Actualmente, abordar la responsabilidad social requiere ir más allá de enfoques teóricos o declaraciones generales. Ante las grandes necesidades que existen en nuestra sociedad, la acción social debe aplicarse de manera concreta, impactando en personas específicas y generando resultados tangibles. En este contexto, el Alegato de la Humanidad promovido por Cruz Roja resulta especialmente pertinente, ya que enfatiza la necesidad de situar a las personas en el centro de cualquier intervención social. Este concepto, por supuesto, no es algo nuevo, pero sí conviene recordarlo. Es imprescindible la empatía: entender las necesidades de los demás, ponerse en el lugar del otro y, entre todos, mejorar la calidad de vida y dar oportunidades a quienes, por diferentes razones, sufren desigualdad, pobreza, soledad o cualquier forma de exclusión.
Desde Deloitte llevamos seis años colaborando de forma ininterrumpida con Cruz Roja, y esa relación nos ha permitido comprobar que las alianzas sólidas se construyen con continuidad, confianza y objetivos compartidos. Cruz Roja es un socio clave porque combina algo difícil de encontrar: una enorme capacidad operativa, presencia territorial, conocimiento directo de la realidad social y una forma de intervenir que sitúa siempre por delante la dignidad de las personas.
La colaboración entre empresa y Tercer Sector funciona cuando cada parte aporta lo mejor de sí misma. Desde la empresa podemos movilizar recursos, talento y conocimiento técnico. Organizaciones como Cruz Roja aportan experiencia sobre el terreno, cercanía y una enorme capacidad de llegar donde otros no llegan. Cabe destacar la legitimidad social de Cruz Roja en España: cuenta con más de un millón de personas socias y más de 200.000 que son voluntarias, lo que le convierte en un actor imprescindible en España, por su impacto y por el enorme apoyo a su labor.
Nuestra relación con Cruz Roja se articula en torno a tres líneas de apoyo: donaciones, proyectos pro bono y voluntariado corporativo. El apoyo directo a proyectos se centra en empleo y mejora de la empleabilidad, especialmente en España, pero también en el ámbito internacional. Estas iniciativas acompañan a personas en situación de vulnerabilidad en su acceso al mercado laboral, refuerzan competencias y buscan reducir brechas estructurales, ya que el empleo sigue siendo una de las principales palancas de inclusión, y por eso es un eje prioritario de nuestra colaboración.
A ello se suma el trabajo pro bono, donde el conocimiento profesional se convierte en impacto social. Poner capacidades técnicas al servicio de Cruz Roja nos permite reforzar procesos, mejorar herramientas y acelerar soluciones. Este enfoque es especialmente relevante en proyectos vinculados a soledad no deseada o en los de empleo, donde la combinación de tecnología, acompañamiento y diseño de soluciones centradas en la persona marca una diferencia real en la calidad de vida de quienes participan en estas iniciativas de la mano de Cruz Roja.
El tercer pilar es el voluntariado corporativo, que contribuye tanto a ampliar el impacto de los proyectos como a generar una cultura interna más consciente, más conectada con la realidad social y más comprometida. El voluntariado nos acerca a realidades que nos ayudan a entender que detrás de cada proyecto hay personas concretas, con historias y necesidades muy distintas.
Además, hemos apoyado la respuesta ante emergencias, nacionales e internacionales. En estos contextos, trabajar con una organización como Cruz Roja, con experiencia contrastada y protocolos sólidos, es una garantía de eficacia, de eficiencia y por supuesto pertinencia de la intervención.
El Alegato de la Humanidad nos interpela a todos, también a las empresas. Nos recuerda que no basta solo con actuar, sino que importa cómo se hace y para quién. Renovar el compromiso con Cruz Roja es renovar un compromiso con una forma de actuar responsable, rigurosa y centrada en las personas. Porque si queremos organizaciones más responsables y sociedades más cohesionadas, necesitamos alianzas profundas y no perder nunca de vista a quienes dan sentido a todo lo que hacemos: las personas.


