La Fundación DomusVi, junto con el Hospital Universitario Reina Sofía y otras entidades nacionales e internacionales, ha participado en la coordinación del dispositivo sanitario, institucional y logístico que permitió a Nohemí, una mujer hondureña de 45 años con una enfermedad oncológica avanzada en cuidados paliativos, regresar a su país y reunirse con su familia.
La paciente había sido derivada el 19 de marzo de 2026 al Equipo de Atención Psicosocial (EAPS) de Córdoba, promovido y financiado por la Fundación «la Caixa» y gestionado por Fundación DomusVi, donde comenzó un seguimiento interdisciplinar orientado inicialmente a la planificación de cuidados al final de la vida.
La trabajadora social Jéssica Paz Hidalgo, integrante del equipo de atención psicosocial de cuidados paliativos del Hospital Reina Sofía a través de Fundación DomusVi, explica que la paciente “llegó a Cuidados Paliativos muy frágil, con una movilidad muy reducida, muchas dificultades para alimentarse y necesidad de oxigenoterapia. Ante la mala evolución que se preveía y atendiendo a su deseo de regresar a Honduras, el equipo sanitario y social valoró inicialmente la posibilidad de una repatriación tras el fallecimiento”.
Sin embargo, entre finales de marzo y principios de abril, la mujer experimentó una mejoría clínica relativa. Su estado se estabilizó dentro de la gravedad, comenzó a tolerar mejor la alimentación y mejoró su situación general. Esta evolución permitió abrir una posibilidad inicialmente impensable: organizar el regreso a Honduras en vida para que pudiera reencontrarse con sus hijos, nietos y familiares. Actualmente continúa su recuperación en su país, donde ha logrado ponerse de pie y caminar con ayuda de un andador.
La trabajadora social asegura que para todo el equipo ha sido una experiencia muy especial, “lo que comenzó como una intervención orientada a los cuidados al final de la vida terminó convirtiéndose en una oportunidad para cumplir el deseo más importante de la paciente. Ese es, precisamente, el sentido más profundo de unos cuidados paliativos centrados en la persona».
Recuperación sorprendente
“Esta evolución hizo que nos empeñásemos en que el viaje a su país lo hiciera en vida y pudiera cumplir su deseo de volver a ver a sus seres queridos. A veces la vida sorprende y lo que se había planteado como la atención a un proceso de final de vida se convirtió en el inicio de una situación completamente diferente”, señala Jéssica Paz Hidalgo.
A partir de ese momento, el caso se convirtió en un proceso de coordinación internacional de alta complejidad con la implicación de profesionales sanitarios, entidades sociales, administraciones públicas y organismos de ambos países. La organización del viaje exigió resolver aspectos clínicos, logísticos y administrativos para garantizar la seguridad de la paciente y la continuidad asistencial durante el recorrido.
Los equipos sanitario y social del hospital iniciaron entonces las gestiones necesarias para hacer posible el desplazamiento. El viaje se desarrolló en el marco del Programa de Retorno Voluntario Asistido del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, gestionado por la Fundación ACOBE, que facilitó los recursos necesarios para el regreso de la paciente y de su hija acompañante y de un médico voluntario de DomusVi que la asistió durante el trayecto.
El traslado terrestre hasta el aeropuerto se realizó gracias a la colaboración de la Fundación Ambulancia del Deseo, mientras que Air Europa facilitó la autorización excepcional y las condiciones técnicas necesarias para llevar a cabo el desplazamiento aéreo. La propia Jéssica Paz Hidalgo acompañó a la paciente durante el trayecto terrestre entre Córdoba y Madrid. A su llegada al aeropuerto tuvo lugar también la entrega y sustitución del sistema de oxigenoterapia por el equipo autorizado para el vuelo, un elemento clave para garantizar la viabilidad del desplazamiento internacional.
La coordinación se extendió también al país de destino. La Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras realizó gestiones con las autoridades sanitarias para garantizar la recepción de la paciente, organizar su traslado desde el aeropuerto y asegurar la continuidad de la atención asistencial una vez llegada a su país.
Trabajo en equipo
Desde la Unidad de Cuidados Paliativos, este caso ha supuesto un hito asistencial por representar la máxima expresión de un modelo de atención integral centrado en la persona. A los recursos habituales de apoyo médico, psicológico, social y de voluntariado que se ofrecen durante la hospitalización, se sumó una compleja estrategia de coordinación y cooperación internacional que permitió cumplir el deseo expresado por la paciente en un momento especialmente significativo de su vida.
El Hospital Universitario Reina Sofía expresa su agradecimiento a todas las instituciones, entidades y profesionales que hicieron posible este traslado: al Equipo de Atención Psicosocial de Córdoba, integrado por profesionales de Fundación DomusVi y promovido y financiado por la Fundación «la Caixa»; a Fundación DomusVi, por su papel en la coordinación operativa del dispositivo y el acompañamiento durante el proceso; a Fundación Ambulancia del Deseo; a Fundación ACOBE, responsable de la gestión del Programa de Retorno Voluntario Asistido; a Air Europa; a la Secretaría de Relaciones Exteriores y Cooperación Internacional de Honduras; y al Cuerpo de Bomberos de Honduras, encargado del traslado de la paciente desde el aeropuerto hasta el centro hospitalario que la recibió a su llegada.
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