La transición energética se ha convertido en una oportunidad histórica para transformar el modelo energético global. Un desafío complejo que solo puede abordarse con éxito apoyándose en la innovación, la tecnología y la colaboración entre empresas, administraciones públicas, centros tecnológicos y universidades.
En Moeve, este camino se materializa a través de nuestra estrategia 2030 ‘Positive Motion’, con la que aspiramos a liderar la transición energética y acelerar la producción de moléculas verdes, la química sostenible y la movilidad del futuro.
En este proceso, nuestros cinco Laboratorios de Innovación, ubicados en Madrid, San Roque (Cádiz), Tenerife y Huelva —donde contamos con dos centros—, desempeñan un papel determinante. Estos laboratorios son espacios altamente especializados, operativos las 24 horas del día durante los 365 días del año. En ellos, más de 170 profesionales analizan cada mes más de 20.000 muestras, desarrollan nuevos métodos analíticos y realizan más de un millón de ensayos al año. Con más de 1.000 equipos y capacidad para cubrir más de 800 especificaciones de producto, constituyen el mayor complejo analítico de España en su categoría.
La transición energética exige el desarrollo de nuevas soluciones renovables llamadas a sustituir de forma progresiva a los derivados fósiles tradicionales. Para que esta transformación sea viable, es imprescindible garantizar la calidad, la trazabilidad y la viabilidad industrial de estas nuevas energías.
En este reto, los laboratorios de innovación juegan un papel esencial. Como parte del proceso de transformación de Moeve, hemos ampliado nuestras capacidades analíticas e incorporado espacios especializados en el estudio de moléculas verdes, entre las que destacan el hidrógeno verde y sus derivados —como los e‑fuels—; los biocombustibles de segunda generación (2G), incluido el combustible sostenible para la aviación (SAF); el biometano y el diésel renovable HVO 100; así como los productos químicos sostenibles.
Estos avances nos permiten asegurar la calidad de las nuevas energías desde su producción hasta su uso final, contribuyendo a la descarbonización tanto de Moeve como de nuestros clientes y anticipándonos a los requisitos normativos que acompañarán su despliegue. Nuestros Laboratorios de Innovación son una pieza clave en la incorporación de nuevas materias primas de origen biológico, en el desarrollo de combustibles más sostenibles y en la validación de los productos que forman parte de nuestra actividad industrial y comercial.
Además de dar soporte transversal a todas las áreas de Moeve, asegurando que cada nueva solución cumple los estándares de calidad más exigentes, ofrecemos servicios analíticos a clientes externos, reforzando así nuestro papel como referente técnico dentro del sector energético e industrial.
La innovación también avanza de la mano de la digitalización. Hemos integrado nuevas herramientas digitales y sistemas de análisis más rápidos y seguros, que agilizan la interpretación de datos y mejoran la eficiencia de los procesos. Todo ello contribuye a fortalecer nuestro liderazgo técnico y a avanzar hacia un modelo energético cada vez más sostenible y digital.
En Moeve, guiados por nuestra estrategia 2030 ‘Positive Motion’, estamos avanzando para liderar la transición energética y la producción de moléculas verdes, así como la química y la movilidad sostenibles. Ya estamos materializando estos avances con proyectos como el Valle Andaluz del Hidrógeno Verde en Huelva y Cádiz; el desarrollo en Huelva del que será el mayor complejo industrial de biocombustibles 2G del sur de Europa; y la futura primera planta de alcohol isopropílico en España producida con hidrógeno verde, también ubicada en Huelva.
En un momento crucial para el sector energético, en el que la competitividad y la descarbonización deben avanzar de forma conjunta, la innovación se consolida como el motor que lo hace posible. Es el impulso que nos permite liderar la era de las moléculas verdes y avanzar, juntos, hacia un presente y un futuro más sostenibles.


