En un momento en el que el mundo alcanza cifras históricas de desplazamiento forzado, creemos firmemente que el compromiso con las personas refugiadas deja de ser una opción para convertirse en una responsabilidad compartida. Hoy, más de 117 millones de personas se han visto obligadas a abandonar sus hogares a causa de conflictos, persecuciones o crisis humanitarias. Detrás de cada cifra hay una historia interrumpida, un proyecto de vida en pausa.
En este contexto, ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, celebra su 75 aniversario reafirmando una misión que sigue siendo tan urgente como el primer día: proteger y acompañar a quienes lo han perdido todo y trabajar para que puedan reconstruir su vida con dignidad. Entre estos retos, hay uno que nos interpela especialmente: millones de jóvenes refugiados ven limitado su acceso a la educación y, con ello, su oportunidad de construir un futuro mejor.
Es precisamente aquí donde, desde el holding empresarial Alonso, entendemos que nuestro compromiso puede y debe tener un impacto real. Como corporación internacional presente en cinco continentes y con actividad en áreas estratégicas como Logística, Energía e Infraestructuras, y Ocio y Servicios, en Alonso asumimos que nuestro papel va más allá de la actividad empresarial. Nuestra capacidad de generar valor también implica contribuir de forma activa a la sociedad mediante la creación de oportunidades para quienes más lo necesitan.
Nuestra colaboración con ACNUR parte de un principio esencial: la confianza y el compromiso. Por eso, hemos decidido sumar esfuerzos apostando por uno de los pilares más transformadores: la educación. Creemos que apoyar la formación de los jóvenes refugiados es apostar por su autonomía, por su capacidad para reconstruir sus vidas y por su derecho a imaginar un futuro distinto.
Este compromiso forma parte de nuestra propia identidad. Somos una corporación construida sobre equipos diversos, donde la pluralidad no solo se respeta, sino que se entiende como una fuente de riqueza y aprendizaje. En un mundo global, la diversidad suma, amplía miradas y nos hace más fuertes. Además, estamos profundamente concienciados con la importancia de la responsabilidad social y la preservación del medio ambiente. Entendemos que el crecimiento solo tiene sentido si es sostenible e inclusivo, si genera un impacto positivo tanto en las personas como en el entorno. Esta forma de entender nuestra actividad es la que nos permite establecer alianzas sólidas con entidades como ACNUR, basadas en valores compartidos y en una visión común de futuro.
Apoyar a las personas refugiadas no es solo responder a una emergencia: es contribuir a reconstruir futuros. Es devolver la esperanza a quienes la han visto desvanecerse. Y es, también, una forma de fomentar un mundo más justo, donde nadie quede atrás. Desde Alonso estamos convencidos de la fuerza de este compromiso y de nuestra responsabilidad de formar parte activa del cambio, acompañando a quienes más lo necesitan en el camino hacia nuevas oportunidades.


