L’Oréal ha sido una de las compañías líderes en Sostenibilidad en la industria cosmética. ¿Cómo definirías el enfoque estratégico de sostenibilidad de la compañía y cómo ha evolucionado a lo largo de los años?
Cuando me haces esa pregunta, lo primero que me viene a la mente es que en L’Oréal la innovación y la ciencia están en nuestro ADN desde que nacimos en 1909. Durante décadas hemos usado esa ciencia para ofrecer calidad y eficacia, pero hace ya más de 25 años entendimos que la innovación tenía que estar al servicio de un futuro sostenible e inclusivo.
- L’Oréal ha sido una de las compañías líderes en Sostenibilidad en la industria cosmética. ¿Cómo definirías el enfoque estratégico de sostenibilidad de la compañía y cómo ha evolucionado a lo largo de los años?
- En relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ¿cuáles son los principales ODS que guían las iniciativas de Sostenibilidad de L’Oréal, y cómo se alinean con las acciones que la compañía lleva a cabo en Latinoamérica?
- ¿Qué políticas y acciones concretas ha implementado L’Oréal en su proceso de producción para reducir su impacto ambiental, particularmente en términos de reducción de emisiones y consumo de recursos naturales?
- La industria cosmética enfrenta una creciente demanda de transparencia en términos de sus prácticas de Sostenibilidad. ¿Cómo se asegura L’Oréal de que sus esfuerzos en sostenibilidad sean accesibles y comprensibles para los consumidores?
- En relación con los productos, ¿cómo trabaja L’Oréal en la mejora del ciclo de vida de los mismos, desde su formulación hasta su empaque, para hacerlos más sostenibles?
- ¿Cuáles son los avances más significativos que L’Oréal ha logrado en términos de la reducción de su huella de carbono en la región Latinoamericana, y cómo ha logrado involucrar a los stakeholders clave (proveedores, socios y consumidores) en este proceso?
- L’Oréal ha implementado múltiples iniciativas de economía circular. ¿Podrías compartir ejemplos específicos de cómo la compañía está fomentando esta práctica, especialmente en la región de Latinoamérica?
- ¿Cómo está gestionando L’Oréal la Sostenibilidad en su cadena de suministro, especialmente con proveedores en Latinoamérica, para asegurar que todas las partes del proceso sean responsables ambientalmente?
- ¿Qué programas de formación o iniciativas está implementando L’Oréal para fomentar la Sostenibilidad dentro de su equipo y cómo asegura que los valores de la empresa estén presentes en cada nivel de la organización?
No llegamos a la sostenibilidad de golpe. La compañía fue construyendo las bases, pero el gran salto estratégico llegó en 2020, cuando lanzamos L’Oréal for the Future, el último capítulo de este largo viaje y nuestro programa más ambicioso hasta la fecha.
Lo que hace diferente a este programa es que dejamos de hablar solo de «hacer menos daño» y empezamos a hablar de transformación y regeneración. Es decir, no se trata únicamente de reducir nuestra huella, sino de contribuir activamente a restaurar el planeta y operar dentro de los límites planetarios. Para 2030 tenemos metas muy concretas y respaldadas por la ciencia: reducir nuestras emisiones, salvaguardar los recursos naturales, impulsar la circularidad y construir resiliencia en las comunidades. Y lo más importante: esto no es un documento guardado en un cajón, es un plan de acción vivo que guía nuestras decisiones diarias y que demuestra nuestro deseo de mejora constante.
En relación con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), ¿cuáles son los principales ODS que guían las iniciativas de Sostenibilidad de L’Oréal, y cómo se alinean con las acciones que la compañía lleva a cabo en Latinoamérica?
Es una gran pregunta, porque a veces las empresas dicen que trabajan con los 17 ODS y eso puede sonar a todo y a nada al mismo tiempo. Nosotros somos muy honestos: identificamos aquellos donde L’Oréal, por su escala y posición, puede tener un impacto real, material y transformador.
Los más relevantes para nosotros son el ODS 12, que se refiere a la producción y consumo responsables, y que está en el corazón de nuestra estrategia de empaques, formulación y economía circular. El ODS 13, acción por el clima, que se refleja en nuestro plan de acción de descarbonización validado por la iniciativa Science Based Targets. El ODS 6, agua limpia y saneamiento, que es verdaderamente crítico en Latinoamérica. Y, por supuesto, los ODS 5 y 10, de igualdad de género y reducción de desigualdades.
En Latinoamérica, la conexión con estos ODS es muy tangible. En México y Brasil. Y en el plano social, nuestros programas de Abastecimiento Inclusivo o Inclusive Sourcing y el Fondo L’Oréal para la Mujer nos permiten empoderar a comunidades vulnerables, conectando directamente con el crecimiento económico y la equidad.
¿Qué políticas y acciones concretas ha implementado L’Oréal en su proceso de producción para reducir su impacto ambiental, particularmente en términos de reducción de emisiones y consumo de recursos naturales?
Aquí me emociono mucho porque los números son realmente alentadores y demuestran que la transformación ocurre a través de la acción. A nivel global, ya alcanzamos la transición a energías 100% renovables como resultado de años de inversión en eficiencia energética.
En Latinoamérica hemos migrado fuertemente a fuentes de energía renovable en nuestras plantas mediante paneles solares, biomasa y contratos de energía verde, con avances espectaculares en instalaciones como la de São Paulo en Brasil o las de México.
En cuanto al agua, que es un foco crítico para nosotros, estamos transformando nuestras plantas de producción para que se conviertan en plantas Waterloop o agua circular, con el objetivo global de usar agua 100% reciclada o reutilizada para fines industriales. Ya tenemos plantas en la región reciclando agua en sus procesos de limpieza y fabricación. Además, varias de nuestras plantas operan bajo el estándar de cero residuos a vertedero, valorizando prácticamente todo lo que generamos.
La industria cosmética enfrenta una creciente demanda de transparencia en términos de sus prácticas de Sostenibilidad. ¿Cómo se asegura L’Oréal de que sus esfuerzos en sostenibilidad sean accesibles y comprensibles para los consumidores?
Ese es uno de los retos más fascinantes. La industria de la belleza influye en el estilo, el diseño y las tendencias; por lo tanto, tenemos un espacio increíble para guiar los comportamientos de consumo y demostrar que la sostenibilidad es deseable, e incluso lujosa. Pero si el consumidor no la entiende, o si se la hacemos muy complicada, pierde su impacto.
Por eso, para nosotros la mejor manera de hacer la Sostenibilidad accesible y comprensible es a través de la acción diaria del consumidor, y ahí nuestra mayor apuesta es el movimiento de la recarga o los refills. Nuestro objetivo es hacer que rellenar tu producto favorito sea «lo nuevo normal», demostrando que también es «lo nuevo cool».
Es una manera directa y muy transparente en la que el consumidor participa y entiende su impacto. Cuando alguien compra un repuesto (pouch) de nuestro shampoo Elvive, que reduce el uso de plástico en un 60%, o cuando recarga su suero de Lancôme o su fragancia de Mugler en el punto de venta, le estamos diciendo de forma muy clara: estás usando hasta un 70% u 80% menos material, reduciendo emisiones de carbono, y obteniendo exactamente la misma calidad y eficacia. Hacemos que la decisión sostenible sea la opción más lógica y atractiva.
Además de transformar nuestros formatos, apostamos por la transparencia radical en la información. A nivel corporativo publicamos nuestro reporte anual exhaustivo y auditado, pero también estamos liderando el cambio hacia el futuro. Por ejemplo, a nivel global somos de los principales impulsores del EcoBeautyScore, un consorcio de la industria (con más de 70 empresas) para crear un sistema de puntuación ambiental estandarizado. Y aunque es una iniciativa que está en sus primeras fases de despliegue en Europa y otras regiones, nos marca el norte hacia dónde vamos: que el consumidor pueda leer el impacto ambiental de su producto de manera tan sencilla como lee una etiqueta nutricional.
En Latinoamérica, nuestro trabajo hoy se centra en esa educación constante y honesta: empaques con etiquetas claras sobre sus materiales reciclados y la democratización de las recargas. Al final del día, queremos empoderar al consumidor con opciones e información para que tome decisiones de compra mucho más conscientes.
En relación con los productos, ¿cómo trabaja L’Oréal en la mejora del ciclo de vida de los mismos, desde su formulación hasta su empaque, para hacerlos más sostenibles?
El ciclo de vida del producto es nuestro mayor campo de acción, porque el impacto no ocurre solo en nuestras fábricas, sino en la extracción de la materia prima, en los materiales del envase y en el uso en casa. Como platicábamos en la pregunta anterior, los refills o recargas son vitales para nosotros, pero son solo una parte de una estrategia muchísimo más profunda.
Si empezamos por el interior del producto, es decir, la formulación, estamos impulsando lo que llamamos Green Sciences (Ciencias Verdes). La naturaleza es nuestra mayor inspiración, y estamos usando la biotecnología para obtener ingredientes de altísimo desempeño con una huella ambiental mínima. Nuestro compromiso es radical: para 2030, el 95% de los ingredientes de nuestras fórmulas serán de origen renovable, mineral abundante o de procesos circulares. Estamos dejando atrás los derivados del petróleo para abrazar moléculas obtenidas de fuentes vegetales y sostenibles.
Si nos vamos al exterior, al empaque, aplicamos nuestra estrategia de las «3R»: Reducir, Reemplazar y Reciclar. Como ya hablamos del refill o la recarga, déjame darte otro ejemplo de Reducir: el lightweighting o aligeramiento. Quitarle unos gramos de vidrio a un tarro de crema facial, o eliminar el cartón innecesario de un tinte para el cabello, parece un detalle menor, pero a nuestra escala de producción significa ahorrar miles de toneladas de recursos al año.
En cuanto a Reemplazar y Reciclar, en Latinoamérica estamos trabajando a un ritmo aceleradísimo con proveedores locales para desarrollar infraestructuras que nos permitan usar cada vez más plástico reciclado posconsumo (PCR). Nuestra meta global es que, para 2030, el 100% de nuestros plásticos provengan de fuentes recicladas o biológicas; es decir, cero plástico virgen de origen fósil.
Y hay un último punto del ciclo de vida que es crítico para nuestra región: el agua. Estamos diseñando fórmulas que requieren menos agua para enjuagarse, o productos leave-in (sin enjuague), porque sabemos que una gran parte de la huella ambiental del cosmético ocurre en la ducha del consumidor, en mercados donde el estrés hídrico es una realidad de todos los días.
¿Cuáles son los avances más significativos que L’Oréal ha logrado en términos de la reducción de su huella de carbono en la región Latinoamericana, y cómo ha logrado involucrar a los stakeholders clave (proveedores, socios y consumidores) en este proceso?
Hemos logrado reducciones muy importantes en nuestras emisiones directas (Alcance 1 y 2) gracias a la eficiencia energética, pero todos sabemos que el verdadero desafío global compartido es el Alcance 3: las emisiones de nuestra cadena de valor ampliada.
Para resolver los retos de hoy, la innovación no basta; necesitamos el poder de la colaboración. No podemos hacerlo solos. Por eso, con nuestros proveedores hemos implementado el programa Shared Beauty Values, con el que evaluamos y acompañamos a nuestros socios en sus propios procesos de descarbonización.
A nivel global, de hecho, impulsamos iniciativas financieras increíbles como el Fondo Solstice, dotado con 50 millones de euros, diseñado específicamente para ayudar a nuestros proveedores industriales a financiar y acelerar su propia transición hacia energías limpias y procesos bajos en carbono.
Sin embargo, estamos convencidos de que reducir nuestra huella en toda nuestra cadena de valor es insuficiente; queremos revertir el ritmo de pérdida de biodiversidad. Para ello, lanzamos el Fondo para la Regeneración de la Naturaleza, otro fondo de inversión de impacto de 50 millones de euros, creado en asociación con Mirova.
A través de este fondo, involucramos al capital privado para financiar proyectos que restauran tierras degradadas, manglares, bosques y zonas marinas, creando sumideros naturales de dióxido de carbono. El impacto proyectado para 2030 es enorme: el fondo habrá ayudado a capturar entre 15 y 20 millones de toneladas de emisiones de CO2, restaurado 1 millón de hectáreas de ecosistemas degradados y creado cientos de oportunidades de empleo local. Con esto, demostramos a nuestros socios y a la industria que la inversión corporativa en la naturaleza no solo es fundamental para la resiliencia climática, sino que es una actividad económicamente atractiva y viable a largo plazo.
L’Oréal ha implementado múltiples iniciativas de economía circular. ¿Podrías compartir ejemplos específicos de cómo la compañía está fomentando esta práctica, especialmente en la región de Latinoamérica?
La economía circular es fundamental porque rompe con el modelo lineal de «tomar, hacer, desechar». A nivel corporativo, somos un inversor ancla en el Circular Innovation Fund (un fondo de 50 millones de euros) para escalar startups que están inventando los materiales del futuro y procesos de cero residuos.
En Latinoamérica, lo aterrizamos a nuestra realidad. Por un lado, fomentamos los empaques recargables en nuestros segmentos premium y de consumo masivo, lo que puede reducir el plástico utilizado por uso hasta en un 80%.
Por otro lado, como la infraestructura de reciclaje local a veces no está del todo desarrollada en nuestra región, asumimos la responsabilidad de ayudar a construirla. Trabajamos con asociaciones de recicladores, con municipios y con otras empresas para fortalecer esos ecosistemas. Además, estamos haciendo cosas increíbles con los ingredientes, aprovechando subproductos de la industria alimentaria (como cáscaras o semillas) para extraer principios activos cosméticos. Es economía circular en su máxima expresión.
¿Cómo está gestionando L’Oréal la Sostenibilidad en su cadena de suministro, especialmente con proveedores en Latinoamérica, para asegurar que todas las partes del proceso sean responsables ambientalmente?
Nuestro enfoque se basa en tres pilares que buscan elevar el estándar de toda la industria. Primero, evaluación y diagnóstico: todos nuestros proveedores estratégicos son evaluados a través de plataformas como EcoVadis. No se trata de castigar al que tiene baja calificación, sino de identificar áreas de mejora.
Segundo, desarrollo de capacidades. En Latinoamérica muchos de nuestros proveedores son empresas medianas. A través del programa que te comenté previamente, Shared Beauty Values, les damos las herramientas para mejorar sus prácticas ambientales y sociales. Además, tenemos metas muy claras, como lograr que el 100% de nuestros proveedores estratégicos firmen un compromiso de salario digno (living wage) para sus empleados.
Tercero, y mi favorito, el Abastecimiento Inclusivo o Solidarity Sourcing. Conectamos la cadena de suministro con el impacto social positivo. Integramos a comunidades rurales, cooperativas de mujeres y pequeños agricultores. Tenemos casos hermosos en la región de comunidades que cultivan ingredientes naturales de manera sostenible y encuentran en L’Oréal un aliado que les da acceso a mercados globales de forma justa.
¿Qué programas de formación o iniciativas está implementando L’Oréal para fomentar la Sostenibilidad dentro de su equipo y cómo asegura que los valores de la empresa estén presentes en cada nivel de la organización?
Viniendo del mundo de los Recursos Humanos, sé perfectamente que una estrategia de sostenibilidad sin cultura interna es simplemente papel. La transformación más profunda ocurre en la mente y en el corazón de las personas.
En L’Oréal tenemos formación en sostenibilidad para todos los niveles. Desde los operadores de planta hasta los equipos de finanzas o marketing. Uno de nuestros principios es que L’Oréal por el Futuro es esencialmente una invitación a cada colaborador a ser parte de la solución. Hay 2 programas formales de formación en sostenibilidad: 1/ Los “Green Steps” que son generales y transversales para todos en L’Oréal, y 2/ “Going Sustainable Together”, que depende de la función del colaborador(a) y su impacto dentro de la sustentabilidad.
Y hay algo clave: medimos el desempeño. Los objetivos de sustentabilidad están integrados en los esquemas de evaluación y compensación de toda la pobación elegible al bono de desempeño anual. . Eso manda un mensaje claro de liderazgo: esto no es opcional, es central para el éxito del negocio.
Personalmente, lo que más me motiva es ver cómo nuestros equipos en Latinoamérica hacen suyos estos valores. Cuando una persona en la fábrica o en una oficina toma la iniciativa de implementar una mejora ambiental que nadie le pidió, sé que la cultura está viva. Esa convicción interna es lo que nos permite cumplir nuestro propósito fundamental: crear la belleza que mueve al mundo.
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