Corresponsables ha celebrado en Badajoz el quinto encuentro de los Diálogos Corresponsables Territoriales 2026, un espacio de conversación multiactor organizado en colaboración con la Diputación de Badajoz, la Junta de Extremadura, DIRSE y el Pacto Mundial de la ONU España, con el objetivo de compartir experiencias, reflexiones y retos en torno a la Sostenibilidad, la Responsabilidad Social, la comunicación responsable, el papel de las Administraciones, la empresa, el Tercer Sector y la sociedad civil.
- Una Sostenibilidad adaptada a la realidad del territorio
- Comunicación clara para hacer visible lo que ya se hace
- Gobernanza, liderazgo y convicción
- El Tercer Sector como pieza clave de la Sostenibilidad
- Empresa, competitividad y simplificación administrativa
- Educación, juventud y participación ciudadana
- Trabajar en red para multiplicar el impacto
- Retos de futuro: transición justa, talento, comunicación y confianza

El encuentro, moderado por Ricardo Martín, CEO de Corresponsables, ha reunido a representantes de instituciones públicas, empresas, fundaciones, entidades sociales, organizaciones vecinales y profesionales de la Sostenibilidad. En su intervención inicial, Martín ha recordado que “estamos en un mundo complejo” y ha defendido la necesidad de cambiar el paradigma para que “las buenas noticias también sean noticia”. En este sentido, ha enmarcado el diálogo dentro de la voluntad de Corresponsables de “enriquecer la conversación en Sostenibilidad con la visión de los territorios”.
A lo largo de la jornada, los participantes han coincidido en la importancia de aterrizar la Sostenibilidad a la realidad extremeña, marcada por el peso de las pymes, los autónomos, los pequeños municipios, el reto demográfico, la importancia del Tercer Sector y la necesidad de comunicar mejor aquello que ya se está haciendo. La Sostenibilidad, han subrayado varias voces, no puede entenderse como una carga burocrática ni como una acción puntual, sino como una inversión, una herramienta de gestión y una oportunidad para reforzar el territorio.
Una Sostenibilidad adaptada a la realidad del territorio
Uno de los ejes centrales del diálogo ha sido la necesidad de adaptar la Responsabilidad Social a las características de Extremadura, donde buena parte del tejido empresarial y municipal está formado por pequeñas estructuras con recursos limitados.
Estefanía Luis, Técnico de Investigación, Desarrollo e Innovación y Coordinadora del Plan de RSC de la Diputación de Badajoz, ha explicado el trabajo desarrollado desde la institución provincial en torno a la ejecución del Plan de RSC, destacando la implicación de las personas que forman parte del proyecto. En su intervención, ha defendido que muchas empresas ya desarrollan iniciativas responsables, aunque no siempre las identifiquen formalmente como RSE o Sostenibilidad.
Luis ha advertido de que el impulso de la Responsabilidad Social no debe traducirse en una carga añadida para pequeñas empresas y autónomos, especialmente si no cuentan con recursos suficientes para abordar procesos complejos de gestión o reporte. “La comunicación es fundamental, pero hace falta tener cosas de valor que comunicar”, ha afirmado, defendiendo una visión de la RSC alejada del marketing y vinculada a la generación de impacto real.
En este sentido, ha puesto sobre la mesa la necesidad de reforzar la coordinación entre actores y de generar espacios de encuentro más estables. “Tenemos sistemas muy atomizados. Nos faltan espacios de encuentro como el de hoy, pero permanentes”, ha señalado.
Por su parte, Ángela Emilia López, Coordinadora de Agenda 2030 e Innovación de la Diputación de Badajoz, ha explicado que la institución trabaja en la implantación de la Agenda 2030 tanto dentro de la Diputación como en 36 ayuntamientos de la provincia. “Todo lo impulsado por la Diputación va unido al Plan de Responsabilidad Social”, ha indicado, recordando además la implicación de cerca de 1.500 trabajadores.
López Pizarro ha situado el foco en una de las grandes cuestiones del encuentro: cómo trasladar la Sostenibilidad a territorios donde predominan los municipios pequeños. “Siempre legislamos desde las ciudades grandes y no nos damos cuenta de que el tejido tiene unas características muy concretas”, ha apuntado. En el caso de Extremadura, ha recordado que una parte muy significativa de los municipios cuenta con menos de 2.000 habitantes, lo que obliga a adaptar los enfoques, los recursos y las herramientas.
Desde su experiencia en la Administración local, ha defendido la necesidad de “bajar al terreno”, conocer de primera mano las necesidades de ayuntamientos y pequeños negocios, y mejorar la capacidad de comunicación institucional. “Foros como este, con variedad de actores, son muy positivos y deberíamos celebrarlos más a menudo”, ha afirmado.
Comunicación clara para hacer visible lo que ya se hace
La comunicación ha aparecido de forma transversal en buena parte de las intervenciones. No como una herramienta cosmética, sino como una condición necesaria para que la Sostenibilidad se entienda, se comparta y se multiplique.
Alicia González, Técnica de RSE de la Junta de Extremadura en el Observatorio de RSE de Extremadura, ha recordado que la comunidad autónoma fue pionera con la Ley de Responsabilidad Social de 2010 y que desde entonces se ha mantenido una apuesta continuada por acercar estos conceptos al tejido empresarial. “Si no se comunica, no se conoce”, ha afirmado.
González ha explicado que el Observatorio de RSE de Extremadura y el Consejo Asesor de RSE trabajan para informar, concienciar y poner en valor las buenas prácticas que ya existen. A su juicio, muchas empresas, especialmente pequeñas, ya desarrollan actuaciones responsables, pero no siempre saben cómo identificarlas, estructurarlas o comunicarlas. “Queremos que se entienda que la Sostenibilidad no es un gasto, sino una inversión que se compensa”, ha subrayado.
También ha advertido de la necesidad de simplificar el lenguaje técnico y acercar los conceptos a quienes no están familiarizados con la terminología europea o regulatoria. En este sentido, ha avanzado que desde la Junta de Extremadura se está elaborando un Plan de Difusión para reforzar esta labor y llegar mejor a cooperativas, empresas, entidades del Tercer Sector y pequeños negocios. “Seguimos sin comunicar suficientemente los beneficios”, ha reconocido.
En esta línea, Javier Muñoz, Delegado de DIRSE en Extremadura, ha coincidido en la importancia de aterrizar los conceptos y hablar de Sostenibilidad de forma cercana. “Desde DIRSE intentamos no quedarnos en lo técnico, sino aterrizar conceptos como ética, biodiversidad, conciliación o bienestar del empleado”, ha explicado.
Muñoz ha señalado que el pequeño empresario, el autónomo o la minipyme necesitan mensajes claros, útiles y adaptados a sus circunstancias. “Tenemos que hablar de forma llana y accesible, y explicar que la Sostenibilidad también puede suponer ahorro, reputación e inversión”, ha afirmado. En este sentido, ha destacado el papel de DIRSE en la generación de espacios de encuentro y formación en el territorio.
Gobernanza, liderazgo y convicción
Otro de los temas más presentes ha sido el papel de la gobernanza y del liderazgo en la consolidación de la Sostenibilidad. Varias intervenciones han coincidido en que, sin compromiso real de quienes toman decisiones, resulta difícil integrar estos valores en la gestión cotidiana.
Ana Ruano, Miembro de DIRSE y Directiva de Sostenibilidad en INCYMA, ha recordado la trayectoria de la RSE en Extremadura y el papel pionero de las herramientas impulsadas por la Junta. “Desde el año 2007 llevamos apostando por que las empresas incorporen la RSE y avancen en su calificación”, ha señalado.
Ruano ha agradecido la celebración de este encuentro como un espacio útil para analizar la situación de la RSE tanto en Extremadura como a nivel nacional. “La gobernanza es fundamental; sin el apoyo y la fortaleza de la dirección, es imposible que la Sostenibilidad salga adelante”, ha afirmado. A su juicio, sin una gobernanza sólida no pueden consolidarse los otros pilares de la Sostenibilidad.
Después, Laly Serrano, Directora Financiera de VEGENAT SA y miembro de DIRSE en Extremadura, ha insistido también en que la Sostenibilidad empieza por la responsabilidad individual y por el convencimiento de quienes lideran. “El compromiso empieza por cada persona, y quien lidera es clave”, ha señalado.
Serrano ha defendido que no se puede depositar toda la responsabilidad en las Administraciones o en las grandes empresas, ya que el cambio requiere implicación desde todos los niveles. “Nada se impulsa si no te lo crees tú mismo”, ha afirmado. Desde su experiencia empresarial, ha destacado además que en Extremadura la responsabilidad tiene una vinculación natural con el territorio: “En Extremadura es fácil ser responsable, porque va unido al territorio”.
Por su parte, Anselmo Solana, Presidente de la Federación de Asociaciones Vecinales de Badajoz y Poblados Siglo XXI, ha recuperado la memoria de la Ley de RSE de Extremadura de 2010, de la que fue ponente, y ha recordado el impulso del fallecido Guillermo Fernández Vara. “Todas las ideas nacen cuando se cree en ellas y se lucha por ellas”, ha afirmado.
Solana ha recordado que en aquel momento hubo resistencias, ya que muchas empresas veían la Responsabilidad Social como un gasto y no como una inversión. A su juicio, ese sigue siendo uno de los grandes retos actuales: “O creemos que esto es una inversión de futuro y no una mera acción de imagen, o será muy difícil avanzar”.
El Tercer Sector como pieza clave de la Sostenibilidad
El papel del Tercer Sector ha ocupado una parte especialmente relevante del diálogo. Varias voces han subrayado que las entidades sociales sostienen servicios esenciales, generan empleo, fijan población y llegan allí donde ni la Administración ni la empresa pueden hacerlo por sí solas.
Leonor García, Directora General de la Fundación Caja Extremadura y de Fundación Cajalmendralejo, y Coordinadora Regional de la Asociación Española de Fundaciones, ha explicado que el sector fundacional ha evolucionado desde una filantropía más tradicional hacia una filantropía transformadora, integrando la Sostenibilidad no solo desde la dimensión ambiental, sino también desde lo social y la gobernanza.
“Lo social lo trabajamos tanto internamente como a través de alianzas con la sociedad civil, pero el gran desafío está en integrar plenamente la gobernanza”, ha señalado. García ha defendido que las fundaciones y entidades sociales necesitan avanzar hacia modelos más sostenibles de financiación, sin depender exclusivamente de recursos públicos.
En este punto, ha reclamado colaboraciones más estructurales entre empresas, Administraciones y Tercer Sector. “La empresa tiene que empezar a colaborar con el sector social de manera más estructural, no solo a través de acciones puntuales”, ha afirmado. También ha insistido en que la transparencia y la comunicación son condiciones esenciales para generar confianza: “Si las organizaciones no son transparentes y no comunican bien sus proyectos y su labor, esa colaboración social no se va a producir”.
A continuación, Sebastián González, Presidente de la Plataforma del Tercer Sector de Extremadura, ha realizado una intervención centrada en la necesidad de reconocer el papel real de las entidades sociales. “El Tercer Sector social es el gran desconocido”, ha afirmado, subrayando que muchas organizaciones sostienen servicios esenciales para personas en situación de vulnerabilidad.
González ha advertido de que no se puede abordar la Sostenibilidad sin atender a la dimensión social y a la estabilidad de las entidades que trabajan sobre el terreno. Ha recordado que muchas ONG dependen de convocatorias públicas o de la casilla de la X Solidaria, lo que genera incertidumbre para proyectos que atienden necesidades permanentes. “No puede ser que el mantenimiento de servicios sociales esenciales dependa de fórmulas puntuales de financiación”, ha señalado.
También ha reivindicado que el Tercer Sector genera empleo, especialmente en el medio rural, y contribuye a fijar población. “Sostenibilidad también es darle importancia a lo rural y a lo pegado al entorno, porque si no los pueblos se mueren”, ha afirmado.
Empresa, competitividad y simplificación administrativa
El diálogo también ha abordado la relación entre Sostenibilidad, competitividad y carga regulatoria. En este punto, las intervenciones empresariales han coincidido en que la Sostenibilidad puede mejorar la competitividad, pero también en que la burocracia dificulta muchas veces su despliegue.
En esta línea, Antonio Bueno, Director de RRHH, SIG y Compliance de DEUTZ Spain, ha explicado la trayectoria de una compañía con 160 años de presencia en Extremadura y su vinculación con el territorio a través de la movilidad, la energía limpia, el aprovechamiento del hidrógeno y la cualificación de jóvenes mediante su fundación. “Intentamos aportar todo lo posible al territorio; para nosotros es casi una obligación”, ha señalado.
Bueno ha defendido que “la Sostenibilidad ayuda a ser competitivo”, aunque ha advertido del riesgo de que muchas empresas la perciban únicamente como una exigencia normativa. “Cuando se asocia solo a legislación, muchas organizaciones la viven como una carga burocrática”, ha indicado. En este sentido, ha señalado que los procesos de reporte y autorización pueden desincentivar inversiones sostenibles si no van acompañados de una gestión administrativa ágil.
Como ejemplo, ha explicado que DEUTZ Spain cuenta con una planta fotovoltaica terminada que no ha podido rentabilizar todavía por trámites pendientes. A su juicio, la simplificación administrativa es clave para que las inversiones vinculadas a la Sostenibilidad puedan desplegar todo su potencial.
Tras él, Luz Marina Hernández, CEO de Himalaya Computing, ha aportado la visión de una pyme tecnológica y ha señalado que muchas empresas desarrollan prácticas responsables sin ser plenamente conscientes de ello. “El desconocimiento es uno de los grandes desafíos”, ha afirmado.
Hernández ha explicado que, en ocasiones, las empresas descubren que ya están realizando acciones vinculadas a la Sostenibilidad cuando entran en contacto con profesionales o entidades especializadas. “Cuando te formas y hablas con personas que trabajan en este ámbito, te das cuenta de que la Sostenibilidad va mucho más allá de lo ambiental”, ha señalado.
También ha defendido la importancia de introducir estos conceptos en la formación de los jóvenes y de comunicar de forma más directa aquello que las pymes ya están haciendo, sin convertirlo en una acción de marketing. A su juicio, la dirección de las empresas debe dar valor a la Sostenibilidad y convertirla en parte de la identidad de la organización.
Educación, juventud y participación ciudadana
La formación y la participación social han sido otros de los elementos destacados. Varios participantes han defendido que la Sostenibilidad debe trabajarse desde las primeras etapas educativas y que las nuevas generaciones están incorporando ya criterios de valores, propósito y calidad de vida en su relación con el trabajo.
En esta cuestión, Nieves Flores, Jefa de la Unidad de RSE de la Diputación de Badajoz, ha explicado que el OAR lleva desde 2006 apostando por ser un organismo responsable y ha destacado proyectos de largo recorrido como “El OAR con el Cole”, con más de 12 años de trayectoria, o el Proyecto TRIBU, dirigido a Secundaria, para difundir valores sociales y medioambientales entre los más jóvenes.
Luz Marina Hernández ha insistido en la importancia de “inculcar la semilla” de la Sostenibilidad en la formación, mientras que Antonio Bueno ha señalado que las nuevas generaciones se mueven cada vez más por valores y no solo por criterios económicos. “Cuando se incorporan a una empresa quieren conocer también su impacto y su misión”, ha apuntado.
Laly Serrano ha añadido, además, que muchos jóvenes buscan calidad de vida, una cuestión especialmente relevante para Extremadura por su relación con las comunicaciones, las distancias y la capacidad del territorio para retener talento. “Es difícil retener talento y encontrar jóvenes a quienes les resulte atractivo desarrollar su proyecto profesional aquí”, ha señalado.
Desde la sociedad civil, Anselmo Solana ha defendido que la educación es fundamental para que conceptos como la Sostenibilidad, la igualdad, la conciliación o la formación continua se incorporen de manera natural al mundo laboral y a la vida comunitaria.
También ha reivindicado el papel de las asociaciones vecinales para generar comunidades más sostenibles en una sociedad cada vez más individualizada.
Trabajar en red para multiplicar el impacto
A lo largo de todo el encuentro se ha repetido una idea común: la Sostenibilidad necesita espacios de encuentro estables, alianzas reales y coordinación entre actores. No basta con que cada entidad actúe por separado; es necesario conectar experiencias, necesidades y recursos.
Estefanía Luis ha advertido de la existencia de sistemas muy atomizados y ha defendido que empresas y Administraciones deben escuchar más al Tercer Sector para conocer sus necesidades reales. “Nos faltan espacios de encuentro como el de hoy, pero permanentes”, ha señalado.
Seguidamente Ana Ruano ha destacado que la colaboración público-privada puede generar nuevas oportunidades, siempre desde la transparencia y el compromiso compartido. “Afianzar el diálogo social permite generar nuevas oportunidades”, ha afirmado.
Leonor García ha defendido la necesidad de conectar colaboraciones entre Administraciones, Tercer Sector y empresas, mientras que Javier Muñoz ha planteado que este tipo de encuentros son una oportunidad para que los grupos de interés se organicen y puedan llegar de forma más eficaz a distintos puntos del territorio.
También Ricardo Martín, en el cierre de la jornada, ha agradecido a las entidades que han hecho posible el diálogo y ha subrayado que “las alianzas son indispensables para avanzar en cualquier aspecto”.
Retos de futuro: transición justa, talento, comunicación y confianza
La última parte del diálogo se ha centrado en los retos y desafíos que deben abordarse para seguir avanzando en Sostenibilidad desde Extremadura.
Alicia González ha situado como principal reto lograr que las empresas crean realmente en la integración de los valores de la RSE. “Nuestro mayor reto es conseguir que las empresas vean beneficios en la integración de los valores de la Responsabilidad Social”, ha señalado.
Jorge García, Jefe del Servicio de Seguridad y Salud en el Trabajo de la Dirección General de Trabajo de la Junta de Extremadura, ha agradecido la diversidad de puntos de vista compartidos durante el encuentro y ha defendido la necesidad de reforzar la difusión para que más empresas apuesten por invertir en Sostenibilidad. “Las empresas deben invertir en Sostenibilidad porque lo van a recuperar”, ha afirmado.
Antonio Bueno ha planteado la importancia de crear una red interconectada para que las acciones de RSC tengan más impacto y no se queden aisladas. También ha pedido que la Administración actúe no solo como comunicadora, sino también como agente dinamizador. En clave territorial, ha señalado que uno de los grandes retos de Extremadura es “afianzar la población” y construir un entorno atractivo para las nuevas generaciones.
Sebastián González ha situado el foco en la transición justa. “No puede haber Sostenibilidad si aumenta la exclusión, la desigualdad o la pobreza”, ha afirmado. También ha reclamado que las Administraciones consulten más con entidades sociales, pymes y autónomos antes de tomar decisiones. “Hablen, dialoguen, consulten”, ha pedido.
Laly Serrano ha resumido el reto desde la corresponsabilidad individual y colectiva: “Que cada uno sea consciente de su responsabilidad. Trabajemos juntos, porque si no, no funciona nada; hay que trabajar en red”.
Anselmo Solana ha defendido que la clave está en creer en la Sostenibilidad como una inversión de futuro y en mantenerse cerca de la ciudadanía para generar sinergias. “Donde tú no llegas, yo puedo llegar, o entre todos lo podemos hacer”, ha señalado.
El Diálogo Corresponsables en Badajoz ha concluido con una idea compartida por los participantes: Extremadura cuenta con experiencias, compromiso y trayectoria en Responsabilidad Social, pero necesita reforzar la comunicación, simplificar el lenguaje, conectar mejor a los actores del territorio y consolidar una red de alianzas que permita transformar las buenas prácticas dispersas en impacto real.
La Sostenibilidad, entendida desde lo social, lo ambiental, lo económico y la gobernanza, aparece así no como un añadido, sino como una herramienta para fijar población, fortalecer el tejido empresarial, apoyar al Tercer Sector y construir comunidades más cohesionadas.
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