La llegada de septiembre y el final del verano marcan para muchas personas el regreso a la rutina laboral, escolar y familiar. Tras varias semanas en las que suelen modificarse los horarios, la alimentación y los hábitos de actividad física, recuperar un estilo de vida saludable de forma progresiva es clave para afrontar esta etapa con energía y bienestar.
El nutricionista de Ribera Hospital de Molina, Enrique Munuera, recuerda que la vuelta a la rutina no debe convertirse en una carrera para compensar los excesos de las vacaciones, sino en una oportunidad para recuperar hábitos beneficiosos para la salud de manera sostenible.
«La vuelta a la rutina es un momento ideal para retomar hábitos saludables que nos ayuden a sentirnos mejor física y emocionalmente. No se trata de hacer grandes cambios de un día para otro, sino de volver progresivamente a aquellas rutinas que favorecen nuestro bienestar y pueden mantenerse a largo plazo», explica.
Durante las vacaciones es habitual alterar los horarios de las comidas y del descanso, reducir la práctica de ejercicio físico o incrementar el consumo de alimentos más calóricos y bebidas azucaradas. Por ello, el especialista insiste en la importancia de recuperar poco a poco la organización diaria y adoptar medidas sencillas que faciliten una transición saludable hacia el ritmo habitual de septiembre.
Además, el regreso al trabajo, el inicio del curso escolar y la recuperación de las responsabilidades cotidianas pueden generar sensación de cansancio, estrés o falta de motivación. Mantener una alimentación equilibrada, una adecuada hidratación y unos horarios regulares ayuda a adaptarse mejor a esta nueva etapa y a mejorar los niveles de energía.
Seis consejos para una vuelta saludable a la rutina
- Recuperar una alimentación equilibrada, priorizando frutas, verduras, legumbres, cereales integrales y pescado.
- Mantener una buena hidratación, bebiendo agua de forma regular a lo largo del día, incluso cuando disminuyen las temperaturas.
- Reorganizar los horarios de comidas y descanso, favoreciendo una rutina estable que contribuya al bienestar físico y mental.
- Retomar la actividad física de forma progresiva, incorporando ejercicio moderado a la rutina diaria según las posibilidades de cada persona.
- Planificar los menús semanales, para facilitar una alimentación más saludable y evitar recurrir a opciones rápidas menos equilibradas.
- Evitar las dietas restrictivas o milagro, apostando por cambios realistas y sostenibles que puedan mantenerse en el tiempo.
Según Enrique Munuera, estas pautas no solo favorecen el control del peso corporal tras las vacaciones, sino que también contribuyen a mejorar la energía, el estado de ánimo y la salud general.
Desde Ribera Hospital de Molina recuerdan que una alimentación equilibrada, la práctica regular de actividad física y un descanso adecuado son tres pilares fundamentales para afrontar la vuelta a la rutina de septiembre de forma saludable y mantener una buena calidad de vida durante todo el año.


