Son muchos los años que han pasado desde que la sostenibilidad dejó de ser una palabra extraña o, peor aún, una estrategia de marketing. Hoy, es una responsabilidad ineludible para cualquier entidad de primer nivel. En el Atlético de Madrid somos plenamente conscientes de ello desde hace muchas temporadas, y disfrutamos de esta gran responsabilidad. Nuestra posición como referente en la industria futbolística no solo nos otorga un altavoz mediático de gran alcance, sino que también nos impone un deber ejemplarizante en este desafío. Un reto global en el que toda la sociedad está involucrada, y que, en un sector de la influencia y alcance del deporte, tiene un eco inmenso. El fútbol, como fenómeno social, debe liderar la transición hacia modelos más justos y resilientes.
La sostenibilidad en el Atlético de Madrid no es un departamento aislado, es el ADN de nuestro club. Es uno de los pilares sobre el que construimos nuestro futuro, lo que requiere un trabajo constante que nos obliga a mirar mucho más allá de la próxima jornada. Esta visión de largo plazo se materializ a en nuestra estrategia, que se basa en el análisis de doble materialidad: identificando no solo cómo impactamos al mundo (en lo social y ambiental), sino cómo esos factores nos impactan a nosotros. Es un compromiso estratégico en el que todos trabajamos para construir un club socialmente responsable y ambien talmente consciente, impactando de forma notable en nuestra comunicación.
Nuestro enfoque, tanto en la toma de decisiones como en la forma de comunicarlas, se basa en la honestidad, la acción verificable y la gobernanza. Tenemos una hoja de ruta clara y firme, conocida por todas las personas del club, para ejecutar una estrategi a de Sostenibilidad y RSC con impacto real y duradero. Todas las iniciativas que impulsamos persiguen un propósito concreto y medible. Cuando lo comunicamos, tanto de puertas para fuera como dentro de nuestra empresa, estamos llevando a cabo una labor de concienciación en sostenibilidad, que convierte a nuestros empleados en embajadores y reduce cualquier riesgo de greenwashing . Por ello, nuestra comunicación de resultados se adhiere a los principios de transparencia y verificabilidad definidos por el Pacto Mundial de la ONU.
Como club de primer nivel europeo, tenemos la oportunidad y el deber de emplear nuestra plataforma como altavoz para ser motores de cambio. Esto incluye nuestra influencia sobre nuestra afición, nuestros patrocinadores y nuestra cadena de suministro. De ahí que dediquemos tantos esfuerzos no solo a diseñar y ejecutar nuestra estrategia, sino también a contarla de forma adecuada a diferentes audiencias. Por supuesto, esa comunicación es bidireccional, y desde el Atlético de Madrid también invertimos importantes recursos en asistir a eventos, convenciones y foros donde poder aprender de otros profesionales, así como crear sinergias que nos permitan seguir colaborando como sociedad en la búsqueda de soluciones que eleven el estándar de sostenibilidad no solo en la industria del deporte, sino en todo el ecosistema corporativo.
En el Atlético de Madrid sabemos que liderar con el ejemplo no es una opción, sino la única forma de continuar siendo un club grande. Cada acción, desde la gestión energética y del agua en el Riyadh Air Metropolitano hasta los programas sociales de la Fundación, son pieza s de un puzzle mayor.
Nuestro camino es claro: estrategia, transparencia y esfuerzo. Ninguna de estas claves es negociable, y todas forman parte de un plan vivo y en constante evolución. Entendemos que nuestro legado se construye tanto en el césped como en nuestro impacto social y ambiental, por lo que debemos asegurar que nuestras acciones se encaminen a maximizar el impacto positivo. Liderar con el ejemplo no es una opción, sino la única forma de ser un club grande. Nuestro plan es ambicioso, nuestra comunicación es transparen te y nuestro compromiso es con las generaciones de atléticos del mañana. Este es un partido que jugamos juntos.


