Cada día, en cualquiera de nuestros restaurantes, cafeterías o áreas de servicio, se produce algo que define muy bien quiénes somos como compañía: personas de edades, culturas, trayectorias y experiencias muy diferentes trabajan juntas para ofrecer el mejor servicio posible a millones de viajeros. Esa realidad, que forma parte de nuestra actividad cotidiana, nos recuerda que la diversidad no es un concepto teórico ni una tendencia empresarial, sino que es una de las mayores fortalezas de Areas.
El Mes Europeo de la Diversidad nos brinda una oportunidad para reflexionar sobre cómo las empresas podemos contribuir a construir entornos más inclusivos, respetuosos y representativos de la sociedad. Pero también nos invita a recordar que la diversidad no se impulsa únicamente a través de políticas o compromisos formales. Se construye día a día, en las decisiones que tomamos, en la forma en que nos relacionamos y en la capacidad de generar espacios donde todas las personas puedan desarrollarse, sentirse valoradas y aportar lo mejor de sí mismas.
En Areas Iberia entendemos la diversidad como una parte esencial de nuestra cultura corporativa. Nuestro objetivo es que las personas que forman parte de la compañía reflejen la pluralidad de la sociedad a la que servimos. Porque cuando los equipos son diversos, también son más capaces de comprender las necesidades de clientes diferentes, adaptarse a nuevos escenarios y generar soluciones más innovadoras.
Además, en un sector tan dinámico y orientado a las personas como el nuestro, la diversidad constituye una ventaja competitiva. Nos permite enriquecer la experiencia de nuestros clientes, fomentar la creatividad y fortalecer la capacidad de adaptación de nuestros equipos en un entorno en constante evolución.
Este compromiso se articula a través de cuatro grandes ámbitos de actuación: diversidad de género, cultural, de edad y personas con discapacidad.
Los datos muestran una realidad de la que nos sentimos especialmente orgullosos. Actualmente, el 64 % de nuestra plantilla en Iberia está formada por mujeres y cerca del 50 % de las posiciones de management están ocupadas por talento femenino. Además, contamos con profesionales de más de 40 nacionalidades diferentes. Esta diversidad cultural aporta nuevas perspectivas, fomenta el aprendizaje mutuo y contribuye a crear equipos más abiertos, flexibles y enriquecedores.
Pero la diversidad no puede medirse únicamente a través de porcentajes. Su verdadero valor se aprecia en el impacto que tiene sobre las personas y sobre la cultura de la organización. Cuando diferentes experiencias vitales conviven en un mismo equipo, se generan nuevas formas de entender los retos, de colaborar y de crecer juntos. La diversidad amplía miradas, cuestiona inercias y nos ayuda a construir entornos más empáticos y respetuosos.
Por ello, uno de nuestros principales objetivos es seguir promoviendo una cultura de sensibilización y escucha activa. Creemos que la inclusión no consiste únicamente en incorporar talento diverso, sino en garantizar que todas las personas tengan las mismas oportunidades para desarrollarse profesionalmente y sentirse parte del proyecto común.
En este camino, las alianzas con entidades especializadas desempeñan un papel fundamental. La colaboración con organizaciones como Fundación Diversidad o Fundación Prevent nos permite seguir aprendiendo, compartir experiencias y enriquecer nuestra forma de abordar los desafíos relacionados con la inclusión. Estas colaboraciones aportan una mirada complementaria que nos ayuda a identificar oportunidades de mejora y a impulsar iniciativas con un impacto real en nuestros equipos.
La diversidad es un reto compartido y, por ello, creemos firmemente en el valor de la colaboración. Trabajar junto a entidades especializadas y compartir buenas prácticas con otras organizaciones nos permite avanzar con mayor rapidez y contribuir a generar cambios que trascienden el ámbito empresarial.
Durante los últimos años hemos continuado reforzando este compromiso mediante distintas iniciativas. Uno de los hitos más relevantes ha sido la firma de un nuevo Plan de Igualdad en España, que incorpora 86 medidas destinadas a seguir impulsando la igualdad de oportunidades independientemente del género dentro de la organización.
Al mismo tiempo, seguimos trabajando para eliminar barreras que aún persisten en determinados entornos y para favorecer una mayor representación femenina en aquellas posiciones donde todavía existe margen de mejora. También queremos continuar impulsando la incorporación directa de personas con discapacidad, reforzando la colaboración con entidades como Fundación Prevent, Inserta, Cocemfe, Cruz Roja o Fundación “la Caixa”, que desempeñan un papel esencial en la generación de oportunidades de acceso al empleo.
Precisamente, algunas de las experiencias más enriquecedoras que hemos vivido como organización han estado vinculadas a la inclusión de personas con discapacidad. Su incorporación no solo aporta talento y valor profesional, sino que contribuye a transformar positivamente los equipos, fortaleciendo la cohesión, la sensibilidad y la capacidad de comprender realidades diferentes. Son experiencias que nos recuerdan que la diversidad beneficia a toda la organización.
Con motivo del Día Europeo de la Diversidad, celebrado el pasado mes de mayo, impulsamos distintas iniciativas orientadas precisamente a fomentar esta reflexión. Junto a Fundación Prevent organizamos una jornada experiencial en la que nuestros profesionales de sede pudieron ponerse en la piel de personas con diferentes tipos de discapacidad, enfrentándose a situaciones relacionadas con limitaciones visuales, motoras o cognitivas. La experiencia permitió generar conversaciones muy valiosas y ayudó a comprender mejor los desafíos cotidianos a los que se enfrentan muchas personas.
Asimismo, promovimos una sesión específica sobre diversidad generacional dirigida a responsables de establecimientos de toda España. En ella reflexionamos sobre cómo conviven actualmente distintas generaciones dentro de las organizaciones, qué expectativas tienen y cómo podemos aprovechar esa diversidad de experiencias para construir equipos más sólidos y complementarios.
Este tipo de iniciativas tienen un impacto especialmente relevante porque transforman conceptos abstractos en experiencias reales. Cuando las personas tienen la oportunidad de comprender otras perspectivas y ponerse en el lugar de quienes viven situaciones diferentes a las suyas, la inclusión deja de ser una idea para convertirse en una actitud cotidiana.
En definitiva, en Areas Iberia entendemos la diversidad como una oportunidad para seguir construyendo una organización más humana, más innovadora y mejor preparada para afrontar los retos del futuro. Una organización donde cada persona pueda desarrollar todo su potencial y donde las diferencias no solo sean respetadas, sino también valoradas como una fuente de aprendizaje, crecimiento y riqueza colectiva.
Porque estamos convencidos de que las compañías que mejor entienden la diversidad son también las que mejor entienden a las personas. Y, en un negocio como el nuestro, las personas seguirán siendo siempre el centro de todo.


