La Confederación Española de Familias de Personas Sordas (Fiapas) ha advertido de que la creciente digitalización de servicios y trámites puede generar nuevas barreras para las personas mayores con sordera cuando no se garantiza la accesibilidad auditiva, a la información y a la comunicación.
Citas médicas, operaciones bancarias, gestiones administrativas o servicios de atención al cliente dependen cada vez más de aplicaciones, páginas web y sistemas automatizados. Según Fiapas, estas herramientas pueden dificultar su uso cuando carecen de subtitulado o este es insuficiente, ofrecen información únicamente mediante audio o cuentan con interfaces poco claras y sistemas de atención poco flexibles.
Estas barreras pueden repercutir directamente en la autonomía de las personas mayores con sordera y limitar su participación en actividades cotidianas, especialmente cuando afectan a servicios esenciales como la sanidad o la banca. La entidad señala también el desconocimiento sobre determinados productos de apoyo o su incompatibilidad con audífonos e implantes.
Accesibilidad desde el diseño
Para abordar estas dificultades, Fiapas ha elaborado el folleto Brecha digital y personas mayores con sordera. Accesibilidad auditiva, a la información y a la comunicación, en el que identifica las principales barreras y recoge diferentes medidas para avanzar hacia entornos digitales más inclusivos.
Entre sus propuestas se encuentran incorporar la accesibilidad desde el propio diseño de los servicios, utilizar información clara y visual, garantizar un subtitulado de calidad y emplear tecnologías compatibles con las prótesis auditivas. La organización también reclama alternativas a las llamadas telefónicas y el mantenimiento de opciones no digitales para aquellas personas que las necesiten.
El documento apunta igualmente a la importancia de ofrecer formación tanto a las personas mayores como a los profesionales encargados de prestar estos servicios. Para Fiapas, la transformación digital debe avanzar garantizando que las personas con mayores dificultades puedan acceder a ella en igualdad de condiciones.
La accesibilidad tecnológica cobra especial importancia en un contexto de creciente longevidad. Fundación Edad&Vida sitúa precisamente la autonomía, la calidad de vida y la participación de las personas mayores entre los ámbitos fundamentales para afrontar el cambio demográfico, una mirada que también exige tener en cuenta cómo la digitalización condiciona el acceso a servicios básicos y la vida cotidiana.
Fiapas subraya que garantizar un acceso igualitario a la tecnología resulta clave para preservar la autonomía, la participación y el bienestar de las personas mayores con sordera, evitando que la digitalización genere nuevas formas de exclusión.
Esta noticia forma parte del Canal Edad&Vida, un espacio sobre envejecimiento activo, longevidad y calidad de vida impulsado por Fundación Edad&Vida. Proyecto cofinanciado por el IMSERSO.


