El presidente de la Confederación Empresarial Española de la Economía Social (CEPES), Juan Antonio Pedreño, ha participado esta mañana como ponente principal en el Desayuno de Nueva Economía Fórum, donde ha reivindicado el papel estratégico de la Economía Social como motor de cohesión social, desarrollo económico y competitividad sostenible en Europa.
Durante su intervención, Pedreño puso en valor el creciente reconocimiento institucional y económico de la Economía Social, cuya contribución al tejido productivo cuenta hoy con datos oficiales a través de la Cuenta Satélite elaborada por el INE. En España, la Economía Social integra más de 127.000 empresas presentes en todos los sectores económicos con empresas de todos los tamaños, genera 2,5 millones de empleos directos e indirectos y representa el 11,1% del PIB nacional. En el conjunto de Europa, este modelo empresarial agrupa a más de 4 millones de empresas, cerca de 12 millones de empleos y el 8% del PIB europeo.
En palabras de Pedreño: “España ha estado siempre a la vanguardia de la Economía Social. Fuimos el primer país europeo en aprobar una Ley de Economía Social en 2011 y hoy ya son 13 los Estados miembros de la Unión Europea que cuentan con marcos legislativos específicos para este modelo empresarial. España es un referente europeo e internacional en Economía Social”.
Asimismo, recordó que 2015 marcó un punto de inflexión para la Economía Social europea, cuando el Consejo de ministros de la UE reconoció a este modelo empresarial como un vector clave para el desarrollo económico y social de Europa.
El presidente de CEPES subrayó además el papel esencial de la Economía Social para dar respuesta a los principales retos actuales de la sociedad, como la vivienda, el desarrollo sostenible, la industrialización, el desafío demográfico y la despoblación rural. En este sentido recordó que: “en numerosas zonas rurales de España, las empresas de Economía Social constituyen el principal —y en muchos casos el único— tejido empresarial existente, contribuyendo a fijar población, generar empleo estable y dinamizar la actividad económica local. Se trata de un modelo empresarial, centrado en las personas, el arraigo territorial y la reinversión de los beneficios, contribuyendo además a reducir desigualdades sociales y territoriales y a avanzando hacia un crecimiento más equilibrado, inclusivo y sostenible”.
Pedreño destacó también la capacidad de resiliencia de las empresas de Economía Social, especialmente en contextos de crisis, subrayando que “uno de los grandes atributos de las empresas de Economía Social es su capacidad para proteger el empleo y sostener la actividad económica en los momentos más difíciles. Son empresas comprometidas con las personas y con el territorio, y ese papel ha sido reconocido tanto por las instituciones europeas como por gobiernos de todo el mundo”.
Durante el debate se analizó el momento decisivo que atraviesa Europa ante la definición del nuevo marco financiero plurianual hasta 2034, una arquitectura presupuestaria que condicionará el modelo de la Europa del futuro. En este contexto, Pedreño alertó sobre el riesgo de debilitar los pilares sociales europeos y recordó las palabras de Enrico Letta al señalar que “no puede entenderse la competitividad sin cohesión social”. Asimismo, añadió que “el proyecto europeo no puede construirse renunciando a sus valores fundacionales ni debilitando las políticas sociales que garantizan la cohesión territorial y social”, afirmó Pedreño, mostrando además su preocupación ante la reducción de Fondos y autonomía, de manera que el Fondo Social Europeo compita con otros Fondos tan importantes como FEDER o la PAC.
En cuanto a la participación institucional, Pedreño reiteró la reivindicación histórica de la Economía Social de formar parte del Diálogo Social participando activamente en la construcción de las políticas públicas económicas y sociales: “La Economía Social no va a renunciar a ocupar el espacio que le corresponde como actor económico y social estratégico. Nuestras empresas deben poder competir en igualdad de condiciones y contribuir, desde su experiencia y valores, a la definición de las políticas públicas”, señaló.
En referencia a la recientemente aprobada Ley Integral de Economía Social, Pedreño manifestó su satisfacción, si bien han quedado algunos aspectos sin solucionar, los cuales se están trabajando actualmente con el Gobierno y con los diferentes Grupos Parlamentarios. Esta ley amplia la oportunidad para que la Economía Social participe en la construcción legislativa. Según el propio Ministerio de Trabajo y Economía Social “Esta Ley reconoce que la Economía Social deja de ser un elemento complementario para pasar a ser el centro del modelo productivo español”.


