Durante años, la sostenibilidad corporativa se ha medido principalmente a través de indicadores ambientales o compromisos climáticos. Sin embargo, hoy ese enfoque resulta insuficiente. En un contexto social cada vez más exigente, la sostenibilidad ha evolucionado hacia un concepto más complejo, en el que escuchar y comunicar se han convertido en pilares esenciales para generar un impacto real y duradero.
En Recurrent Energy tenemos claro que la gestión de los grupos de interés es una dimensión central de esta nueva sostenibilidad. Ya no basta con desarrollar proyectos responsables desde el punto de vista técnico o ambiental; es imprescindible integrar el diálogo, la transparencia y la comprensión profunda de las expectativas en los procesos de toma de decisión. Comunicar es importante, pero escuchar más allá de lo consultivo, integrando esa escucha en la toma de decisiones, es imprescindible.
Nuestro modelo de negocio parte de una premisa clara: la generación de beneficios económicos está directamente vinculada a la generación de impactos positivos. A través del desarrollo de proyectos de energía solar fotovoltaica y almacenamiento, contribuimos a la transición energética, a la descarbonización y al desarrollo económico. Sin embargo, ese impacto solo puede considerarse verdaderamente sostenible si se construye junto a las personas y los territorios donde operamos, y no al margen de ellos.
Esta visión se refleja de manera tangible en nuestro programa Community CaRE, una iniciativa que sitúa la escucha activa en el centro de nuestra relación con las comunidades. Este programa es una forma de trabajar: escuchar primero, decidir mejor y construir relaciones que perduren en el tiempo. A través de este enfoque, nos involucramos directamente con los actores de los territorios donde operamos para asegurar que nuestros proyectos estén alineados con sus necesidades, preocupaciones y valores. No se trata únicamente de informar, sino de construir relaciones positivas y de largo plazo basadas en la escucha y la confianza. Community CaRE prioriza una participación comunitaria inclusiva y significativa, junto con iniciativas de inversión social, con el objetivo de generar un impacto positivo que perdure en el tiempo más allá del propio proyecto. La comunicación responsable es otro pilar fundamental de esta visión. Desde Recurrent Energy presentamos anualmente nuestro informe de sostenibilidad, un ejercicio de transparencia con el que rendimos cuentas sobre nuestro desempeño ambiental, social y de gobernanza. Somos conscientes de que los datos, por sí solos, no siempre son fáciles de interpretar, por lo que hacemos un esfuerzo deliberado por comunicar con indicadores comprensibles y visuales, que permitan a cualquier persona entender el impacto real de nuestra actividad. Comunicar con claridad también es una forma de respeto. Traducir conceptos técnicos como las toneladas de CO₂ evitadas a ejemplos cotidianos, como el número de coches retirados de la circulación, es una manera de acercar la sostenibilidad a la ciudadanía y hacerla tangible, comprensible y relevante.
En este sentido, comunicación y sostenibilidad están profundamente interconectadas. No entendemos la comunicación como una mera herramienta de difusión, sino como un mecanismo de gestión responsable y de escucha activa y de construcción de confianza. Por eso, en Recurrent Energy, Comunicación, Sostenibilidad y Asuntos Públicos forman parte de un mismo departamento; porque responden a una misma visión estratégica y a una misma responsabilidad frente a los grupos de interés.
Una sostenibilidad que no escucha corre el riesgo de ser percibida como distante; una comunicación que no escucha, de ser irrelevante. Nuestro reto es seguir impulsando una transición energética que no solo reduzca emisiones, sino que genere valor compartido, construya confianza y sitúe a las personas en el centro de cada decisión.
En Recurrent Energy trabajamos para producir energía limpia, segura y accesible, y por ello entendemos que cada iniciativa va mucho más allá de la generación energética. Nuestro compromiso es dejar un legado duradero en las comunidades: habilidades fortalecidas, nuevas oportunidades y mayor resiliencia que perduran incluso después de la vida útil de los proyectos. Al integrar la energía renovable con el desarrollo social, nuestro impacto se amplifica con el crecimiento y nos consolida como un actor clave dentro de la comunidad.


