La alimentación es una de las formas más esenciales de cuidar. Lo es en la vida cotidiana, cuando contribuye a la salud y al bienestar de las personas, y lo es todavía más en contextos de vulnerabilidad, cuando acceder a alimentos y bebidas esenciales puede marcar una diferencia real para muchas familias. En Danone, esta convicción guía nuestra forma de actuar y de entender nuestro papel en la sociedad. No es solo una declaración de principios, es el núcleo de nuestro propósito como empresa. Contribuir a mejorar la salud y la vida de las personas a través de alimentos y bebidas que formen parte del día a día, combinando ciencia, innovación y calidad nutricional para responder a las necesidades reales de cada etapa de la vida da sentido a todo lo que hacemos. Incluida nuestra manera de comprometernos con la sociedad.
Desde ese punto de partida se entiende nuestra relación con Cruz Roja. Una colaboración construida a lo largo de los años sobre la confianza, la cercanía y la voluntad compartida de estar allí donde y cuando más se nos necesita. En un contexto marcado por desafíos sociales, climáticos y humanitarios cada vez más complejos, la organización ha sintetizado este compromiso en su “Alegato de la Humanidad”, que reivindica la acción humanitaria como respuesta colectiva ante un mundo cada vez más desigual y vulnerable. Un recordatorio que nos interpela directamente: poner a las personas en el centro exige actuar, no solo declarar buenas intenciones.
Para Danone, Cruz Roja es un socio estratégico porque reúne conocimiento directo de las necesidades sociales, capilaridad territorial y capacidad de respuesta, tres capacidades especialmente valiosas. Su presencia en el territorio permite identificar dónde la ayuda puede ser más útil, su experiencia garantiza que esa ayuda llegue de forma eficaz, y su compromiso humanitario aporta una mirada imprescindible para cualquier organización que quiera contribuir de verdad a la sociedad.
Esa es también la razón por la que vamos juntos a la hora de dar apoyo. Una relación basada en la escucha y en la voluntad de responder cuando es necesario. En este caso, nuestra aportación parte de lo que somos y sabemos hacer, por lo que nos centramos en alimentación nutritiva, hidratación, producto de calidad, capacidad de movilización y un compromiso real con la salud de las personas. No se trata solo de donar, sino de poner nuestras capacidades -las mismas que guían nuestro propósito cotidiano- al servicio de una entidad que conoce de cerca la realidad de las personas y los colectivos vulnerables.
A lo largo de los años, esta relación se ha concretado en diversas iniciativas, algunas de las cuales nos han marcado de manera especial. Un ejemplo de ello fue el devastador episodio de la DANA en Valencia, en octubre de 2024. Como compañía, canalizamos nuestra ayuda a través de Cruz Roja mediante aportaciones económicas y la donación de productos, con el objetivo de dar respuesta a las necesidades más urgentes en las zonas afectadas.
Además, desde nuestra división de aguas colaboramos activamente con el Banco de Agua Solidario, impulsado en el marco sectorial por ANEABE y Cruz Roja, que coordina el suministro de agua envasada en situaciones de emergencia y catástrofes naturales. Gracias a este mecanismo, el sector de las aguas minerales pudo movilizar más de un millón de litros de agua mineral para atender esta emergencia.
Más allá de la contribución institucional, la respuesta se vio reforzada por la implicación directa de los empleados de Danone, que trasladaron su firme voluntad de colaborar activamente con esta causa. Para ello, pusimos a su disposición toda la información necesaria para facilitar donaciones a título personal, convirtiendo la respuesta en un esfuerzo verdaderamente colectivo que multiplicó el impacto de nuestra ayuda.
Nuestra relación con Cruz Roja nace de la voluntad de estar presentes. Presentes en las emergencias, pero también en las necesidades sociales menos visibles. Presentes con producto, pero también con escucha, continuidad y capacidad de colaboración. Esa es, probablemente, una de las grandes aportaciones de Cruz Roja a Danone. Ayudarnos a entender que el impacto social no se mide solo por lo que se entrega, sino por la capacidad de llegar mejor, más rápido y con mayor sentido a quienes más lo necesitan.
En Danone nos sentimos orgullosos de esta relación porque conecta con nuestra historia y con nuestro propósito de aportar salud a través de la alimentación. Una compañía de alimentación tiene una responsabilidad directa con las necesidades más básicas de las personas, especialmente cuando estas se ven amenazadas por la vulnerabilidad, la emergencia o la desigualdad. Por eso, nuestra alianza con Cruz Roja es una relación sólida, continua y comprometida. Porque los retos sociales y medioambientales no disminuyen, sino que se intensifican y adoptan nuevas formas. Seguir colaborando con entidades como Cruz Roja nos permite transformar nuestro propósito en acción y hacer que la alimentación y la hidratación sean, también, herramientas reales de cuidado.


