Comer es una de las decisiones más cotidianas que tomamos. Lo hacemos varias veces al día y, sin embargo, detrás de cada elección hay mucho más que llenar la cesta, está nuestra salud, pero también nuestra manera de consumir, de aprovechar los alimentos y de relacionarnos con nuestro entorno.
Por eso, cuando hablamos de alimentación responsable, no deberíamos pensar únicamente en qué comemos, sino también en cómo elegimos, cuánto compramos y cuánto aprovechamos. Y esos hábitos, como tantos otros, se aprenden.
En Gadis estamos convencidos de que cuanto antes empecemos, mejor. Hace ya 25 años pusimos en marcha Alimentes, un programa educativo dirigido a escolares de Galicia y Castilla y León con un objetivo que sigue plenamente vigente, ayudar a niños y niñas a comprender qué significa alimentarse de forma equilibrada y consumir de manera responsable.
Durante este tiempo, el programa ha evolucionado incorporando nuevas herramientas y contenidos, pero manteniendo una idea esencial, aprender también significa experimentar.
Por eso combina el trabajo digital en las aulas con visitas a nuestros supermercados, donde los escolares pueden trasladar lo aprendido a situaciones que forman parte de la vida real.
Allí recorren las secciones de pescadería, carnicería, charcutería, frutería y panadería, conocen de cerca los productos frescos y descubren el papel de frutas y verduras, pescado, carne, lácteos o cereales dentro de una alimentación equilibrada. Los mostradores atendidos por profesionales permiten, además, hablar de algo tan cotidiano como importante, elegir la cantidad que realmente necesitamos.
Porque consumir responsablemente también consiste en eso. Comprar dos filetes si necesitamos dos, 200 gramos de un producto si es la cantidad que vamos a consumir o recurrir a la venta a granel cuando nos permite ajustar mejor la compra. Adecuar las cantidades a las necesidades reales de cada hogar es una decisión sencilla que puede contribuir a prevenir el desperdicio alimentario.
Y esa responsabilidad no termina cuando salimos del supermercado. Planificar los menús, revisar lo que ya tenemos en casa, conservar correctamente los alimentos y aprender a aprovecharlos son pequeños hábitos que ayudan a reducir el desperdicio y, al mismo tiempo, a gestionar mejor la economía familiar.
El Plato Alimentes, diseñado siguiendo las directrices del Plato de Harvard, nos permite explicar de una manera sencilla y visual las proporciones de una dieta equilibrada. El programa cuenta con un plan pedagógico elaborado por profesionales y adaptado a los currículos escolares, así como con monitores formados en nutrición y educación ambiental.
El pasado curso, más de 27.000 escolares de Galicia y Castilla y León completaron el itinerario digital de Alimentes y 13.622 alumnos y alumnas de 237 colegios participaron en las visitas a nuestros supermercados, con la implicación de 676 centros educativos y cerca de 1.400 docentes.
Son cifras importantes, pero detrás de ellas hay algo que lo es todavía más, miles de niños y niñas que empiezan a comprender que sus decisiones cotidianas importan.
También las empresas tenemos nuestra parte de responsabilidad. En distribución alimentaria comienza mucho antes de que un producto llegue al lineal: planificando adecuadamente los pedidos, ajustando la logística a la demanda real y cuidando especialmente la gestión de los productos frescos, donde los tiempos son fundamentales.
Y continúa en el propio supermercado. En nuestro caso, con el peso que otorgamos a las secciones de frescos, la venta asistida y al corte, los productos a granel, la presencia de producto local y un surtido amplio que permita responder a diferentes necesidades, gustos y formas de comprar.
En Gadis creemos que el consumidor merece elegir, pero también que debemos facilitarle información, asesoramiento y alternativas para que pueda hacerlo de manera consciente. Porque fomentar una alimentación responsable no consiste en decirle a alguien qué tiene que comprar, sino en ayudarle a disponer de las herramientas y opciones necesarias para tomar sus propias decisiones.
El Día Mundial de la Alimentación es una buena ocasión para recordarlo. Una alimentación más saludable y responsable no se construye únicamente con grandes decisiones. Se construye cada día, en casa, en el colegio y también delante de un lineal o de un mostrador.
Elegir bien, comprar lo necesario, conocer lo que comemos y aprovechar mejor los alimentos son hábitos sencillos. Pero para convertirlos en hábitos, primero hay que aprenderlos.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables: Día Mundial de la Alimentación


