Cumplir medio siglo es mucho más que alcanzar una cifra redonda. Es una oportunidad para mirar atrás con orgullo y gratitud, reconocer el camino recorrido y, sobre todo, reafirmar la responsabilidad con la que encaramos el futuro. En Prosegur, este aniversario tiene un significado especialmente profundo: 50 años después de nuestra fundación en 1976 gracias al sueño de un visionario llamado Herberto Gut, seguimos inspirados por el mismo propósito, contribuir a crear un mundo más seguro protegiendo a las personas, las organizaciones y aquello que más valoran.
A lo largo de estas cinco décadas, hemos protagonizado una transformación extraordinaria. Lo que nació como una empresa de seguridad física en España es hoy una sólida multinacional presente en 36 países de los cinco continentes, con más de 180.000 empleados. Nuestra actividad abarca ámbitos tan diversos como la Seguridad Híbrida, la gestión integral del efectivo, las alarmas inteligentes, la ciberseguridad, los criptoactivos, la automatización de procesos y el desarrollo de software para banca o seguros, entre otros servicios. Esta evolución tecnológica y global no supone una ruptura con nuestros orígenes, sino la mejor demostración de nuestra capacidad para evolucionar y adaptarnos a la realidad del mercado y a las necesidades de nuestros clientes sin renunciar a nuestra esencia.
Siempre hemos creído que la seguridad es una actividad imprescindible para asegurar el desarrollo humano. La tecnología, los datos, la Inteligencia Artificial (IA) y las plataformas digitales nos permiten anticiparnos a los riesgos y ofrecer soluciones cada vez más avanzadas. Pero nada de ello tendría sentido sin las personas. En un sector donde la confianza se construye servicio a servicio, la profesionalidad, el compromiso y la vocación de nuestros equipos continúan siendo nuestro principal activo. Prueba de ello es nuestra inclusión en el ranking de ‘Empresas más Confiables del Mundo 2025’, de Newsweek y Statista, siendo la única empresa española destacada en la categoría ‘Business & Professional Services’.
Hablar del 50 aniversario es hacerlo sobre todo de quienes han hecho posible esta historia. Nuestros profesionales, unos auténticos ‘héroes’ como me gusta definirlos, han sido los auténticos artífices de la expansión de la compañía, han impulsado su diversificación y han logrado que la innovación se traduzca en soluciones reales para nuestros clientes. Un claro ejemplo de esta apuesta por el talento es nuestro pionero Centro Nacional de Formación de Prosegur, que alcanzó el año pasado la cifra de 400.000 alumnos instruidos.
Ser la segunda empresa española con mayor número de trabajadores en el mundo constituye una fuente de legítimo orgullo, pero implica también una enorme responsabilidad. Cuidar de nuestros empleados es una condición indispensable para construir una compañía cohesionada, sólida y preparada para afrontar los retos del mañana. Ese compromiso se materializa en la formación continua, la seguridad laboral y la promoción de entornos diversos e inclusivos, como refleja el ranking ‘Europe’s Diversity Leaders 2026’ elaborado por Financial Times, así como con la creación de verdaderas oportunidades de desarrollo profesional.
La retención del talento, en este sentido, no puede abordarse únicamente desde la compensación. Contar con los mejores profesiones significa ofrecer un proyecto con sentido, capaz de generar orgullo de pertenencia y de conectar el desempeño individual con un propósito compartido. Simboliza, además, construir una cultura en la que cada persona comprenda el valor de su contribución y el impacto de su trabajo. En una compañía global como Prosegur, este desafío exige combinar una visión común con la flexibilidad necesaria para adaptarse a realidades locales muy diversas.
Esta misma visión de responsabilidad guía nuestra relación con el entorno: la seguridad, entendida en su sentido más amplio, no puede desligarse de la sostenibilidad. Proteger lo que importa implica también contribuir a preservar el planeta y avanzar hacia modelos más eficientes y responsables. Nuestro compromiso ambiental forma parte de una visión a largo plazo en la que la innovación desempeña un papel decisivo. La renovación de la flota, la eficiencia energética, el uso de energías limpias y la digitalización son ejemplos de cómo la transformación operativa avanza de la mano de la reducción de nuestra huella ambiental.
Para Prosegur, la sostenibilidad y el buen gobierno no son únicamente principios de actuación, sino la esencia misma de nuestra gestión y la base sobre la que construimos el futuro. En un sector tan sensible como el nuestro, la transparencia, la ética, el respeto a los derechos humanos y el rigor normativo constituyen los pilares que orientan cada una de nuestras decisiones, fortaleciendo la confianza de nuestros clientes y contribuyendo al bienestar de las sociedades de las que formamos parte.
Este enfoque resulta especialmente relevante en un momento de creciente incertidumbre, donde los riesgos físicos y digitales convergen y la sociedad demanda de las empresas una contribución cada vez más firme para fomentar el bien común. En este contexto, miramos al futuro con la convicción de que la seguridad del mañana será más tecnológica, predictiva e integrada, pero también más sostenible, ética y centrada en las personas.
El 50 aniversario nos recuerda que la permanencia de una compañía depende de su capacidad para transformarse sin perder de vista aquello que la define. La innovación ya impulsa nada menos que el 30% de nuestra facturación en este 2026 y está presente en todas nuestras líneas de negocio: Security, Cash, Alarmas y AVOS Tech. Por ello, Prosegur seguirá avanzando en su nuevo Plan Estratégico 2026-29 en la diversificación, digitalización y desarrollo de soluciones inteligentes, consolidando un crecimiento rentable pero también sostenible. Lo haremos apoyándonos en el talento de nuestros equipos, en el compromiso de nuestros profesionales y en una gobernanza sólida capaz de acompañar nuestra evolución global.
Cincuenta años de transformación nos han enseñado que la tecnología y la innovación amplían nuestras capacidades, fortalecen nuestro alcance y nos permiten responder a desafíos cada vez más complejos. Pero también nos han indicado que la confianza, el compromiso y las personas son los cimientos sobre los que se construyen las grandes compañías. Hoy, más fuertes, globales y preparados que nunca, mantenemos intacta nuestra misión: ser el escudo de confianza de la sociedad y proteger lo que verdaderamente importa. Ese ha sido el motor que ha impulsado nuestra historia durante cinco décadas y seguirá siendo la brújula que guíe nuestro futuro en nuestra aspiración permanente de contribuir a crear un mundo más seguro.
Accede a más información responsable en nuestra biblioteca digital de publicaciones Corresponsables.


