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España afronta retos estructurales cada vez más complejos – como el acceso a la vivienda, la transición ecológica, las transformaciones tecnológicas o el aumento de las desigualdades sociales- en un contexto en el que la falta de acuerdos está dificultando la aplicación de soluciones de largo plazo.
Este ha sido uno de los principales ejes de la jornada El valor de la democracia: consenso y disenso en una sociedad plural, impulsada por la Fundación Foro NESI, que ha analizado cómo la polarización política y social está impactando en la capacidad de respuesta ante problemas concretos que afectan a la vida cotidiana de la ciudadanía.
En este sentido, distintos estudios recientes apuntan a un aumento de la polarización social y política en España. Según el Atlas de la Polarización en España 2025 de More in Common, cerca del 65% de la ciudadanía considera que el país se encuentra en una situación de división social, un incremento de cuatro puntos desde 2021; mientras que un 14% afirma haber roto relaciones personales por motivos políticos en el último año.
En la misma línea, los distintos barómetros del Centro de Investigaciones Sociológicas reflejan una preocupación creciente por la calidad del debate público y la crispación política, en un contexto en el que la desconfianza institucional se mantiene como uno de los principales factores de preocupación ciudadana.
Sin consenso no hay vivienda asequible
Más allá de la percepción social general, la jornada ha puesto el foco en cómo esta polarización se traduce en dificultades para implementar políticas públicas en ámbitos clave. En el caso de la vivienda, la falta de consenso limita la capacidad de desarrollar estrategias integrales que combinen planificación urbana, equilibrio territorial y acceso habitacional asequible.
Así, la concentración de población y empleo en grandes ciudades está intensificando la presión sobre los precios y reduciendo la estabilidad residencial, mientras que otros territorios pierden oportunidades y servicios. En paralelo, la transición ecológica requiere decisiones coordinadas y sostenidas en el tiempo, que en muchos casos se ven condicionadas por la falta de acuerdos políticos estables.
IA y fragmentación social
Otro de los ejes del encuentro ha sido el impacto de las transformaciones tecnológicas en la calidad del debate público y en la cohesión social. En un contexto de sobreexposición informativa, desintermediación y aceleración digital, herramientas como la inteligencia artificial pueden amplificar dinámicas de polarización, dificultando la construcción de consensos y la toma de decisiones informadas.
Al mismo tiempo, se ha señalado la necesidad de integrar estas tecnologías en marcos que refuercen la transparencia, la calidad de la información y la confianza institucional. En esa línea, la Co-Chair AI Advisory Board de la Organización de las Naciones Unidas y ex secretaria de Estado de Digitalización e IA, Carme Artigas, ha destacado el impacto de la inteligencia artificial en la configuración del espacio público y en los procesos de información y toma de decisiones. Esta conversación ha sido moderada por Rebeca Pastor, presidenta Fundación Foro NESI.
Así, el Digital News Report España 2025 de la Universidad de Navarra, en colaboración con el Reuters Institute, señala que el 54% de la población reconoce tener dificultades para distinguir entre información veraz y contenidos falsos o manipulados en internet, un fenómeno que está afectando directamente a la confianza en la información digital y en los medios de comunicación.
La reforma del artículo 49 de la Constitución como caso de éxito
Desde el marco de la política de partidos, los representantes que han participado en la mesa sobre la reforma del artículo 49 de la Constitución Española—Francisco Vañó (PP) e Íñigo Alli (exdiputado y exconsejero del Gobierno de Navarra)— han puesto en valor la importancia
de los acuerdos transversales como ejemplo de consenso en torno a derechos fundamentales. La mesa ha sido moderada por María Ángeles León, cofundadora y primera ejecutiva de Global Social Impact Investments y fundadora y presidenta de Open Value Foundation.
Aquella reforma, aprobada en 2024, sustituyó el término “disminuidos” por “personas con discapacidad” en la Constitución, actualizando su redacción a un enfoque basado en derechos y dignidad, y siendo uno de los pocos acuerdos constitucionales recientes con amplio respaldo parlamentario.
Por su parte, la politóloga Cristina Monge ha señalado la necesidad de reforzar una cultura del disenso democrático, en la que el desacuerdo no derive en confrontación, sino en deliberación y construcción de acuerdos. En esta línea, el Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) recoge en su Encuesta de Hábitos Democráticos que el 88,9% de la ciudadanía percibe que existe mucha o bastante crispación política en España, mientras que más del 80% afirma que esta situación le preocupa, lo que sitúa el clima de tensión política como uno de los principales factores de preocupación democrática en el país.
Consenso como condición para abordar retos estructurales
La jornada ha subrayado que la falta de acuerdos no solo tiene implicaciones políticas, sino también económicas y sociales. La dificultad para alcanzar consensos estables limita la capacidad de desplegar políticas públicas sostenidas en otros ámbitos como la transición ecológica o la reducción de desigualdades, donde la ausencia de acuerdos dificulta abordar de forma estructural brechas vinculadas al acceso al empleo, a los servicios básicos o a las oportunidades en distintos territorios.
En este contexto, se ha planteado la necesidad de avanzar hacia consensos operativos que permitan pasar del diagnóstico a la implementación, especialmente en aquellos sectores que tienen un impacto directo en la vida cotidiana de la ciudadanía.
El director de Foro NESI, Diego Isabel La Moneda, junto al periodista Íñigo Alfonso, han subrayado la necesidad de reforzar los espacios de diálogo en un contexto de creciente fragmentación social y desafección institucional. “Estamos intentando resolver problemas estructurales con un nivel de desacuerdo que los bloquea. La vivienda es un buen ejemplo: sabemos qué está pasando —concentración urbana, presión sobre los precios, pérdida de equilibrio territorial—, pero sin acuerdos no podemos aplicar soluciones a escala. Lo mismo ocurre con la transición ecológica o las desigualdades: no es una falta de diagnóstico, es una falta de capacidad para ejecutar”, ha señalado Isabel La Moneda.
El diputado de UPN, Alberto Catalán, ha cerrado el acto poniendo en valor la importancia del diálogo y el consenso como pilares del fortalecimiento democrático.


