Novafilm nació en 2012 con una meta que, según Juan Pablo Hurtarte, estaba definida desde el comienzo: “Convertirse en la empresa más grande de Centroamérica y el Caribe en la producción y comercialización de película estirable de alto valor agregado, dando el paso de la distribución a la manufactura”, aseguró el director general y fundador Juan Pablo Hurtarte. Para alcanzar ese objetivo, la compañía apostó por tecnología europea, automatización y desarrollo de productos propios.
Esa estrategia continúa impulsando su expansión. En 2026, la empresa invirtió US$10 millones para elevar su capacidad de producción a más de 40.000 toneladas anuales, con la mirada puesta no solo en Centroamérica y el Caribe, sino también en mercados como Estados Unidos y Canadá.
Hurtarte considera que competir internacionalmente desde Guatemala exige combinar tecnología y calidad. “Para liderar la región desde Guatemala es necesario producir con la mejor tecnología disponible proveniente de Europa, con calidad de primer mundo”, aseguró.
A ello se suma una ventaja geográfica: la salida hacia los océanos Atlántico y Pacífico, la proximidad con Norteamérica y acuerdos comerciales como el CAFTA-DR. Hurtarte destaca también el conocimiento desarrollado dentro de la organización: “A ello se suma un talento guatemalteco formado en nuestra propia planta, capaz de competir en calidad con fabricantes de primer mundo”.
Innovar también significa utilizar menos
Buena parte de la innovación de Novafilm se concentra en sus formulaciones. La compañía combina resinas de alto desempeño para fabricar películas de bajo calibre que mantengan elongación, resistencia a la punción y fuerza de retención.
El resultado busca ser tangible para el cliente: “Nuestros clientes protegen la misma carga con menos plástico por tarima embalada, lo que se traduce en grandes ahorros y mayor seguridad”, explicó Hurtarte.
De esa especialización han surgido marcas como Steel, Limit, Intensive, Elastik, Ecotight, Folded y Sincor, dirigidas a distintos segmentos y susceptibles de adaptarse a requerimientos específicos. La automatización, por su parte, permite mejorar la eficiencia productiva y mantener una calidad consistente.
Es precisamente en la reducción de materiales donde la estrategia industrial se encuentra con la sostenibilidad. “La reducción de calibres es la línea rectora de nuestra estrategia de sostenibilidad. Partimos de un principio sencillo: el material más sostenible es el que no se necesita producir”, afirmó.
La lógica abarca tanto el plástico como el papel. Hurtarte explicó que cada tonelada de resina que deja de consumirse evita aproximadamente 2,6 toneladas de CO₂ equivalente, mientras que reducir una tonelada de papel o cartón representa, según los factores de referencia que utiliza la empresa, entre 0,7 y 0,8 toneladas de CO₂ equivalente evitadas.
Novafilm trabaja con su proveedor CORECA en la reducción del grosor de los tubos de cartón utilizados en sus productos. De acuerdo con Hurtarte, la medida permite disminuir alrededor de 100 toneladas de papel al mes, unas 1.200 toneladas anuales, equivalentes a aproximadamente 20.000 árboles adultos y entre 840 y 960 toneladas de CO₂ equivalente cada año.
Circularidad que también genera ahorro
La reducción se complementa con reutilización. Mediante el proyecto Reutiliza, desarrollado a través de convenios con clientes, Novafilm recupera tubos de cartón en buen estado para volver a utilizarlos. Según Hurtarte, el programa permite evitar la tala de hasta 1.350 árboles adultos al año.
Dentro de la planta, la empresa reprocesa el 100% de la merma generada y la reincorpora al ciclo productivo. Además, utiliza un 20% de material reciclado posconsumo en sus películas, en colaboración con sus proveedores de resinas, para reducir el consumo de polímeros vírgenes.
La compañía también reporta más de 200.000 árboles plantados —120.000 de hule y 80.000 de cacao— y trabaja en la reducción del consumo eléctrico por kilogramo producido mediante la optimización de los parámetros de extrusión y el mantenimiento preventivo.
Para Hurtarte, el argumento ambiental no puede separarse de la competitividad. “En Novafilm la sostenibilidad y la economía van de la mano”. Un menor calibre, explica, significa menor costo por tarima, rollos más livianos, menos fatiga para los operarios, reducción de costos de transporte y una menor cantidad de residuos que gestionar.
La responsabilidad empresarial se extiende además a la educación. “Para nosotros, más que responsabilidad social empresarial, es un deber humano”, señaló. Novafilm apoya becas para niños a través de Fundación Cometa y de la Fundación Guatemalteca de Promoción Humana, con iniciativas vinculadas al desarrollo escolar.
Romper el paradigma desde Guatemala
El crecimiento de Novafilm adquirió una nueva visibilidad con el reconocimiento de AGEXPORT como mejor exportador 2025 en la categoría Manufacturas. Para Hurtarte, sin embargo, uno de los mayores logros trasciende el premio: “Haber demostrado que Guatemala puede ser protagonista de una industria altamente tecnológica”.
También reivindica haber contribuido a cambiar la percepción sobre la manufactura nacional: “Rompimos el paradigma de que la calidad incuestionable solo venía del producto fabricado en el extranjero”.
Este artículo forma parte del Dosier Corresponsables – AGEXPORT: Empresas que Transforman


