Cada mes de mayo se celebra el Mes Europeo de la Diversidad, una iniciativa impulsada por la Comisión Europea que invita a empresas e instituciones a reflexionar sobre el valor de la diversidad y la inclusión en el entorno laboral. En 2026, el lema central ha sido «Construyendo mercados laborales inclusivos para todas las personas».
Más allá de una conmemoración simbólica, esta iniciativa recuerda una realidad cada vez más evidente: las organizaciones que integran diferentes perspectivas, experiencias y formas de pensar están mejor preparadas para afrontar los retos actuales y futuros. La diversidad no es solo una cuestión de responsabilidad social; también es una fuente de innovación, creatividad y competitividad.
En Sylvestris, la diversidad es algo más que una campaña puntual o una declaración interna de buenos propósitos. Forma parte de nuestra personalidad, de nuestra manera de trabajar y de entender la empresa. Es una condición necesaria para atraer, desarrollar y fidelizar talento, y estamos convencidos de que una plantilla diversa supone una ventaja competitiva y una fuente constante de aprendizaje e innovación.
Desde su fundación, en 2013, Sylvestris nació con un claro enfoque ambiental y social, entendiendo que una gestión responsable de las personas es parte inseparable de ese compromiso. Nuestro propósito ha sido, es y seguirá siendo promover la igualdad de trato y de oportunidades, evitar cualquier forma de discriminación en el ámbito laboral y reforzar una cultura organizativa basada en el respeto, la colaboración y el desarrollo profesional.
La diversidad empieza mucho antes de la contratación. En nuestras ofertas de empleo nunca verás expresiones como “incorporación en una empresa joven y dinámica”. Para trabajar con nosotros no basta con ser un buen profesional; también es importante compartir una forma de entender el trabajo basada en valores que fueron elegidos por las propias personas que forman parte de la empresa. Entre ellos destacan la colaboración, la flexibilidad y la pasión.
En nuestro día a día, es habitual que personas con una larga trayectoria profesional compartan conocimientos con compañeros recién incorporados. Escuchamos acentos diferentes, convivimos con distintas formas de pensar, experiencias personales y recorridos profesionales muy diversos. Y todo ello ocurre desde el respeto mutuo y desde la convicción de que las diferencias enriquecen a los equipos.
Desde el área de Personas y Organización nuestra labor consiste en garantizar que ese entorno siga siendo inclusivo, seguro y respetuoso. Para ello mantenemos una política de tolerancia cero ante cualquier conducta de discriminación o acoso por razón de género, edad, origen, ideología, discapacidad o cualquier otra circunstancia personal.
Sin embargo, la diversidad por sí sola no es suficiente. Para que aporte valor es necesario construir una cultura inclusiva en la que todas las personas se sientan escuchadas, respetadas y con las mismas oportunidades de desarrollo. La inclusión es lo que permite convertir la diversidad en resultados, compromiso y pertenencia.
Cuando las bases son sólidas y compartidas, los datos ayudan a entender mejor el camino recorrido. Con una plantilla de poco más de 50 personas, contamos con profesionales de ocho nacionalidades diferentes, dos personas con discapacidad reconocida -el 5% de la plantilla- y un rango de edad que abarca desde los 22 hasta los 64 años.
Además, aunque el sector forestal ha sido tradicionalmente un entorno muy masculinizado, las mujeres representan actualmente alrededor del 30% de nuestra plantilla, ocupan el 40% de las posiciones de responsabilidad. No ha sido el resultado de cuotas ni de medidas artificiales, sino la consecuencia de buscar el mejor talento allí donde se encuentre y de trabajar para que las oportunidades sean reales para todas las personas.
El Mes Europeo de la Diversidad nos brinda una buena oportunidad para reflexionar sobre los avances conseguidos y, sobre todo, lo que aún podemos seguir mejorando. Porque la diversidad no es una meta que se alcanza de forma definitiva, sino un compromiso permanente que se construye cada día con decisiones, comportamientos y ejemplos concretos.
En Grupo Sylvestris seguiremos trabajando para que cada persona pueda aportar lo mejor de sí misma, desarrollarse profesionalmente y sentirse parte de un proyecto común. Porque estamos convencidos de que los mejores equipos no son aquellos en los que todos piensan igual, sino aquellos en los que las diferencias se convierten en una fortaleza compartida.


