Este 20 de junio se conmemora el Día Mundial del Refugiado, que celebra su 25º aniversario, coincidiendo además con el 75º aniversario de la Convención de 1951 sobre el Estatuto de los Refugiados. Ambas fechas llegan en un momento en que la labor del ACNUR es más importante que nunca, debido al creciente número de conflictos, tensiones políticas y desastres naturales, que han provocado un significativo aumento mundial de personas desplazadas por la fuerza en los últimos años.
Estos aniversarios no solo invitan a mirar al pasado, sino también a reflexionar sobre el papel que cada organización puede desempeñar en la construcción de una sociedad más justa e inclusiva. Desde COMSA Corporación, esta reflexión coincide además con nuestro 135º aniversario. Fundada en 1891, en COMSA Corporación siempre nos hemos guiado por cuidar a las personas igual que cuidamos nuestros proyectos, lo que nos ha llevado a apoyar distintas causas sociales a lo largo de nuestra historia. Creemos firmemente en las alianzas como multiplicador de nuestras acciones y de nuestro impacto positivo, y es por ello por lo que, hace ya siete años impulsamos nuestra colaboración con ACNUR creando al Programa Nómina Solidaria.
La alianza con ACNUR a través del Programa Nómina Solidaria representa mucho más que una iniciativa puntual: es la materialización de un valor que forma parte de nuestra identidad como empresa familiar. Año tras año, las adhesiones de nuestros colaboradores y colaboradoras siguen creciendo, una muestra de la gran calidad humana que define a nuestro equipo.
Esta alianza nos permite acercar a nuestros equipos la realidad de millones de personas refugiadas y desplazadas, transformando la solidaridad individual en un impacto colectivo. Asimismo, contribuye a que ACNUR pueda seguir desarrollando su labor en todo el mundo, por ejemplo, proporcionando asistencia legal, financiando la construcción de refugios e infraestructuras básicas o garantizando el acceso a la alimentación, la atención sanitaria, la educación o el empleo. Todo ello, con especial atención a los colectivos más vulnerables, especialmente mujeres y menores, y ofreciendo a las personas desplazadas soluciones duraderas para reconstruir su vida con dignidad.
ACNUR se estableció para ayudar a millones de refugiados como resultado de la segunda guerra mundial e inicialmente tenía un mandato de 3 años, tras los cuales su labor debía terminar. Setenta y cinco años después, la labor de ACNUR sigue siendo fundamental. En este año de aniversarios, desde COMSA Corporación seguiremos apostando por esta colaboración para poder seguir construyendo un futuro mejor para todos.


