La atención a las personas mayores requiere profesionales preparados para identificar y abordar problemas de salud que pueden afectar directamente a su alimentación, hidratación y bienestar. Con este objetivo, Ballesol ha desarrollado una jornada de formación especializada en colaboración con Danone Nutricia, centrada en la disfagia orofaríngea, la desnutrición y la higiene bucodental.
La iniciativa, celebrada en modalidad presencial y online, ha permitido profundizar en los conocimientos necesarios para detectar alteraciones de la deglución y mejorar la atención nutricional en el entorno residencial.
La actividad forma parte de la estrategia de formación continua de Ballesol, orientada a actualizar las competencias de sus equipos y trasladar los avances científicos a la práctica asistencial.
La disfagia, un problema relevante en la atención geriátrica
La disfagia orofaríngea es una alteración que dificulta el paso seguro de alimentos y líquidos desde la boca hasta el esófago.
Según los datos expuestos durante la jornada, este problema puede afectar hasta al 60% de las personas mayores que viven en residencias, dependiendo de las características de la población estudiada.
Sus consecuencias pueden incluir dificultades para mantener una alimentación adecuada, deshidratación, malnutrición y un mayor riesgo de infecciones respiratorias o neumonía por aspiración.
Por ello, los especialistas destacan que identificar los síntomas de manera temprana es fundamental para prevenir complicaciones y preservar la calidad de vida de las personas residentes.
Entre los principales aspectos abordados se encuentran las dificultades al tragar, la evaluación de la seguridad de la deglución y la necesidad de adaptar las intervenciones a las características de cada paciente.
Una formación impartida por profesionales especializados
El programa contó con la participación del doctor Pere Clavé y profesionales de su equipo del Hospital Universitario de Mataró, entre ellos Omar Ortega, Alberto Martín y Paula Viñas.
Durante las sesiones se presentaron diferentes procedimientos de detección y valoración clínica, como el cuestionario EAT-10, el sistema AIMS-OD y el Método de Exploración Clínica Volumen-Viscosidad (MECV-V).
Estas herramientas permiten orientar la identificación de problemas de deglución y determinar cuándo es necesaria una evaluación clínica más específica.
La formación también incorporó ejemplos prácticos sobre posturas, maniobras compensatorias y otras estrategias que pueden utilizarse bajo supervisión profesional para facilitar una alimentación más segura.
La nutrición y la hidratación, elementos esenciales del cuidado
El contenido de la jornada se organizó en tres módulos, dedicados a comprender los mecanismos de la deglución, evaluar posibles alteraciones y profundizar en el abordaje nutricional de las personas afectadas.
Uno de los ejes principales fue la adaptación de la textura de los alimentos y la consistencia de los líquidos, una intervención que debe ajustarse a las necesidades clínicas individuales.
Asimismo, se abordaron la valoración del estado nutricional, el uso de suplementos cuando estén indicados y la prevención de la deshidratación.
La higiene oral recibió también especial atención debido a su relación con el bienestar general y la prevención de determinadas complicaciones asociadas a los trastornos de deglución.
Los participantes pudieron acceder a materiales audiovisuales y contenidos prácticos orientados a favorecer la aplicación de los conocimientos adquiridos en su actividad profesional.
La formación continua como herramienta para mejorar la atención
Fermín García, Director Médico Nacional de Ballesol, ha destacado la trayectoria de la organización en el estudio y tratamiento de la disfagia, recordando las investigaciones realizadas en sus centros de Valencia y publicadas en 2011 en la Revista Española de Geriatría y Gerontología.
Desde Danone Nutricia, Suelen Souza, Responsable de Hospitales, Residencias y Home&Care, ha incidido en la importancia de actualizar el conocimiento de los equipos asistenciales para responder a los desafíos nutricionales de una población cada vez más longeva.
La colaboración entre ambas entidades pone de manifiesto el papel de la formación especializada y el trabajo coordinado entre profesionales sanitarios y sociosanitarios en la mejora de los cuidados.
Mediante estas iniciativas, Ballesol y Danone Nutricia buscan reforzar la prevención, promover intervenciones adaptadas y contribuir a una atención más segura, individualizada y centrada en las necesidades de las personas mayores.
Esta noticia forma parte del Canal Edad&Vida, un espacio sobre envejecimiento activo, longevidad y calidad de vida impulsado por Fundación Edad&Vida. Proyecto cofinanciado por el IMSERSO.


