En Felidarity, la sostenibilidad no se concibe como un área aislada ni como una línea complementaria de actividad, sino como la base de su modelo de gestión. La compañía, certificada como B Corp desde 2018, defiende que este reconocimiento no es una meta, sino un marco de exigencia continua para revisar sus prácticas, detectar áreas de mejora y avanzar con coherencia.
- ¿Cómo se vertebra la estrategia de sostenibilidad en vuestra organización?
- ¿Qué iniciativas tiene la compañía para reducir su impacto ambiental y promover la sostenibilidad?
- ¿Cómo abordáis la Responsabilidad Social en relación con los empleados? (Por ejemplo, programas de bienestar, igualdad de género, capacitación, etc.)
- ¿Cuáles son las principales iniciativas para contribuir al desarrollo social y comunitario de las zonas donde operáis?
- ¿Qué medidas toma la empresa para garantizar la transparencia en sus operaciones y comunicar de manera efectiva sus iniciativas sostenibles?
- ¿Cómo involucra la empresa a sus grupos de interés en el diseño y evaluación de sus iniciativas de RSE y sostenibilidad?
- ¿Qué medidas toma la compañía para garantizar la ética en todas sus operaciones y relaciones comerciales?
- ¿Cuáles son los retos futuros en materia de sostenibilidad que tiene vuestra organización?
Desde su actividad como consultora, la organización pone el foco en el efecto multiplicador de su trabajo: acompañar a empresas, administraciones y entidades sociales en la integración de la sostenibilidad, la ética y el impacto positivo en sus estrategias. Para Felidarity, el reto pasa por medir mejor su impacto, reforzar la transparencia y demostrar que la sostenibilidad, bien gestionada, es una oportunidad para innovar, generar confianza y construir organizaciones más sólidas, humanas y preparadas para el futuro.
¿Cómo se vertebra la estrategia de sostenibilidad en vuestra organización?
En Felidarity la sostenibilidad no funciona como un departamento ni como una línea complementaria de actividad, sino que es la forma en la que entendemos la gestión de la empresa.
Nuestro propósito es contribuir a construir marcas y organizaciones éticas y sostenibles que generen un impacto positivo en las personas y en su entorno y nosotros queremos ser también una empresa que integre la sostenibilidad en todo nuestro modelo de gestión.
Nuestra certificación B Corp, que mantenemos desde 2018, es también una forma de someternos a revisión y de mantener una exigencia constante sobre nuestra propia gestión. No entendemos la certificación como una meta, sino como un marco que nos obliga a revisar nuestras prácticas, identificar áreas de mejora y avanzar con coherencia.
¿Qué iniciativas tiene la compañía para reducir su impacto ambiental y promover la sostenibilidad?
Somos una empresa de servicios, por lo que nuestro impacto ambiental directo es distinto del que puede tener una compañía industrial, logística o productiva.
Precisamente por eso creemos que debemos ser rigurosos y proporcionados: reducir consumos innecesarios, limitar el uso de papel, aprovechar las herramientas digitales, racionalizar los desplazamientos y tomar decisiones responsables en nuestra operativa diaria.
Sin embargo, nuestro principal potencial de impacto está en el efecto multiplicador de nuestro trabajo. Acompañamos a empresas y organizaciones a identificar sus riesgos e impactos ambientales, definir estrategias, integrar sistemas de gestión, establecer indicadores y avanzar hacia modelos más responsables.
Cuando ayudamos a una empresa a incorporar la sostenibilidad en su estrategia, a medir sus impactos o a transformar su relación con proveedores, personas y comunidades, nuestro impacto trasciende a Felidarity.
Ahí está, probablemente, nuestra mayor capacidad de contribuir a una economía más sostenible.
¿Cómo abordáis la Responsabilidad Social en relación con los empleados? (Por ejemplo, programas de bienestar, igualdad de género, capacitación, etc.)
En una empresa como Felidarity, basada en el conocimiento y en la relación con las personas, el bienestar, la confianza y el desarrollo profesional no pueden ser cuestiones secundarias.
Entendemos que la responsabilidad social comienza por la manera en la que trabajamos y nos relacionamos con las personas que forman parte del proyecto y con quienes colaboran habitualmente con nosotros.
Intentamos construir una cultura basada en la autonomía, la flexibilidad, la confianza y la corresponsabilidad. Apostamos por el aprendizaje continuo, por compartir conocimiento y por crear un entorno en el que las personas puedan aportar ideas, asumir responsabilidades y desarrollarse profesionalmente.
La igualdad de oportunidades, el respeto a la diversidad y la prevención de cualquier forma de discriminación forman parte de nuestro marco ético. No tendría sentido acompañar a otras organizaciones en la creación de planes de igualdad, códigos éticos o políticas de sostenibilidad si no procuráramos aplicar esos mismos principios en nuestra propia actividad.
¿Cuáles son las principales iniciativas para contribuir al desarrollo social y comunitario de las zonas donde operáis?
Nuestra principal contribución social está vinculada a nuestra actividad profesional. Trabajamos para que empresas, administraciones y organizaciones incorporen la sostenibilidad, la ética y el impacto positivo en su estrategia y en su manera de tomar decisiones.
Creemos especialmente en la necesidad de acercar estas herramientas a empresas medianas, organizaciones sociales y entidades que no siempre cuentan con los mismos recursos que las grandes compañías.
La sostenibilidad no debe ser un privilegio de unas pocas organizaciones, sino una oportunidad real para fortalecer el tejido empresarial, generar empleo de calidad, mejorar la relación con el entorno y construir comunidades más resilientes.
También tratamos de contribuir mediante la divulgación y la transferencia de conocimiento. Un ejemplo es la elaboración, junto con la Cámara de Comercio de Valencia, de una guía para ayudar a las empresas a desarrollar sus propios Planes Directores de Sostenibilidad. Compartir metodologías, conocimiento y experiencias es una manera concreta de facilitar que más organizaciones puedan avanzar.
Además, tenemos un papel muy activo en diferentes organizaciones como DIRSE, B Corp, etc., que nos ayuda a contribuir al desarrollo social y comunitario de nuestro entorno.
¿Qué medidas toma la empresa para garantizar la transparencia en sus operaciones y comunicar de manera efectiva sus iniciativas sostenibles?
Para nosotros, la transparencia no consiste únicamente en comunicar las acciones positivas. Implica explicar con claridad qué hacemos, por qué lo hacemos, cómo tomamos decisiones, qué resultados conseguimos y cuáles son todavía nuestros retos pendientes.
La certificación B Corp es una herramienta importante en ese sentido, porque implica una evaluación externa de distintos ámbitos de la organización. Nos parece relevante que las empresas estén dispuestas a rendir cuentas y a someter sus compromisos a mecanismos de evaluación.
En nuestra relación con los clientes, intentamos trabajar con la misma lógica: claridad en los objetivos, honestidad sobre el alcance de cada proyecto, definición de indicadores cuando procede y comunicación rigurosa de resultados.
Defendemos una sostenibilidad que no confunda una intención con un avance, ni una acción puntual con una transformación real. La comunicación debe ser una consecuencia del compromiso, no un sustituto del mismo.
¿Cómo involucra la empresa a sus grupos de interés en el diseño y evaluación de sus iniciativas de RSE y sostenibilidad?
No entendemos la sostenibilidad sin escucha. Las organizaciones no pueden definir sus prioridades exclusivamente desde la dirección o desde un despacho. Necesitan comprender qué esperan de ellas las personas trabajadoras, los clientes, los proveedores, los inversores, las comunidades, las administraciones y otros grupos relevantes.
Por eso, en muchos de nuestros proyectos utilizamos herramientas como los análisis de materialidad, entrevistas, encuestas, talleres de trabajo, análisis de contexto o sesiones de diálogo con grupos de interés. Estos procesos permiten identificar qué asuntos son realmente relevantes, dónde están los riesgos y las oportunidades y qué expectativas existen alrededor de la organización.
La participación no debe quedarse en una consulta formal. Tiene que servir para tomar mejores decisiones. Cuando una empresa escucha de verdad a sus grupos de interés, suele descubrir cuestiones que no estaban suficientemente visibles y encuentra soluciones más sólidas, más realistas y con mayor capacidad de generar confianza.
¿Qué medidas toma la compañía para garantizar la ética en todas sus operaciones y relaciones comerciales?
La ética es el punto de partida de Felidarity. Forma parte de nuestra propia definición como consultora y de la manera en la que acompañamos a otras organizaciones. Para nosotros, actuar éticamente no consiste solo en cumplir la normativa, sino en incorporar criterios de honestidad, respeto, responsabilidad y coherencia en las decisiones cotidianas.
Esto afecta a la selección de proyectos, al rigor con el que planteamos las recomendaciones, a la confidencialidad de la información que gestionamos, a la relación con clientes y colaboradores y a la manera en que comunicamos resultados. También supone reconocer los límites. No creemos en las soluciones rápidas ni en las promesas grandilocuentes cuando no existen cambios reales que las respalden.
Además, trabajamos precisamente con muchas organizaciones para ayudarles a trasladar estos principios a sus propios sistemas de gestión, mediante códigos éticos, códigos de conducta, políticas de responsabilidad social, procesos de compliance o mecanismos de debida diligencia. La ética debe poder aterrizarse en procedimientos, criterios y comportamientos concretos, pues de lo contrario corre el riesgo de quedarse solo en una declaración de principios.
¿Cuáles son los retos futuros en materia de sostenibilidad que tiene vuestra organización?
Uno de nuestros principales retos es seguir avanzando en la medición de nuestro impacto. No basta con desarrollar proyectos o acompañar a organizaciones, sino que debemos ser capaces de conocer mejor qué cambios se producen, qué resultados se generan y cómo podemos aumentar nuestro efecto positivo.
También queremos seguir profundizando en la gestión de nuestro propio impacto, especialmente en ámbitos como el impacto ambiental de nuestra operativa, la selección y relación con proveedores y colaboradores, la gestión de las personas y la transparencia sobre nuestros avances y retos.
Al mismo tiempo, las empresas se enfrentan a un contexto cada vez más exigente. La evolución de los estándares de sostenibilidad, la debida diligencia en derechos humanos, la acción climática, la regulación europea y la creciente demanda de transparencia obligan a pasar de los compromisos generales a una gestión mucho más rigurosa de los impactos.
Nuestro reto como Felidarity es seguir acompañando a las organizaciones en ese proceso, demostrando que la sostenibilidad no es un freno al crecimiento, sino que, bien integrada, gestionada y comunicada, es una oportunidad para innovar, anticiparse a los riesgos, generar confianza y construir empresas más sólidas, humanas y preparadas para el futuro.
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