«¿Movernos juntos para mover el mundo» ha sido reconocido como finalista en la categoría de ESG – Compromiso social de los Premios Dircom Ramón del Corral 2026. ¿Qué necesidad social concreta detectó Cabify para impulsar este proyecto y qué resultados medibles consideran que demuestran su impacto?
Partimos de una premisa clara: moverse por las ciudades debe ser un derecho. Sin embargo, las ciudades y la movilidad urbana aún presentan importantes barreras de accesibilidad e inclusión, limitando la autonomía de millones de personas. La accesibilidad no puede concebirse como un añadido ni como un parche puntual; debe ser el eje central desde el cual se diseña todo el producto y el servicio.
- «¿Movernos juntos para mover el mundo» ha sido reconocido como finalista en la categoría de ESG – Compromiso social de los Premios Dircom Ramón del Corral 2026. ¿Qué necesidad social concreta detectó Cabify para impulsar este proyecto y qué resultados medibles consideran que demuestran su impacto?
- En un momento en el que muchas compañías integran el propósito social en su estrategia, ¿qué diferencia a este proyecto de otras iniciativas de responsabilidad corporativa y cómo se asegura Cabify de que no se quede en una acción puntual o de comunicación?
- ¿Cuál ha sido el principal reto a la hora de implicar a empleados, conductores, colaboradores y organizaciones sociales en «Movernos juntos para mover el mundo», y qué aprendizajes se llevan de esa experiencia?
- La movilidad tiene un papel cada vez más relevante en la inclusión social y el acceso a oportunidades. ¿Cómo contribuye este proyecto a reducir barreras para colectivos vulnerables y qué indicadores utilizan para evaluar ese impacto a largo plazo?
- Ser finalista en unos premios como los Dircom supone un reconocimiento al trabajo realizado. Más allá del galardón, ¿qué evolución prevé Cabify para este proyecto en los próximos años y qué metas sociales se ha marcado para seguir generando un impacto tangible?
Bajo el paraguas de nuestra Estrategia ESG 2026-2029, «Movernos juntos para mover el mundo», abordamos esta brecha desde una perspectiva integral: la inclusión social, la diversidad y la autonomía de colectivos vulnerables. Nos hemos unido a más de 100 empresas, ONG e instituciones para impulsar un impacto social y ambiental en todos los países en los que operamos.
Una de estas empresas es La Casa de Carlota, el primer estudio de diseño del mundo que incluye en su equipo a creativos con discapacidad intelectual, para reivindicar la importancia de construir ciudades más inclusivas, apostar por una movilidad pensada para todas las personas y demostrar que cuando apostamos por el talento diverso, avanzamos hacia un mundo mejor. Esto se materializa en la vinilación de varias de furgonetas disponibles en nuestra categoría accesible con diseños exclusivos creados por La Casa de Carlota.
En un momento en el que muchas compañías integran el propósito social en su estrategia, ¿qué diferencia a este proyecto de otras iniciativas de responsabilidad corporativa y cómo se asegura Cabify de que no se quede en una acción puntual o de comunicación?
En Cabify entendemos el propósito como el centro de todos nuestros desarrollos y no como un aspecto adicional. Esto significa que la sostenibilidad y la inclusión están integradas en el ADN de la compañía, de tal manera que sobre ellas pivotan la propia operativa y las decisiones financieras. No entendemos el compromiso social como una campaña, sino como una hoja de ruta estratégica, como el plan ESG 2026-2029. Para evitar que sea una acción puntual, aseguramos su continuidad a través de distintos ámbitos: mediante una red de alianzas a largo plazo, con proyectos como el que mantenemos con La Casa de Carlota o con entidades sociales, que no son colaboraciones de un solo día, sino alianzas estructurales que construyen una “cadena de impacto” duradera; a través de un diseño de producto nativamente accesible, modificando nuestra interfaz, la legibilidad y la experiencia de usuario dentro de la app para garantizar que el impacto social perdure en cada viaje; y mediante la transparencia y la rendición de cuentas.
¿Cuál ha sido el principal reto a la hora de implicar a empleados, conductores, colaboradores y organizaciones sociales en «Movernos juntos para mover el mundo», y qué aprendizajes se llevan de esa experiencia?
El principal reto ha sido alinear las necesidades e inquietudes de un ecosistema muy diverso y amplio, que abarca más de 1.000 empleados a nivel global, 1,5 millones de socios conductores colaboradores y decenas de entidades sociales y corporativas. De esta experiencia nos llevamos tres grandes aprendizajes: en primer lugar, que el impacto se multiplica en alianza, ya que ninguna transformación profunda se logra en solitario y la colaboración con La Casa de Carlota u organizaciones sociales nos aporta el rigor y la perspectiva que no lograríamos de manera aislada. En segundo lugar, que la diversidad es un activo creativo y técnico, porque integrar talento neurodivergente o capacidades diversas en los procesos conceptuales no solo es ético, sino que genera soluciones más creativas, eficaces e innovadoras; y, por último, la importancia de la capacitación y sensibilización continua, ya que implicar a los conductores y equipos requiere herramientas de formación constante que aseguren que la empatía y la atención inclusiva lleguen a la experiencia final del usuario a pie de calle.
La movilidad tiene un papel cada vez más relevante en la inclusión social y el acceso a oportunidades. ¿Cómo contribuye este proyecto a reducir barreras para colectivos vulnerables y qué indicadores utilizan para evaluar ese impacto a largo plazo?
Sin una movilidad accesible e inclusiva, el acceso al empleo, la educación, el ocio o la sanidad queda restringido para muchas personas. En Cabify contribuimos a derribar estas barreras actuando en un frente clave: la accesibilidad física y digital. Ofrecemos soluciones de transporte adaptado como Cabify Access, un canal digital accesible para personas con visión reducida y programas de desarrollo para socios conductores colaboradores.
Para evaluar el impacto de estas iniciativas a largo plazo, utilizamos diferentes indicadores, como el número de usuarios activos que utilizan funciones de accesibilidad universal (más de 670.000 durante el último año), la evolución y el volumen de viajes realizados en categorías accesibles y el porcentaje de mujeres en la base de conductores colaboradores, con el objetivo de alcanzar el 15 % para 2029. A estos indicadores cuantitativos sumamos una evaluación cualitativa de la experiencia a través del feedback directo de usuarios y de las organizaciones aliadas, lo que nos permite identificar nuevas necesidades y seguir mejorando nuestras soluciones de movilidad inclusiva.
Ser finalista en unos premios como los Dircom supone un reconocimiento al trabajo realizado. Más allá del galardón, ¿qué evolución prevé Cabify para este proyecto en los próximos años y qué metas sociales se ha marcado para seguir generando un impacto tangible?
Nos alegra ver esta visibilización que la comunicación estratégica y el compromiso ESG pueden ser palancas reales de transformación urbana, además del impacto que las alianzas reales y con propósito tienen en la sociedad. Sin embargo, esto no acaba aquí. “Movernos juntos para mover el mundo” es una plataforma viva que seguiremos ampliando para aumentar la red de alianzas, extendiendo el modelo de colaboración con entidades sociales y creativas como La Casa de Carlota a más ciudades e iniciativas dentro de los seis países en los que operamos.
Accede a más información responsable en nuestra biblioteca digital depublicaciones Corresponsables y en la Ficha Corporativa de Dircom en el Anuario Corresponsables 2026.


