La Comunidad de Madrid ha iniciado la licitación de los proyectos de las siete primeras residencias del Plan 40-40, una iniciativa destinada a ampliar los recursos de atención a las personas mayores y reforzar los servicios disponibles para quienes se encuentran en situación de dependencia.
El programa contempla la creación de 40 nuevas residencias y 40 centros de día, con una oferta conjunta de 8.000 plazas y una inversión prevista superior a los 500 millones de euros.
La consejera de Familia, Juventud y Asuntos Sociales, Ana Dávila, ha presentado los primeros avances del proyecto y las características de los equipamientos que formarán parte de esta nueva red asistencial.
Siete proyectos residenciales en la primera fase
Las actuaciones iniciales se concentran en distintos distritos de Madrid capital.
Entre los proyectos más avanzados figura la residencia de Las Rosas, en San Blas-Canillejas, cuya adjudicación definitiva estaba prevista para octubre, seguida de la de El Cañaveral, en Vicálvaro.
El calendario regional contempla también la publicación de los concursos correspondientes a Puente de Vallecas, Moncloa-Aravaca, Barajas, Carabanchel y Fuencarral-El Pardo el 25 de septiembre.
La planificación prevé impulsar otros trece proyectos antes de finalizar 2026, mientras que los veinte restantes se tramitarían durante 2027.
Nuevas viviendas con apoyos para favorecer la autonomía
Una de las principales novedades del programa es la incorporación de modalidades residenciales adaptadas a diferentes grados de dependencia.
Los proyectos de Villa de Vallecas y Moratalaz contemplan 50 viviendas con apoyos cada uno, dirigidas a personas mayores con dependencia leve o moderada o en situación de vulnerabilidad.
Estas viviendas dispondrán de espacios como cocina, sala de estar, dormitorio y baño adaptado.
También incorporarán sistemas domóticos, dispositivos de prevención de caídas, mecanismos de seguridad y teleasistencia avanzada, con el propósito de facilitar la vida cotidiana.
El objetivo es ofrecer alternativas que permitan mantener mayores niveles de independencia y adaptar los apoyos a las necesidades personales.
Centros especializados y convivencia familiar
El Plan 40-40 también incluye instalaciones con servicios específicos para determinados perfiles de usuarios.
En Valdemoro se proyecta un centro destinado a personas mayores con hijos con discapacidad, que facilitará la convivencia entre ambas generaciones mediante espacios diferenciados y apoyos especializados.
La futura residencia de Moralzarzal incorporará recursos de atención psicogeriátrica para personas con enfermedad mental grave y duradera.
Asimismo, Alcorcón contará con viviendas con apoyos dirigidas a mayores con dependencia leve o moderada.
Otros municipios, como Móstoles, Leganés, Alcobendas, Rivas Vaciamadrid y Aranjuez, también forman parte de la expansión prevista.
Un total de 8.000 plazas y más de 500 millones de inversión
La planificación regional establece la creación de 6.000 plazas residenciales y 2.000 de atención diurna, distribuidas en los nuevos equipamientos.
El modelo se desarrollará mediante fórmulas de colaboración público-privada, con al menos un 40% de las plazas reservadas para la oferta pública de la Comunidad de Madrid.
Para las restantes, se contempla el acceso mediante la prestación económica conocida como cheque servicio del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia.
Algunos centros incorporarán también escuelas infantiles para favorecer las relaciones entre generaciones.
Con este programa, la Comunidad de Madrid pretende ampliar las alternativas de atención a las personas mayores y avanzar hacia modelos residenciales más personalizados, accesibles y adaptados a una población cada vez más longeva.
Esta noticia forma parte del Canal Edad&Vida, un espacio sobre envejecimiento activo, longevidad y calidad de vida impulsado por Fundación Edad&Vida. Proyecto cofinanciado por el IMSERSO.


