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- Mejora estructural en generación de caja y disciplina inversora
- Rentabilidad presionada en negocios core, pero compensación parcial en ‘standalone’
- Resultado neto al alza y reducción de deuda
- Aceleración del programa de ahorro de costes
- Zhanjiang y la transformación industrial
- Política de dividendos y recompra de acciones
- Perspectivas 2026: estabilidad con prudencia
BASF cerró el ejercicio 2025 en un entorno global volátil y exigente, marcado por presión en márgenes, efectos negativos de divisa y una desaceleración industrial en varios mercados clave. Aun así, el Grupo avanzó en la implementación de su estrategia “Winning Ways”, fortaleció su balance y mejoró significativamente su generación de caja.
El EBITDA antes de partidas especiales se situó en 6.600 millones de euros, frente a los 7.200 millones del año anterior. Aunque supone un descenso interanual, la compañía logró compensar parcialmente la caída en sus negocios principales gracias a la mejora en sus divisiones ‘standalone’, especialmente en Tecnologías de Superficie y Soluciones Agrícolas.
Mejora estructural en generación de caja y disciplina inversora
Uno de los datos más relevantes del ejercicio es la evolución del cash flow libre, que prácticamente se duplicó hasta alcanzar 1.300 millones de euros, frente a los 748 millones de 2024. Esta mejora responde fundamentalmente a una reducción significativa de las inversiones de capital, que pasaron de 6.200 millones en 2024 a 4.300 millones en 2025.
Los flujos operativos ascendieron a 5.600 millones de euros, si bien fueron inferiores al año anterior debido a partidas no monetarias y variaciones en posiciones de negociación de metales preciosos. En paralelo, el menor esfuerzo inversor permitió reforzar la capacidad de autofinanciación del Grupo.
En términos de ventas, BASF alcanzó 59.700 millones de euros, por debajo de los 61.400 millones del ejercicio previo, afectadas especialmente por la depreciación del dólar estadounidense, el renminbi chino y el real brasileño.
Rentabilidad presionada en negocios core, pero compensación parcial en ‘standalone’
El descenso del EBITDA antes de partidas especiales se explica por la debilidad en los segmentos Químicos, Soluciones Industriales, Materiales y Nutrición & Cuidado, que registraron menores márgenes de contribución y mayores costes fijos en el caso de Materiales.
Sin embargo, los negocios ‘standalone’ actuaron como elemento estabilizador. El segmento de Tecnologías de Superficie mejoró de forma destacada su resultado, impulsado por la división Environmental Catalyst and Metal Solutions (ECMS), mientras que Soluciones Agrícolas reforzó sus márgenes.
El margen EBITDA antes de efectos especiales se situó en el 11,0%, frente al 11,8% del ejercicio anterior.
Resultado neto al alza y reducción de deuda
El ingreso neto aumentó hasta 1.600 millones de euros, frente a 1.300 millones en 2024, impulsado por mayores ingresos procedentes de participaciones y efectos extraordinarios vinculados a reembolsos relacionados con Wintershall Dea.
En paralelo, BASF redujo su deuda neta hasta 18.300 millones de euros a cierre de 2025. La compañía prevé destinar parte de los ingresos derivados de medidas de cartera a seguir fortaleciendo su balance en 2026, consolidando así su calificación crediticia.
Aceleración del programa de ahorro de costes
El Grupo superó su objetivo inicial de reducción estructural de costes. A finales de 2025 ya había alcanzado 1.700 millones de euros de ahorro anual, 100 millones más de lo previsto. Ahora eleva su meta para finales de 2026 hasta 2.300 millones de euros anuales, frente a los 2.100 millones anunciados anteriormente.
Entre diciembre de 2023 y diciembre de 2025, BASF redujo el número de altos directivos en un 11% y ajustó su plantilla en aproximadamente 4.800 empleados, sin contar las nuevas incorporaciones vinculadas al centro productivo de Zhanjiang, en China.
Zhanjiang y la transformación industrial
2025 fue también un año clave en la puesta en marcha del centro integrado (Verbund) en Zhanjiang, China. La activación de estas instalaciones representa un hito estratégico para la compañía, aunque tendrá impacto en emisiones en el corto plazo debido al arranque operativo.
Para 2026, BASF estima emisiones de CO₂ entre 17,2 y 18,2 millones de toneladas métricas, ligeramente superiores al ejercicio anterior, compensadas con mejoras en eficiencia energética y mayor uso de electricidad renovable.
Política de dividendos y recompra de acciones
BASF mantiene su compromiso con la remuneración al accionista. Propone un dividendo de 2,25 € por acción, en línea con 2024, dentro de su objetivo de distribuir al menos 12.000 millones de euros entre 2025 y 2028 mediante dividendos y recompras.
La compañía ya inició en 2025 un programa de recompra anticipada de acciones por hasta 1.500 millones de euros, dentro de un plan total de al menos 4.000 millones hasta 2028.
Perspectivas 2026: estabilidad con prudencia
Para el ejercicio 2026, BASF prevé un EBITDA antes de partidas especiales entre 6.200 y 7.000 millones de euros. Espera mejoras significativas en Nutrición & Cuidado y Químicos, estabilidad en Soluciones Industriales y cierta presión en Materiales y Soluciones Agrícolas por efectos de divisa.
El cash flow libre se situaría entre 1.500 y 2.300 millones de euros, con una reducción adicional del esfuerzo inversor hasta 3.400 millones.
Las previsiones macroeconómicas del Grupo se apoyan en un crecimiento del PIB global del 2,7%, producción industrial del 2,3% y un precio medio del Brent de 65 dólares por barril.
Consulta más información responsable en las publicaciones Corresponsables y en el Espacio de BASF en Organizaciones Corresponsables 2026.


