Un estudio revela una disminución sostenida en el éxito reproductor del aguilucho cenizo en nuestro país causada principalmente por un aumento del fracaso de los nidos que podría estar relacionado con factores asociados a la intensificación agrícola.
Los resultados de este trabajo basado en más de tres décadas de seguimiento de más de 20.000 nidos permiten prever un declive aún mayor en el futuro y subrayan la necesidad urgente de reforzar y replantear las medidas de conservación a gran escala.
El último número de la revista científica de SEO/BirdLife incluye un completo especial sobre aves esteparias con algunas de las principales comunicaciones del Congreso Internacional sobre Aves Esteparias del Paleártico, celebrado en 2025 en Ciudad Real.
El aguilucho cenizo, una de las rapaces más características de nuestros campos, atraviesa una situación más preocupante de lo que se pensaba. El último número de la revista Ardeola, la publicación científica de SEO/BirdLife, publica un estudio basado en más de tres décadas de seguimiento que revela que la capacidad de esta especie para sacar adelante pollos ha empeorado de forma continuada, lo que está detrás del descenso poblacional detectado en los últimos años y anticipa un futuro aún más negativo.
La investigación, basada en el análisis de datos procedentes de más de 20.000 nidos, monitorizados en todo el país entre 1987 y 2023 por parte de administraciones regionales y ONG de conservación, muestra una caída clara y persistente en el tiempo en la productividad de la especie, es decir, en el número de pollos que logra volar cada pareja reproductora. Este descenso no parece deberse a que los pollos nazcan en peor estado o haya menos alimento disponible, sino a que cada vez más nidos fracasan antes de que los pollos lleguen a volar.
En otras palabras, cuando los nidos tienen éxito, el número de pollos que salen adelante se mantiene estable. El problema es que ahora muchos más nidos no llegan a ese punto. Este aumento del fracaso reproductor podría estar relacionado con cambios en las prácticas agrícolas, especialmente con cosechas cada vez más tempranas y rápidas, que destruyen nidos o dejan a los pollos expuestos a depredadores y a condiciones adversas.
El estudio, a cargo de un grupo de investigación del Instituto de Investigación en Recursos Cinegéticos (IREC) y de SEO/BirdLife, va más allá del diagnóstico y utiliza modelos demográficos para proyectar la evolución futura de la población. Los resultados son contundentes: Por un lado, el modelo reproduce con bastante precisión la caída observada entre 2006 y 2017, cuando la población descendió en torno a un 25–27%. Por otro, las proyecciones indican que, de mantenerse las condiciones actuales, la población podría reducirse en torno a un 59% adicional en los próximos 18 años.
En conjunto, esto supondría una reducción superior al 70% en apenas tres décadas, una magnitud que sitúa a la especie en una categoría de riesgo mucho mayor de la que tiene actualmente. Así, y de acuerdo con los criterios internacionales de la UICN (Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza), estos resultados justificarían su reclasificación de “Vulnerable” a “En Peligro”, lo que implicaría mayores obligaciones legales y de gestión para las administraciones.
A pesar de los esfuerzos de conservación que se llevan a cabo desde hace años —como la protección de nidos durante la cosecha—, los datos indican que estas medidas ya no son suficientes para revertir la tendencia. El avance de las cosechas y otros factores asociados a la intensificación agrícola, así como el cambio climático que conduce a mayores temperaturas durante el periodo reproductor, reducen la eficacia de las medidas tradicionales de conservación, especialmente cuando los nidos aún tienen huevos o pollos muy pequeños.
Los autores del estudio advierten de que es imprescindible reforzar las estrategias de conservación con medidas más ambiciosas y a mayor escala, que tengan en cuenta el conjunto del paisaje agrario. Cabe destacar que España alberga la mayor población reproductora de la especie de toda la Unión Europea, por lo que su declive tiene implicaciones a nivel continental.
En este contexto, mejorar el éxito reproductor del aguilucho cenizo se convierte en una prioridad clave para garantizar su supervivencia. Sin cambios en la forma de gestionar los cultivos y sin un impulso decidido a su conservación, esta especie emblemática de nuestros campos podría seguir desapareciendo de forma silenciosa en las próximas décadas.
Este trabajo se incluye dentro del contenido especial sobre aves esteparias del volumen recién publicado de Ardeola, en el que los lectores de la revista encontrarán algunas de las principales comunicaciones del Congreso Internacional sobre Aves Esteparias del Paleártico, celebrado en 2025 en Ciudad Real.
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