La gestión de la diversidad es uno de los pilares de las empresas con una visión socialmente responsable. ¿De qué manera vuestra empresa está trabajando actualmente en ello?
En nuestra organización entendemos la diversidad como una realidad cotidiana, no como un concepto abstracto. Es el reflejo de la sociedad a la que damos servicio y una palanca clave para construir equipos más sólidos, innovadores y cohesionados. Por eso, gestionarla de forma responsable implica ir más allá del cumplimiento normativo y preguntarnos de manera constante si estamos creando un entorno donde cada persona puede desarrollarse profesionalmente sin renunciar a quién es.
- La gestión de la diversidad es uno de los pilares de las empresas con una visión socialmente responsable. ¿De qué manera vuestra empresa está trabajando actualmente en ello?
- Esta semana se conmemora el Día contra la LGBTI-fobia. ¿Qué iniciativas concretas habéis implantado en vuestra compañía para garantizar el respeto por la diversidad entre vuestro equipo humano?
- Como empresa que forma parte de REDI, ¿qué sinergias derivadas de esta pertenencia habéis identificado?
- En cuanto al corto y medio plazo, ¿qué proyectos enfocados a respetar las distintas realidades de vuestra plantilla habéis desarrollado?
Trabajamos desde una visión integral que combina políticas claras, liderazgo comprometido y una cultura basada en el respeto y la equidad. Contamos con marcos de actuación en materia de diversidad, igualdad y no discriminación que se integran en los principales procesos de personas —desde la selección hasta la promoción, el desarrollo o la evaluación— y que se refuerzan a través de acciones de sensibilización y formación continua.
Al mismo tiempo, somos conscientes de que la gestión de la diversidad no es un estado al que se llega, sino un proceso vivo. Por eso impulsamos iniciativas que fomentan el diálogo, visibilizan realidades diversas y nos ayudan a revisar nuestros propios sesgos, entendiendo que solo desde esa mirada crítica y constante se construyen entornos realmente inclusivos.
Esta semana se conmemora el Día contra la LGBTI-fobia. ¿Qué iniciativas concretas habéis implantado en vuestra compañía para garantizar el respeto por la diversidad entre vuestro equipo humano?
Garantizar el respeto por la diversidad LGTBI+ empieza por algo esencial: que cualquier persona se sienta segura y respetada en su entorno de trabajo. En este sentido, contamos con políticas explícitas de tolerancia cero frente a cualquier forma de discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género, así como con canales confidenciales que permiten acompañar y proteger ante cualquier situación inapropiada.
Ahora bien, sabemos que las políticas, por sí solas, no cambian culturas. Por eso damos especial importancia a la sensibilización y al trabajo continuo con toda la plantilla y, de manera muy especial, con los equipos de liderazgo. A lo largo del año —y de forma destacada en fechas como el 17 de mayo o durante el Mes del Orgullo— impulsamos acciones de comunicación interna, espacios de reflexión, testimonios y contenidos formativos que ayudan a generar conversaciones honestas y a reforzar el respeto en el día a día.
Además, apoyamos activamente redes internas de personas aliadas y profesionales LGTBI+, a las que internamente denominamos Personas de Confianza. Creemos firmemente que la visibilidad, el apoyo explícito y el acompañamiento cercano son elementos clave para construir entornos de trabajo más seguros, humanos y respetuosos para todos y todas.
Como empresa que forma parte de REDI, ¿qué sinergias derivadas de esta pertenencia habéis identificado?
Formar parte de REDI representa para nosotros una oportunidad de aprendizaje continuo y de contraste con otras organizaciones que comparten un compromiso real con la diversidad LGTBI+. Las principales sinergias se concretan, por un lado, en el intercambio de buenas prácticas que nos permite revisar, mejorar y actualizar nuestras propias iniciativas internas.
Por otro lado, REDI nos ofrece espacios de reflexión conjunta que elevan el nivel de exigencia y nos ayudan a no conformarnos con lo ya conseguido. Compartir experiencias con otras empresas refuerza la idea de que los avances reales se logran de manera colectiva y que el impacto se multiplica cuando se trabaja desde la colaboración.
Además, pertenecer a esta red nos permite amplificar mensajes, alinearnos con estándares avanzados y reforzar el papel de la empresa como agente activo de cambio social, desde la coherencia y la responsabilidad.
En cuanto al corto y medio plazo, ¿qué proyectos enfocados a respetar las distintas realidades de vuestra plantilla habéis desarrollado?
En el corto y medio plazo nuestro foco no está tanto en sumar nuevas iniciativas como en profundizar y consolidar lo que ya hacemos. Estamos revisando y actualizando políticas internas para asegurarnos de que responden de manera realista a la diversidad de situaciones personales, familiares y de identidad que conviven en nuestra organización.
Al mismo tiempo, seguimos reforzando la formación en liderazgo inclusivo y en gestión de equipos diversos, convencidos de que el papel de los mandos es clave para que la inclusión se traduzca en experiencias concretas en el día a día. También estamos trabajando en mejorar la recogida cualitativa de información que nos ayude a entender mejor las necesidades de nuestra plantilla, siempre desde el máximo respeto a la privacidad.
Nuestro objetivo es claro y exigente a la vez: que cada persona sienta que puede desarrollarse profesionalmente en un entorno seguro, justo y coherente con sus valores. Porque solo así es posible construir organizaciones verdaderamente responsables, sostenibles y alineadas con las personas que las hacen posibles.
Esta entrevista forma parte del Dosier Corresponsables: Diversidad LGTBI, en alianza con la Red Empresarial por la Diversidad e Inclusión LGBTI (REDI)


