En un entorno donde la información fluye de manera constante y la sociedad demanda mayor transparencia y compromiso, el papel del Dircom refuerza su dimensión más estratégica. Hoy, nuestra responsabilidad va mucho más allá de la difusión corporativa: somos corresponsables de construir confianza, de conectar a la organización con la sociedad y de impulsar un modelo de liderazgo que integre reputación y sostenibilidad como ejes inseparables.
En el ámbito sanitario, esta responsabilidad es aún más relevante. Como comunicadores, desempeñamos un papel clave en la traducción de la complejidad científica en mensajes claros, cercanos y validados. Pero no se trata solo de hacer comprensible lo complejo, sino de hacerlo desde la ética y la empatía, asegurando que ambos valores sean el hilo conductor de nuestra narrativa y de nuestra relación con la sociedad, actuando como un puente entre la sanidad y las personas, facilitando un diálogo más transparente y accesible entre todos los actores implicados.
Este enfoque exige un liderazgo basado en la responsabilidad. En AbbVie lo articulamos bajo el principio de “tomar decisiones con criterio y responsabilidad”, promoviendo un modelo que integra miradas diversas y capaz de asumir riesgos con integridad, aprendiendo con agilidad para impactar positivamente en la vida de las personas.
A su vez, entendemos que el liderazgo no es individual, sino compartido y en constante desarrollo. Por ello, nos enfocamos en fortalecer los esfuerzos en gestión, fomentar entornos de confianza y promover un liderazgo inclusivo y participativo. Este compromiso se refleja también en la apuesta por el talento diverso, con una fuerte presencia femenina en posiciones de responsabilidad y en áreas STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas, por sus siglas en inglés), consolidando una cultura de liderazgo equitativa y sostenible.
Desde la comunicación desempeñamos un papel esencial como facilitadores del diálogo. Nuestra labor consiste en generar espacios de entendimiento entre actores diversos -pacientes, profesionales sanitarios, instituciones y la sociedad general- para crear sinergias que contribuyan a mejorar resultados y avanzar hacia un sistema más humano y eficiente.
En este contexto, la reputación se configura como el reflejo directo de esa coherencia entre lo que decimos y lo que hacemos. No es un fin en sí mismo, sino la consecuencia de un compromiso sostenido en el tiempo. En 2025, AbbVie se consolidó como la novena compañía farmacéutica con mejor reputación en España según el Monitor Empresarial de Reputación Corporativa (MERCO), con nuestro director general, Felipe Pastrana, entre los diez líderes mejor valorados del sector sanitario.
Esta evolución reputacional responde, en gran medida, a un compromiso constante con la innovación y con las personas. Durante más de veinte años, hemos acompañado a personas con enfermedades crónicas, lo que nos ha permitido comprender que detrás de cada diagnóstico hay una historia única. Por ello, apostamos por una reputación basada en la cercanía y en la escucha activa, donde el conocimiento compartido con pacientes y profesionales sanitarios se traduce en soluciones reales que priorizan a la persona por encima de su patología.
La reputación externa es, además, un reflejo fiel de la cultura interna. En este sentido, los reconocimientos como mejor empresa para trabajar en España, junto con una trayectoria consolidada en rankings como Great Place to Work, ponen de manifiesto la conexión entre cultura corporativa, talento y confianza. En 2026, AbbVie ha sido certificada como la mejor empresa para trabajar en España en la categoría de 501 a 1.000 empleados por tercer año consecutivo. Este reconocimiento refuerza una convicción clave: promover entornos donde las personas puedan desarrollarse, sentirse valoradas y aportar su mejor versión no solo es una prioridad interna, sino también un pilar estratégico y, por tanto, un factor diferencial reputacional.
Hablar de reputación es, necesariamente, hablar de sostenibilidad, y en AbbVie, forma parte de nuestro núcleo estratégico. Somos una compañía cuyo compromiso más importante son las personas y generar un impacto significativo en sus vidas, y hacerlo de manera sostenible en cada uno de nuestros centros, afiliadas, plantas de producción o distribución, incorporando nuevas tecnologías y procesos para mejorar la eficiencia energética, reducir las emisiones y utilizar los recursos naturales de manera eficiente.
La organización tiene objetivos ambiciosos en este sentido, como reducir las emisiones, incrementar las energías renovables o reducir el consumo de agua. Se trata de un compromiso compartido por todos, que integra la responsabilidad social y ambiental en ámbitos clave como la investigación, la innovación y las colaboraciones.
Nuestro marco ESG se articula en torno a tres pilares: desarrollar tratamientos innovadores que mejoren la vida de las personas, impulsar equipos diversos y con talento, y actuar con integridad. Esta visión se traduce en acciones concretas que buscan generar valor más allá de la actividad empresarial.
Un ejemplo de ello es Week of Possibilities, una iniciativa global que desarrollamos desde 2014 y que se ha convertido en una tradición en la compañía. En ella, los profesionales de AbbVie colaboramos en proyectos sociales. Desde su puesta en marcha, se han dedicado más de 370.000 horas de voluntariado, reflejo de un compromiso colectivo con el bienestar social.
En definitiva, la colaboración y el compromiso con las personas forman parte del ADN de AbbVie. En este contexto, el Comité Ejecutivo, y junto a él el Dircom, asume un papel clave, porque solo desde un liderazgo coherente, responsable y con propósito es posible construir una reputación sólida y una sostenibilidad real en el largo plazo, capaces de generar un impacto positivo y duradero en la sociedad.


