amplia sobre las barreras que todavía persisten en el ámbito empresarial. “La Fundación busca apoyar un documental que se acerca a la vida real sin etiquetas ni discursos épicos, pero también lanzar un mensaje claro: aún existen barreras invisibles en las empresas que impiden ver el talento que reside en cada persona. Creemos que la inclusión real comienza cuando dejamos de centrarnos en la discapacidad y confiamos plenamente en las capacidades. Cuando esto sucede, abrimos caminos de autonomía, desarrollo y vida, reconociendo el valor único de cada persona para construir una sociedad más justa y humana”.
La Fundación cuenta actualmente con 660 empleados, de los cuales el 98% tiene alguna discapacidad. Su modelo combina empleo, formación y acompañamiento, con especial atención al acceso al mercado laboral de personas que encuentran más dificultades para incorporarse a entornos profesionales ordinarios.
En esa línea, Escuela Integralia ha logrado que el 92,9% de sus alumnos accedan al mercado laboral a través de distintos proyectos formativos, con impacto directo en más de 1.800 beneficiarios.
Una conversación social desde la cultura
La implicación de DKV en el proyecto conecta con una visión amplia de la salud y el bienestar, en la que la equidad y la inclusión forman parte de las condiciones necesarias para una vida plena. Laura González Molero, Presidenta de DKV, ha destacado que la compañía busca “construir un futuro más saludable para las personas en un sentido amplio: físico, mental, social y en términos de equidad”.
“Por ello, apoyamos iniciativas como esta, que visibilizan la diversidad y fomentan una sociedad más inclusiva. Estamos convencidos de que el impacto real de una empresa se mide por su capacidad de mejorar la vida de las personas e impulsar un progreso colectivo más humano y sostenible”, ha señalado.
Desde la producción ejecutiva, Álvaro Bermúdez de Castro, de Be iZen, ha puesto el acento en el papel que puede tener una marca cuando acompaña historias con impacto social sin apropiarse de ellas. “Este documental es un ejemplo de cómo una marca puede favorecer una conversación social relevante acompañando, escuchando y generando las condiciones para que una historia honesta llegue al público”, ha afirmado.
Bermúdez de Castro añade que su labor como productores ejecutivos ha sido “proteger esa autenticidad y construir, con el apoyo de la Fundación Integralia DKV, una película que habla de la inclusión desde la vida real”.
“Cómo habitar un cuerpo” llega ahora a Prime Video con una invitación sencilla y profunda: mirar de otra manera. No desde la compasión, ni desde la admiración automática, sino desde el reconocimiento de que la inclusión empieza cuando el entorno deja de exigir explicaciones y empieza a abrir posibilidades reales de vida, trabajo y autonomía.
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