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Las lesiones por picaduras de animales son un problema común que aumenta en los periodos estivales, por lo que el Consejo General de Colegios Farmacéuticos aconseja a la población que intensifique las medidas de precaución para evitarlas y ofrece pautas para saber cómo actuar en cada caso.
Aunque la mayoría de las picaduras son leves y su afectación es local, lo cierto es que los síntomas pueden ser muy distintos y de diversa consideración, sobre todo en función del animal que pique y de la presencia de toxinas o microorganismos. Así, una persona puede presentar solo una urticaria y otras, en cambio, sufrir infecciones, un angioedema, problemas respiratorios, cardiovasculares, de coagulación o que afecten al sistema nervioso central, pudiendo llegar incluso a comprometer su vida, aunque la probabilidad de que esto suceda en nuestro entorno es pequeña.
Por su elevada prevalencia, las picaduras por insectos y arañas en la población constituyen un problema de salud pública no solo por la toxicidad de sus venenos, sino también por la transmisión de enfermedades, como está sucediendo con la fiebre del Nilo, cuya transmisión se produce a través de ciertos mosquitos, especialmente del género Culex, que es la especie de mosquito con mayor presencia en España.
En estos casos, el Consejo General recuerda que la medida más eficaz es la prevención, evitando en la medida de lo posible las picaduras. Para ello, recomienda seguir las siguientes pautas:
- Emplear mosquiteras en ventanas y puertas.
- Evitar las aguas estancadas.
- Limitar la estancia al aire libre después del atardecer y hasta el amanecer.
- Mantener apagada la luz por la noche y no usar perfumes intensos para no atraer a los mosquitos.
- Usar ropa que cubra la mayor cantidad posible de la piel.
- Aplicar repelentes tópicos autorizados por las autoridades sanitarias.
Precisamente, la red de farmacias comunitarias está realizando una intensa labor de información y educación sanitaria para tratar de evitar que siga creciendo el número de casos de fiebre del Nilo que se están detectando, principalmente, en Andalucía y, sobre todo, en Sevilla.
Una vez se ha producido la picadura por mosquito, el Consejo General aconseja lavar la zona con agua y jabón y evitar el rascado, ya que puede favorecer la infección al dañar la barrera cutánea.
También se puede aplicar frío local para aliviar el picor o usar productos de fitoterapia como cremas con caléndula y aceite de árbol de té, que se suele aplicar diluido. Ambos ayudan a aliviar el picor y a disminuir la inflamación y el enrojecimiento.
Y, si fuera necesario, en los casos en que se produzca mayor inflamación o picor intenso, tomar un antihistamínico oral o aplicar crema con antihistamínicos o corticoides de baja potencia, como la hidrocortisona.
Avispas y abejas: lo primero, retirar el aguijón
En cuanto a las picaduras por avispas y abejas, la inmensa mayoría de consultas por este motivo se concentra entre los meses de junio y septiembre.
Lo normal es que solo se produzca una reacción local, que cursa con dolor intenso en la zona de la picadura con formación de una pápula —abultamiento de la piel— rodeada de una mácula o zona de enrojecimiento de unos 2 cm. En estos casos, el farmacéutico recomienda primero quitar el aguijón junto con la vesícula con unas pinzas para impedir la entrada de más veneno y después aplicar frío local para aliviar el prurito, disminuir la inflamación y aliviar el dolor. Y si el picor es intenso, se pueden utilizar antihistamínicos.
Ahora bien, si el paciente presenta una reacción anafiláctica, es decir, una reacción alérgica grave y que puede comprometer la vida, se debe quitar el aguijón lo más pronto posible, así como dar medidas de soporte vital, acudiendo con urgencia a un centro médico.
Agua de mar frente a las picaduras de medusas
Las medusas también son un clásico en muchas playas de España, en concreto, en las de aguas más cálidas. Se calcula que en nuestras costas podrían producirse de media cada año 25.000 picaduras de medusa, según un estudio basado en los registros realizados durante 15 años por 787 servicios de socorrismo ubicados en playas españolas.
El farmacéutico comunitario puede dar pautas para aliviar el picor intenso, el dolor, el escozor y el eritema causados por las sustancias tóxicas que liberan las medusas, entre ellas:
- Extraer, sin frotar, los fragmentos de espículas de la medusa que hayan quedado adheridos a la piel.
- Lavar la zona afectada con abundante agua de mar.
- Aplicar hielo seco a intervalos.
- Si el dolor es intenso, administrar un analgésico y, para aliviar el picor, un antihistamínico oral o un corticoide tópico, teniendo en cuenta que, durante su uso, debe evitarse la exposición al sol.
Desde la farmacia, también se informa de lo que no hay que hacer, como echar agua dulce, amoniaco o alcohol sobre la zona, frotar el área afectada o realizar vendajes a presión. Tampoco es recomendable, excepto en casos muy específicos, aplicar vinagre.
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