Hoy en día, las empresas tienen ante sí una enorme oportunidad. No se trata de elegir entre crecer o ser responsables con el planeta y la sociedad, sino de comprender que ambos caminos se potencian mutuamente. Las organizaciones que integran propósito y rendimiento descubren nuevas vías de competitividad, generan más valor y construyen relaciones más sólidas con sus grupos de interés. La clave para avanzar está en combinar estos dos motores —el negocio y el impacto— a través de la innovación sostenible.
En Henkel, unir innovación y sostenibilidad no es una aspiración reciente, sino parte esencial de nuestros 150 años de historia y de nuestro propósito Pioneers at heart for the good of generations. Ser pioneros significa anticipar, liderar y demostrar que el progreso económico solo es sólido cuando genera impacto positivo. Por eso, no lanzamos ninguna innovación que no contribuya claramente en alguna de las áreas de sostenibilidad marcadas; es la base de nuestro crecimiento y nuestro compromiso.
Esta visión se refleja en productos que mejoran la vida de millones de personas, como la nueva coloración Creme Supreme de Schwarzkopf. Su tecnología de micro-uniones protege y fortalece el cabello, responde a una preocupación real de los consumidores y se desarrolla con criterios de sostenibilidad integrados desde el inicio.
Innovamos desde ecosistemas como House of Hair, donde más de 300 expertos trabajan juntos para entender tendencias, testar soluciones y llevarlas al mercado con un propósito claro. Y hacemos lo mismo a escala industrial: en Adhesive Technologies, nuestros Centros de Inspiración en Düsseldorf, Shanghái y Nueva Jersey nos permiten co-crear con clientes soluciones de vanguardia, apoyadas cada vez más en inteligencia artificial para acelerar procesos y optimizar resultados.
La innovación sostenible también guía nuestras operaciones. Cada año desarrollamos nuevas soluciones y establecemos alianzas que reducen nuestra huella climática. Un ejemplo es nuestra colaboración con CHEP y Central Lechera Asturiana en España, un proyecto pionero de transporte colaborativo que, en cinco años, ha evitado más de 575 toneladas de CO₂ y ha eliminado más de 1,2 millones de kilómetros en vacío.
Esta estrategia se ve respaldada por reconocimientos como la calificación ‘A’ de CDP o la medalla de Oro de EcoVadis, que confirman que invertir en innovación sostenible es rentable: beneficia al planeta, a nuestros clientes y a nuestro negocio.
Porque las empresas que prosperarán no serán las que intenten elegir entre impacto y crecimiento, sino las que entiendan que son inseparables. La innovación sostenible no es solo tecnología; es una cultura de curiosidad, responsabilidad y valentía que impulsa un crecimiento más resiliente, rentable y regenerativo.


