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La transparencia de las plataformas y la protección de la juventud en entornos digitales centra los contenidos de la segunda jornada del Encuentro Internacional por los Derechos Digitales, organizado en Barcelona por el Gobierno de España y Mobile World Capital, en el marco del Observatorio de Derechos Digitales. El evento ha contado con la participación de la experta en datos y responsable de la publicación de los ‘Papeles de Facebook’, Frances Haugen, que ha criticado la falta de transparencia de las grandes plataformas sociales y su apuesta por las ganancias, sin tener en cuenta el efecto de sus contenidos. A su juicio, “cuando las plataformas tuvieron que escoger entre seguridad pública y beneficios, escogieron los beneficios”.
Haugen ha recordado que, “durante un tiempo, parecía que las cosas habían cambiado y que las plataformas eran conscientes de los efectos negativos de sus servicios, pero esas lecciones no han perdurado”. La extrabajadora de Facebook ha lamentado que la situación ya no es así y ha considerado que “ahora podemos presentarnos ante un juez con documentos sobre el funcionamiento de estas herramientas y reclamar toda la información sobre qué consumen nuestros hijos”.
Haugen ha reivindicado la acción judicial, recordando la reciente resolución de un jurado de Los Ángeles sobre el diseño de algoritmos adictivos y nocivos para menores por parte de las plataformas. “Una sanción de 6 millones de dólares para indemnizar los daños provocados a una sola persona puede parecer irrelevante, pero importa, porque si tenemos a 150.000 niños afectados en Estados Unidos, la cifra sube al trillón de dólares. Estas son cifras que generan consecuencias”.
Sobre el funcionamiento actual de las plataformas, Haugen ha indicado que “se centran en la economía de la atención: la gente provee atención, las plataformas la venden y los anunciantes la compran. Eso significa que pueden empeorar la experiencia y seguir generando beneficios, siempre que mejoren el modo de retener la atención”.
Para cambiar este paradigma, la experta ha instado a avanzar hacia “un modelo de negocio digital que priorice la confianza del usuario”. Con el objetivo de propiciar este cambio, Haugen ha presentado una iniciativa con la que insta a las marcas a destinar un 10% de su inversión publicitaria a plataformas y redes sociales que cumplan con determinados estándares de transparencia, como la publicación de métricas sobre su impacto real en los usuarios.
Entre las medidas propuestas, destaca la implementación de encuestas periódicas a usuarios, especialmente a los menores de edad, para evaluar el impacto real de las redes en aspectos como la adicción, el descanso, el rendimiento académico o la exposición a contenidos no deseados. También el compromiso real de las plataformas a compartir los resultados de esas encuestas “para favorecer la transparencia con el usuario”.
En este contexto, destacó que iniciativas regulatorias, como las impulsadas por la Unión Europea, que han avanzado en exigir mayor transparencia, aunque todavía enfrentan resistencia por parte de las grandes plataformas.
Derechos digitales frente al nuevo “caos digital”
Por su parte, Guiliano de Empoli, presidente del think tank Volta y autor del best-seller El mago del Kremlin, ha abordado en su ponencia como los actores políticos utilizan datos y algoritmos para influir en sociedades enteras. A partir de su análisis, explora la lógica del “caos digital”, un entorno en el que la viralidad y la polarización se convierten en herramientas de poder, redefiniendo las reglas del juego democrático.
Referente a la regulación del entorno digital, Da Empoli ha citado “el modelo americano, en el que son poderosos, pero increíblemente distópicos”; También ha hecho referencia al modelo chino, país “donde han entendido que esto es una cuestión de poder, no solo algo político o económico”. Por último, sobre Europa ha concluido que se trata de “un modelo democrático sobre lo digital y la IA, que es perfectamente posible pero realmente no existe aún»
Da Empoli ha contribuido al debate sobre si los derechos digitales pueden establecer límites efectivos a estas formas de influencia para equilibrar el poder entre ciudadanos, plataformas y gobiernos en la era digital. “Hay una alianza entre populistas que quieren volver al pasado y visionarios posthumanos que quieren pasar más allá del estado humano. No necesitas coincidir en el objetivo final, sino en aquello de lo que quieres deshacerte, que es aquello que limita tu poder” ha explicado.
Los datos y la privacidad post-mortem
Durante la segunda jornada del I Encuentro Internacional por los Derechos Digitales, el investigador del Oxford Internet Institute y especialista en legado digital, Carl Öhman, ha participado junto a Simona Levi, activista e impulsora de la plataforma de defensa y divulgación de derechos digitales Xnet, en un debate sobre cómo proteger nuestro legado digital —perfiles sociales, imágenes, grabaciones, rastros biométricos…— tras la muerte.
Algunos de los temas que se han tratado durante la sesión han abordado la gestión de la identidad digital tras la muerte, la monetización de la memoria digital y el papel de las plataformas, las familias y las instituciones en la toma de decisiones.
«En las tres próximas décadas, 2,2 mil millones de personas morirán y dejarán muchos datos detrás. Habrá más usuarios muertos de Facebook que vivos para 2060. Estos datos constituyen la herencia digital de las sociedades. Quien quiera que tenga esos datos, controlará cómo las sociedades se relacionan con su pasado colectivo» ha explicado Öhman.
En esta sesión, los ponentes han dejado de manifiesto la necesidad de un marco legal que garantice los límites de la privacidad más allá de la vida.
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