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ECIJA, firma global de abogados con presencia en 18 países, ha convertido la sostenibilidad en uno de los ejes transversales de su estrategia corporativa, su modelo de asesoramiento y su cultura interna. Desde una visión que combina innovación, excelencia técnica, ética profesional e impacto positivo, la compañía trabaja para integrar criterios ambientales, sociales y de gobernanza tanto en su propia gestión como en el acompañamiento a sus clientes.
- ¿Cómo integra ECIJA la sostenibilidad corporativa en su estrategia y en sus operaciones diarias?
- ¿Qué iniciativas de innovación social está impulsando la firma para generar un impacto positivo en la sociedad y en el entorno?
- La misión y visión de ECIJA son la base de su cultura. ¿Cómo se reflejan en los proyectos y acciones de sostenibilidad que desarrollan?
- ¿De qué manera los valores corporativos guían las decisiones y prácticas de ECIJA en materia de sostenibilidad y responsabilidad social?
- ¿Cómo están transformando los cambios regulatorios la práctica legal y el modelo de negocio de ECIJA?
- Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son los principales retos y desafíos que enfrenta ECIJA en sostenibilidad?
En esta entrevista con Corresponsables, Víctor Moralo, socio responsable de Sostenibilidad de ECIJA en Madrid y coordinador del Comité Internacional de Sostenibilidad de la firma, explica cómo la compañía está avanzando hacia una sostenibilidad más coherente, medible y global. La conversación incorpora también las aportaciones de socios y equipos de distintos países de la red de ECIJA, entre ellos Laura Manuela Garzón, de Colombia; Príamo Siamo Domínguez, de República Dominicana; Marcos Quesada, de Costa Rica; Fernando López Peña, de Argentina; Fredy Guerra, de Perú; Cecilia Amieva, de Uruguay; y el propio Víctor Moralo, desde Madrid.
La firma articula esta visión internacional desde Madrid/ (España) y con la participación de sus oficinas en Argentina, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Guatemala, Perú, Puerto Rico, República Dominicana, Panamá y Uruguay, entre otras jurisdicciones, adaptando sus políticas y acciones a las distintas realidades regulatorias, económicas y sociales de cada territorio.
¿Cómo integra ECIJA la sostenibilidad corporativa en su estrategia y en sus operaciones diarias?
En ECIJA, todas las oficinas han integrado la sostenibilidad, en mayor o menor medida, en su propia política, en su gobernanza y en su ADN. Es algo que forma parte de nuestra forma de entender la actividad empresarial y jurídica.
La sostenibilidad se ha incorporado como un eje transversal de la estrategia de la firma. Tenemos una visión global, pero con una ejecución adaptada a las realidades locales de cada jurisdicción. No todos los países tienen el mismo contexto regulatorio, económico o social, especialmente en Latinoamérica, y eso exige una aproximación flexible, pero coherente con unos valores comunes.
Madrid tiene un papel tractor en muchas de estas políticas. Ha sido la primera oficina en certificarse con ISO 14001, ha medido y registrado su huella de carbono, ha desarrollado un plan de movilidad sostenible negociado con los sindicatos más representativos en España, CCOO y UGT, y cuenta con una política pro bono vinculada a acciones ambientales y al apoyo a entidades de la sociedad civil.
Además, hemos creado un Comité Internacional de Sostenibilidad, que coordino desde Madrid como Chief Sustainability Officer (CSO) de ECIJA, y que integra a socios y abogados del área en distintas jurisdicciones. Este comité estudia avances normativos, proyecta actuaciones, eventos, programas e iniciativas, y busca establecer criterios comunes de sostenibilidad dentro de los valores propios de ECIJA.
Sin embargo, Madrid no es el único referente. Hay oficinas, como Uruguay, que han nacido como Sociedad de Beneficio e Interés Colectivo, incorporando en sus estatutos el compromiso formal de generar impacto social y ambiental verificable. Colombia está avanzando en métricas de medición de impacto con la mirada puesta en estándares internacionales de empresa B. Costa Rica, por su parte, ha iniciado una ruta estratégica para 2026 centrada en la medición de impactos ambientales de su actividad con el fin de tener diagnóstico y contar con información objetiva para la toma decisiones.
Como asesores full service corporativo, tenemos una enorme oportunidad: ayudar a nuestros clientes a entender una nueva forma de hacer negocios y de ser empresa. Desde el área de Sostenibilidad y ESG, acompañamos a las organizaciones en la incorporación de criterios ambientales, sociales y de gobernanza en sus procesos de toma de decisiones, estructuras de cumplimiento y modelos de negocio. El impacto indirecto que generamos, es muy relevante.
¿Qué iniciativas de innovación social está impulsando la firma para generar un impacto positivo en la sociedad y en el entorno?
La innovación social, para nosotros, empieza dentro de la organización. Lo primero es cuidar a nuestras personas, escuchar activamente a los equipos y entender cuál es el valor de cada profesional dentro del proyecto común de ECIJA.
Promovemos un entorno de trabajo que cuida la salud física, mental y espiritual de las personas. Estamos convencidos de que equipos equilibrados, motivados y comprometidos son la base para construir soluciones jurídicas más humanas, sostenibles y transformadoras.
Después, ese compromiso se proyecta hacia fuera. Una de las líneas más relevantes es el trabajo pro bono, canalizado en muchos casos a través de TrustLaw, la plataforma global de la Thomson Reuters Foundation. Esta colaboración nos permite poner nuestra capacidad jurídica al servicio de organizaciones del tercer sector de una forma transparente, concreta y trazable.
En Latinoamérica hemos trabajado en proyectos regionales entre varias oficinas para apoyar a fundaciones y asociaciones civiles. Un ejemplo es ILDA, la Iniciativa latinoamericana por los Datos Abiertos, que promueve el uso ético, la gobernanza y la investigación de los datos y la inteligencia artificial para el desarrollo inclusivo en América Latina. También hemos colaborado con Purpose Economy, una fundación dedicada a promover el modelo de propiedad responsable, o steward-ownership, para transformar el modelo corporativo tradicional y garantizar que las empresas sigan siendo independientes, financieramente autosuficientes y orientadas a su propósito a largo plazo.
Además, hay iniciativas específicas en distintas jurisdicciones. En Colombia, por ejemplo, se están acompañando procesos de transformación en sectores como salud y distribución de medicamentos, con el objetivo de fortalecer la trazabilidad, la transparencia y la capacidad de los clientes para medir y gestionar sus impactos. En República Dominicana destaca ECIJA DR Academy, una iniciativa que brinda oportunidades de formación académica y profesional en el campo del derecho.
Y también hay una dimensión ambiental muy concreta. En Madrid hemos medido y registrado la huella de carbono, impulsamos planes de mitigación y trabajamos en movilidad sostenible. Todo esto sería imposible sin el compromiso de los abogados y profesionales de ECIJA.
La misión y visión de ECIJA son la base de su cultura. ¿Cómo se reflejan en los proyectos y acciones de sostenibilidad que desarrollan?
Nuestro propósito es elevar el estándar del sector jurídico innovando en todos los proyectos que lideramos. Pero la excelencia, hoy, debe entenderse también desde la sostenibilidad.
Nuestra misión y visión se reflejan en la convicción de que el asesoramiento jurídico debe contribuir a la transformación positiva de las organizaciones y de la sociedad. No entendemos la sostenibilidad únicamente como cumplimiento normativo, sino como una oportunidad para generar valor, fortalecer la confianza y construir organizaciones más resilientes y competitivas.
Un ejemplo claro está en Argentina y Uruguay. ECIJA Argentina trabaja con la Cámara de Comercio Española, integrando su comité de sustentabilidad y aportando la visión de una firma global para orientar tanto a empresas exportadoras que necesitan ajustar sus modelos de negocio a las exigencias europeas como a empresas españolas que buscan implementar sus políticas y estándares en América Latina.
En Uruguay, ECIJA participa como partner legal de Sistema B Uruguay en el programa “Mejores para Uruguay”, cuyo objetivo es acompañar y capacitar a empresas uruguayas para que midan y gestionen su impacto social y ambiental utilizando estándares internacionales, con miras a una futura certificación como Empresa B.
También estamos apoyando legalmente y actuando como organización catalítica de RITA, la Regional Impact Trade Alliance, una alianza global que conecta ciudades, regiones y territorios que buscan transformar el comercio internacional, priorizando el impacto social, ambiental y cultural por encima de una economía puramente extractiva.
RITA representa una visión muy potente: no se trata solo de empresas con impacto, sino de ecosistemas y territorios comprometidos con una economía de impacto. Gobiernos, legisladores, sector privado, sector público, academia, asociaciones culturales, entidades sociales y organizaciones ecologistas trabajando en torno a un proyecto común de desarrollo económico integral.
¿De qué manera los valores corporativos guían las decisiones y prácticas de ECIJA en materia de sostenibilidad y responsabilidad social?
Los valores corporativos son el impulso que nos lleva a concretar la sostenibilidad en medidas materiales muy específicas.
La integridad, la transparencia, la innovación y el compromiso con los clientes guían tanto nuestra gestión interna como los servicios que prestamos. Estos valores nos llevan a promover prácticas empresariales responsables, fortalecer mecanismos de gobierno corporativo y acompañar a nuestros clientes en la gestión de riesgos ambientales, sociales y de gobernanza.
Un ejemplo muy claro es nuestra apuesta por la economía circular. Para nosotros, la economía circular no es solo gestión de residuos; es prevenir impactos negativos, aprovechar mejor los recursos y hacer un uso racional de ellos.
En nuestras oficinas trabajamos para reducir la generación de residuos, especialmente aparatos eléctricos y electrónicos. En lugar de esperar al final de su vida útil, reacondicionamos equipos informáticos que todavía están en buen estado y los donamos a colegios públicos de enseñanza primaria. De esta forma, damos una segunda vida a los equipos y contribuimos a reducir la brecha digital de familias que, en muchos casos, reciben su primer ordenador.
También hemos eliminado el uso de botellas de plástico de un solo uso en el despacho y trabajamos con proveedores alineados con estos valores, como empresas B Corp que nos suministran envases reutilizables de vidrio.
Son acciones concretas, pero responden a una misma idea: la sostenibilidad se demuestra en el día a día, en decisiones pequeñas y grandes, y en la coherencia entre lo que una organización dice y lo que efectivamente hace.
¿Cómo están transformando los cambios regulatorios la práctica legal y el modelo de negocio de ECIJA?
Estamos viviendo un verdadero cambio de paradigma. La realidad ha cambiado profundamente y nos exige pensar distinto para hacer las cosas de un modo distinto.
Hoy las empresas enfrentan mayores exigencias en materia de gobierno corporativo, transparencia, gestión de riesgos, cumplimiento ambiental, derechos humanos, protección de datos y reportes de sostenibilidad. La sostenibilidad ha dejado de ser un “nice to have” para convertirse en un imperativo legal en muchas jurisdicciones. Y, aunque en algunos países todavía no lo sea plenamente desde la normativa interna, empieza a ser exigible por los estándares internacionales que aplican a las cadenas de valor, por los inversores y por los organismos multilaterales.
En Colombia, por ejemplo, se observa una tendencia hacia estándares más robustos de divulgación y reporte de información ESG. En Costa Rica, la incorporación de criterios ambientales y sociales en procesos de contratación pública está transformando la forma de hacer negocios y el rol de los asesores legales. En Argentina, Uruguay, Colombia y otras jurisdicciones se avanza hacia la convergencia con estándares internacionales como NIIF S1 y NIIF S2, emitidos por el International Sustainability Standards Board.
En ECIJA no esperamos a que los cambios normativos nos influyan. Queremos inspirar los cambios normativos, inspirar la transformación de la economía y de la sociedad a través de nuestro ejemplo y de nuestro conocimiento.
Por ello, hemos asumido voluntariamente estándares que, en algunos casos, no eran obligatorios. No estábamos obligados a medir y registrar nuestra huella de carbono, pero lo hemos hecho. Tampoco hemos esperado a que la obligación de tener un plan de movilidad sostenible llegue con toda su fuerza normativa: ya estamos avanzando en esa dirección.
La práctica legal también está evolucionando hacia un modelo mucho más multidisciplinar. En operaciones de fusiones y adquisiciones, financiación o inversión, ya no basta con evaluar aspectos financieros y legales tradicionales. Hoy es imprescindible comprender riesgos ambientales, sociales, reputacionales y de gobernanza.
Ante este nuevo escenario, ECIJA ha fortalecido sus equipos multidisciplinares y ha incorporado herramientas de inteligencia artificial, como Harvey, para optimizar procesos, mejorar la eficiencia del análisis jurídico y ofrecer soluciones más ágiles e innovadoras en un entorno normativo en constante evolución.
Mirando hacia el futuro, ¿cuáles son los principales retos y desafíos que enfrenta ECIJA en sostenibilidad?
Nuestro principal desafío es la coherencia.
El gran reto será avanzar hacia una mayor uniformidad en nuestras políticas, en nuestros códigos de conducta y en nuestra forma de medir la sostenibilidad en todas las jurisdicciones. ECIJA es una firma global, con distintas culturas, distintos mercados y distintas realidades regulatorias, pero compartimos una misma cultura y una misma actividad económica cada vez más global.
Si la economía del futuro va a ser global, sostenible y de impacto, tenemos que remar todos en la misma dirección, con las mismas capacidades y con instrumentos comunes.
También será clave acompañar a las empresas en la transición desde una sostenibilidad centrada en el cumplimiento hacia una sostenibilidad vinculada a la competitividad, la resiliencia y la creación de valor. Las organizaciones tendrán que medir impactos, reportar información confiable y gestionar riesgos ESG con el mismo rigor con el que hoy reportan información financiera.
Esto exigirá más preparación por parte de los profesionales y una mayor articulación entre las áreas legales, financieras, de cumplimiento y de sostenibilidad.
En definitiva, el reto no es solo adaptarse a los cambios, sino contribuir a liderarlos. Desde ECIJA queremos seguir siendo una firma que inspira, orienta y acompaña esa transformación.
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