La irrupción de la inteligencia artificial y otras tecnologías avanzadas están redefiniendo el rol del mantenimiento, convirtiéndolo en una palanca clave para la toma de decisiones, la innovación y la competitividad. Tradicionalmente reactivo, los avances tecnológicos y la necesidad de adaptarse al volumen y la complejidad actual de los datos en la industria exigen ir un paso más allá y avanzar hacia un modelo de mantenimiento cognitivo.
Este nuevo enfoque utiliza tecnologías avanzadas como la integración de la inteligencia artificial (IA) para analizar e interpretar variables ambientales, históricas y de funcionamiento, permitiendo la toma de decisiones en tiempo real. Así, las organizaciones son capaces de anticipar y prevenir incidencias, reducir las paradas no planificadas y mejorar la priorización de las intervenciones, optimizando mejor sus recursos.
El impacto de la actual transformación tecnológica es el foco del sexto capítulo del primer ‘Libro Blanco del Mantenimiento’, escrito por Diego Galar, presidente de la EFNMS (European Federation of National Maintenance Societies), y director de Innovación e Investigación Tecnológica y vicepresidente de Sisteplant. El documento, impulsado por ISS Iberia, empresa líder en integración de servicios como mantenimiento, limpieza, workplace y Facility Management, y la Asociación Española del Mantenimiento (AEM), realiza un análisis profundo del papel actual del mantenimiento en las organizaciones.
“El mantenimiento cognitivo es una nueva forma de pensar la gestión y permite a las empresas aprovechar al máximo sus recursos, reducir el margen de error en las operaciones y desarrollar una verdadera cultura de la anticipación”, ha señalado Diego Galar, presidente de la EFNMS (European Federation of National Maintenance Societies), y director de Innovación e Investigación Tecnológica y vicepresidente de Sisteplant. Asimismo, ha destacado la importancia de invertir en las nuevas tecnologías, puesto que “contar con sistemas avanzados capaces de aprender y adaptarse en tiempo real es la mejor garantía para enfrentar cualquier desafío o imprevisto que pueda surgir”.
La tecnología como eje del mantenimiento del futuro
En el capítulo, denominado “El futuro del mantenimiento. Tecnologías que generan impacto”, también se destaca cómo la irrupción de sensores inteligentes, los sistemas GMAO y las plataformas digitales ha transformado la gestión de activos. Gracias al análisis de datos y la conectividad, el mantenimiento se ha convertido en una disciplina proactiva y estratégica.
Entre las tecnologías más innovadoras en mantenimiento destacan los gemelos digitales, réplicas virtuales conectadas en tiempo real a los equipos físicos, que permiten simular su comportamiento, anticipar fallos y probar estrategias de intervención sin afectar la operación real. Al combinar datos de sensores e inteligencia artificial, estos modelos son capaces de interpretar el estado de los equipos y recomendar las acciones más efectivas en cada situación.
Además, cuando los gemelos digitales se combinan con herramientas como la realidad aumentada y plataformas inteligentes, las personas profesionales acceden a información crítica en entornos virtuales, pueden simular intervenciones y colaborar de forma remota.
“El impacto de las nuevas tecnologías no solo hace los procesos más eficientes, sino que también refuerza la seguridad en cada intervención y facilita una capacitación mucho más ágil y adaptada a los retos actuales. Además, promueve un intercambio de experiencias y conocimiento entre los equipos, creando una cultura de aprendizaje continuo que beneficia tanto a los profesionales experimentados como a las nuevas generaciones que se incorporan al sector”, ha explicado Diego Galar.
Los perfiles profesionales del futuro
El autor también destaca que, debido a las nuevas exigencias que comportan los avances tecnológicos, ha aparecido el perfil profesional del humano aumentado. Este nuevo rol es capaz de interpretar datos en tiempo real, interactuar con gemelos digitales y validar decisiones automáticas propuestas por la inteligencia artificial.
Raquel Cruz, directora de Integración y Servicios de Mantenimiento de ISS Iberia, ha querido destacar la importancia de apostar por la formación de talento: “Esta revolución en el mantenimiento gracias a la tecnología también debe trasladarse a las personas, desarrollando sus habilidades profesionales para que sean capaces de tomar decisiones informadas y anticiparse, apoyadas por sistemas inteligentes y herramientas digitales que aprenden y evolucionan con ellas”.
El mantenimiento del futuro se apoya en inteligencia artificial y automatización, pero el criterio humano sigue siendo insustituible. Los sistemas inteligentes pueden aprender patrones y predecir fallos, pero aún carecen de la intuición y la capacidad para gestionar lo inesperado, los llamados “cisnes negros”. Son las personas las que, gracias a su experiencia e instinto, detectan las anomalías sutiles o las señales que los sensores no son capaces de percibir.
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