La Climate Week NYC 2026 continuó este jueves 24 de septiembre con una agenda cada vez más distribuida por Nueva York y una pregunta que apareció en distintos escenarios: cómo conseguir que la acción climática salga de los círculos especializados y se traduzca en decisiones, inversiones y cambios reconocibles para la ciudadanía.
- Cuando el cambio climático llega a la factura del seguro
- El deporte se suma a la conversación climática
- El Empire State Building muestra el potencial de rehabilitar lo que ya existe
- Estados y regiones buscan acelerar juntos la transición
- Indonesia lleva a Nueva York su gran apuesta solar
- Naturaleza, cadenas de suministro y una industria más limpia
- Una transición que también depende de cómo se cuenta
Con más de 1.500 encuentros programados a lo largo de la semana, la quinta jornada reunió a gobiernos regionales, empresas, inversores, periodistas, deportistas y expertos alrededor de asuntos tan diversos como la comunicación climática, los seguros, la eficiencia energética, las energías renovables, las cadenas de suministro o la integridad de la información.
Cuando el cambio climático llega a la factura del seguro
La comunicación fue uno de los asuntos que más atravesaron la jornada. En las oficinas de Associated Press, periodistas y especialistas analizaron por qué una parte de la ciudadanía desconecta ante el cambio climático y cómo contar un fenómeno complejo sin reducirlo a mensajes lejanos o abstractos.
Eric Asche, CEO de Potential Energy Coalition, propuso partir de preocupaciones que las personas ya reconocen en su vida diaria. Su ejemplo fueron los seguros, donde los riesgos asociados a fenómenos extremos están empezando a trasladarse directamente a los presupuestos familiares.
“No quiero que aumente el coste del seguro de mis vecinos, y desde luego tampoco quiero que aumente el mío”, afirmó.
El encuentro reunió también a Jonathan Foley, de Project Drawdown; Anthony Leiserowitz, Director del Yale Program on Climate Change Communication; y Bernadette Woods Placky, Directora Ejecutiva de Talking Climate Collaborative, con Peter Prengaman, responsable global de información climática y ambiental de AP, como moderador.
El mismo debate llegó a Naciones Unidas. La sede de la ONU acogió el Information Integrity Solutions Dialogue, convocado junto a Brasil, UNESCO y PNUD para abordar la desinformación climática y el deterioro de la confianza pública. La iniciativa internacional busca reforzar la investigación, el periodismo y la difusión de información basada en evidencias frente a narrativas que dificultan o retrasan la acción climática.
El deporte se suma a la conversación climática
Otra de las imágenes de la jornada llegó desde The Nest Campus, donde el deporte se utilizó como vía para hablar de adaptación y llegar a públicos que no participan habitualmente en el debate climático.
El exjugador de la NBA y actual Senador de Bahamas Rick Fox, la exjugadora de la WNBA Linnae Harper y el exfutbolista del Liverpool y de la selección brasileña Lucas Leiva participaron junto a Alan Dangour, Director de Clima y Salud de Wellcome Trust.
La conversación partió de una realidad cada vez más visible: el calor extremo, la mala calidad del aire y los episodios meteorológicos severos están cambiando la manera en la que los deportistas entrenan, compiten y se recuperan. Para Dangour, contar con atletas permite además trasladar esa realidad a audiencias a las que el lenguaje científico o institucional no siempre consigue llegar.
El vínculo entre deporte y Sostenibilidad continuó después con representantes de Liverpool FC, NBA, Organización Meteorológica Mundial y otros actores para analizar cómo las organizaciones deportivas pueden responder tanto a los impactos físicos del cambio climático como a su capacidad para movilizar a millones de aficionados.
El Empire State Building muestra el potencial de rehabilitar lo que ya existe
La eficiencia energética aterrizó en uno de los edificios más reconocibles de Nueva York. Climate Group reunió en el Empire State Building a expertos en energía, arquitectura y construcción para analizar hasta dónde puede llegar la rehabilitación de edificios históricos que permanecen plenamente operativos.
El encuentro abordó las mejoras de eficiencia y electrificación desarrolladas en el rascacielos y utilizó como caso práctico las nuevas oficinas de Corgan en la planta 54, reformadas buscando reducir el uso de materiales e incorporar productos con menor potencial de calentamiento global.
El espacio aspira a obtener la certificación Zero Carbon del International Living Future Institute y ejemplifica uno de los mensajes que ha recorrido toda esta edición: gran parte del parque inmobiliario que existirá durante las próximas décadas ya está construido, por lo que la descarbonización pasa también por transformar los edificios actuales.
Estados y regiones buscan acelerar juntos la transición
El jueves volvió a evidenciar también el peso creciente de los gobiernos subnacionales. La Under2 Coalition y el Gobierno de Québec reunieron a gobernadores y ministros de distintos puntos de América para explorar oportunidades de cooperación en electrificación, resiliencia, inversión, industria limpia y financiación climática.
La reunión dio continuidad al diálogo celebrado el día anterior en Governors Island y puso especial atención en la coordinación entre distintos niveles de gobierno y en instrumentos como la fijación de precios al carbono.
La Under2 Coalition considera que los estados y regiones pueden desempeñar un papel especialmente relevante a medida que se acerca la COP31, no solo ejecutando compromisos nacionales, sino también probando políticas, captando inversión y extendiendo soluciones entre territorios. La red reúne actualmente a gobiernos subnacionales que representan más de la mitad del PIB mundial.
Indonesia lleva a Nueva York su gran apuesta solar
La movilización de capital volvió a aparecer en el Indonesia Solar Investment Forum, celebrado en el Consulado General del país en Nueva York.
Representantes del Parlamento indonesio, RE100, S&P Global, Columbia Center on Sustainable Investment y organizaciones empresariales abordaron cuestiones como la bancabilidad de los proyectos, la financiación mixta, la demanda corporativa o el almacenamiento.
El contexto es especialmente relevante: el programa solar de 100 GW de Indonesia representa, según los organizadores, una oportunidad de inversión estimada en 71.300 millones de dólares hasta 2028, con 17 GW avanzando hacia la construcción y otros 33 GW previstos en almacenamiento con baterías.
El encuentro volvió así sobre una de las conclusiones más repetidas durante toda la Climate Week: disponer de tecnología y objetivos no garantiza por sí solo la transición. Los proyectos necesitan estructuras financieras, regulación, infraestructuras y suficiente certidumbre para atraer capital privado.
Naturaleza, cadenas de suministro y una industria más limpia
The Nest Campus amplió además el foco hacia la relación entre naturaleza y empresa. Kathleen McLaughlin, Directora de Sostenibilidad de Walmart, y Jennifer Morris, CEO de The Nature Conservancy, analizaron cómo integrar la protección de los ecosistemas en grandes cadenas de suministro, desde el origen de las materias primas hasta los productos que llegan al consumidor.
Financiación para adaptación, agua ante el crecimiento de la IA, materiales industriales, vehículos eléctricos y almacenamiento completaron una agenda en la que volvió a aparecer una cuestión común: quién financia la transformación y cómo se consigue que las soluciones alcancen escala suficiente.
En paralelo, Naciones Unidas y UNIDO reunieron a representantes de gobiernos, industria y finanzas en un diálogo de alto nivel sobre industrialización verde, especialmente orientado a economías emergentes y países en desarrollo. Contratación pública verde, estándares de producto, reducción de riesgos financieros y creación de demanda para materiales bajos en carbono estuvieron entre las herramientas abordadas.
Una transición que también depende de cómo se cuenta
A medida que Climate Week NYC se acerca a sus últimas jornadas, el jueves dejó una conclusión diferente a la de los primeros días. El desafío ya no consiste únicamente en disponer de renovables, capital, mejores edificios o tecnologías más eficientes.
También importa cómo se explican esos cambios, quién participa en las conversaciones y de qué forma se conectan con cuestiones que las personas ya reconocen en su día a día, desde el precio de un seguro hasta el deporte, la vivienda, el empleo o los alimentos.
La Climate Week continuará hasta el domingo 27 con centenares de actividades por toda Nueva York y una agenda que seguirá desplazándose progresivamente desde los grandes escenarios hacia empresas, comunidades y soluciones concretas.
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