A veces parece que nos hemos inmunizado ante el flujo constante de noticias negativas. Existe el riesgo de que, ante la acumulación de crisis y conflictos, terminemos aceptando la vulnerabilidad ajena como una nota a pie de página en nuestra rutina. Sin embargo, para quienes dirigimos organizaciones, el verdadero reto no es solo gestionar la incertidumbre y ayudar a las empresas a crecer, sino recordar que detrás de cada dato macroeconómico o de cada proyecto hay historias personales, hay necesidades y hay situaciones difíciles que también requieren de nuestra atención y de nuestro compromiso.
Ser conscientes de que las personas han de estar en el centro de nuestra acción no es solo un ejercicio de empatía, es, para Cesce, una responsabilidad ineludible. Y esta responsabilidad se traduce en hechos concretos.: tenemos el compromiso de destinar el 0,7% de nuestro beneficio neto a iniciativas que buscan, precisamente, atender a personas, respaldar proyectos y poner nuestra capacidad, voluntad y esfuerzo para ayudar a quienes la vida se lo ha puesto más difícil.
Y lo hacemos de la mano de quienes mejor conocen estas realidades, y, sin lugar a dudas, Cruz Roja ocupa un lugar destacado. La relación de Cesce con Cruz Roja no es solo una colaboración sostenida en el tiempo, sino una alianza que ha evolucionado para ser útil cuando la urgencia manda.
Durante años, hemos canalizado este apoyo a través de su Fondo de Emergencias. Esta herramienta ha permitido garantizar que la ayuda llegue en menos de 24 horas donde más se necesita. Lo vimos con la respuesta tras la DANA en Valencia y en el soporte a diferentes crisis internacionales, donde la rapidez es la diferencia entre el desamparo y la esperanza.
Pero nuestra colaboración también tiene una cara muy local y humana. Proyectos como «Nuestra Acción sobre Ruedas» nos permiten llevar esa ayuda al mundo rural, utilizando furgones eléctricos para atender a personas mayores o familias que, por su ubicación, suelen quedar fuera del radar de los servicios habituales. Es la prueba de que se puede innovar en la forma de ayudar, uniendo sostenibilidad y proximidad.
Nada de esto tendría sentido sin el equipo humano de Cesce. Ellos son quienes, empujan la firma hacia una dimensión mucho más auténtica. Es un orgullo ver cómo esa cultura de ayudar «de tú a tú» sigue viva después de tantos años. Al final, colaborar con Cruz Roja es nuestra manera de decir que, aunque el mundo a veces se empeñe en ponérnoslo difícil, siempre habrá una estructura lista para actuar y una empresa decidida a apoyarla.


