Más de 600 000 personas han pedido a la UE que defienda las directivas de Aves y de Hábitats, coincidiendo con el cierre hoy de la consulta pública de la Comisión Europea sobre el futuro de estas normas, ya que son pilares de la conservación de la naturaleza en Europa.
En un verano marcado por los incendios forestales y otros impactos de la crisis ecológica, como las olas de calor y las sequías que azotan Europa, la coalición #HandsOffNature —integrada en España por SEO/BirdLife, Ecologistas en Acción y WWF España— reclama a la Comisión Europea que, en lugar de debilitar la normativa, preserve su integridad, y centre sus esfuerzos en garantizar su correcta aplicación. Aunque la Comisión Europea ha explicado que la prueba de resistencia (stress test) de las directivas de Aves y de Hábitats busca «reducir las cargas administrativas», las organizaciones alertan de que la protección ambiental no puede considerarse una carga burocrática que se pueda eliminar.
Cabe recordar que esta prueba de resistencia es una evaluación de la Comisión Europea para analizar si las directivas siguen siendo eficaces y si pueden simplificarse sin reducir la protección de la naturaleza. Su objetivo es examinar sus costes, beneficios y dificultades de aplicación a través de consultas y recopilación de evidencias.
No obstante, las directivas ya fueron evaluadas por la propia Comisión Europea en un proceso similar llamado “fitness check” que comenzó en 2016, que concluyó que eran plenamente adecuadas para cumplir sus objetivos. Gracias a ellas se protegen bosques, humedales, ríos y otros hábitats fundamentales para garantizar agua limpia, suelos sanos y una mayor resiliencia frente a fenómenos extremos como incendios forestales, inundaciones o sequías.
En un contexto de creciente emergencia ecológica, estas normas son esenciales para conservar ecosistemas saludables que sustentan la seguridad, el bienestar y la prosperidad de la ciudadanía europea a largo plazo. El respaldo social a esta protección también es contundente. Según el último Eurobarómetro sobre biodiversidad, una amplia mayoría de la ciudadanía europea considera importante detener la pérdida de naturaleza y el 94 % afirma que protegerla es clave para la prosperidad económica a largo plazo. En España el 95 % de la población también muestra un claro apoyo a la protección de la naturaleza como base esencial para garantizar la salud de la economía.
En este sentido, las organizaciones ecologistas recuerdan que más de 600.000 personas han firmado ya una petición impulsada por la coalición #HandsOffNature para pedir a las instituciones europeas que mantengan las leyes que protegen la naturaleza y la vida silvestre.
«La prueba de resistencia de la Comisión no debe convertirse en una puerta trasera para debilitar la protección ambiental. No es necesario modificar las directivas, sino garantizar su aplicación. Reducir la protección legal de nuestros bosques, humedales, fauna y flora sería una decisión temeraria y profundamente irresponsable. El mensaje de la ciudadanía es claro: la UE debe defender las leyes que protegen a las personas y a la naturaleza», señala la coalición Hands Off Nature.
Consulta más información responsable en las publicaciones Corresponsables.


