La Fundació Catalunya La Pedrera advierte de que los grandes incendios forestales ya forman parte de la nueva realidad climática de Cataluña y del resto de la Península Ibérica. El aumento de la superficie forestal, el abandono de la actividad agraria, la acumulación de combustible vegetal y los episodios cada vez más frecuentes de calor extremo, sequía y viento están haciendo que los incendios sean más intensos, rápidos, imprevisibles y difíciles de extinguir.
Ante este escenario, la Fundació Catalunya La Pedrera defiende que la mejor manera de proteger los bosques es preparar adecuadamente el territorio antes de que llegue el fuego. Los incendios de este verano han vuelto a demostrar que, aunque es imposible evitar todos los grandes incendios, una buena gestión del paisaje puede ofrecer más oportunidades a los equipos de emergencia para contenerlos, reducir sus impactos y favorecer la posterior recuperación de los ecosistemas.
Entre los años 2023 y 2026, la Fundació Catalunya La Pedrera ha desarrollado actuaciones en doce espacios naturales propios y en custodia, distribuidos por toda Cataluña, desde el Prepirineo hasta Els Ports, pasando por Les Gavarres, Montserrat, el Montsant, las Montañas de Prades y Collserola, con una misma finalidad: construir paisajes más resilientes frente a los grandes incendios forestales.
Durante este periodo se han ejecutado trabajos forestales en 341 hectáreas, 189 de ellas en puntos estratégicos para la gestión de incendios (PEG) identificados por los bomberos; se han realizado mejoras en 30 kilómetros de caminos forestales; se han acondicionado ocho puntos de agua; se han recuperado 44 hectáreas de mosaico agroforestal y se ha dado apoyo a doce explotaciones de ganadería extensiva, actuaciones que contribuyen a preparar el territorio antes de que llegue el fuego.
El modelo de gestión de la Fundación también destaca por su capacidad para generar acuerdos con propietarios públicos y privados, lo que permite agilizar acciones y trabajos forestales en el territorio de forma coordinada.
“Los grandes incendios ya no son una excepción, sino una realidad con la que tendremos que convivir. La pregunta no es si habrá grandes incendios, sino cómo preparamos el territorio para que, cuando lleguen, los equipos de emergencia dispongan de más oportunidades para actuar con seguridad y eficacia”, afirma Miquel Rafa, director de Sostenibilidad y Territorio de la Fundació Catalunya La Pedrera.
Los incendios de 2026 refuerzan este modelo de gestión
Los incendios forestales registrados este verano han permitido comprobar sobre el terreno la utilidad de este modelo.
En el macizo de Les Gavarres, las primeras valoraciones técnicas tras el incendio del pasado 3 de julio indican que las actuaciones desarrolladas durante los últimos años facilitaron el acceso y la movilidad de los equipos de extinción en varios sectores del incendio, aunque las condiciones meteorológicas extremas provocaron un comportamiento muy intenso del fuego.
Estos primeros análisis confirman una realidad cada vez más asumida por los expertos: la preparación del territorio no impide que se produzca un gran incendio cuando coinciden calor extremo, sequía y viento, pero sí contribuye de manera decisiva a reducir sus consecuencias.
Otro ejemplo se ha producido este mismo verano en la Montaña de Alinyà. El pasado 24 de junio, un incendio provocado por un rayo pudo controlarse rápidamente gracias a la combinación de caminos accesibles, balsas y puntos de agua construidos en el marco de los trabajos impulsados por la Fundación. Sin estas infraestructuras preparadas, existía un elevado riesgo de que el fuego hubiera evolucionado hacia un gran incendio forestal.
Para la Fundación, estos dos casos ejemplifican un cambio de paradigma: hoy la prevención no consiste únicamente en reducir el combustible forestal, sino en preparar el paisaje para que ofrezca oportunidades reales y seguras de intervención cuando se produce el fuego y, una vez finalizado el incendio, el bosque tenga más oportunidades de recuperarse.
“Preparar el paisaje antes de que llegue el fuego es una de las mejores inversiones que podemos hacer para proteger a las personas, la biodiversidad y el territorio”, explica Miquel Rafa, director de Sostenibilidad y Territorio de la Fundació Catalunya La Pedrera.
Gestión activa, un modelo que integra cuatro herramientas para hacer el territorio más resiliente
La Fundació Catalunya La Pedrera desarrolla un modelo de gestión propio que integra cuatro líneas de actuación complementarias, porque la preparación del territorio va mucho más allá de la gestión forestal.
- Gestión forestal. Mediante trabajos de clareado y mejora de las masas forestales se reduce el exceso de combustible, se mejora la estructura del bosque y se favorecen paisajes más resilientes frente a los efectos del cambio climático. Destacan las 90 hectáreas de gestión forestal en la Montaña de Alinyà, las 17 hectáreas intervenidas en Can Puig de Fitor (Les Gavarres), 18 hectáreas en el entorno de Montserrat y las actuaciones de mejora sobre 7 hectáreas en el Bosque de Vilalta, en las Montañas de Prades.
- Infraestructuras estratégicas para los equipos de extinción. La mejora de caminos forestales, la construcción y mantenimiento de puntos de agua y las actuaciones en puntos estratégicos de gestión (PEG) facilitan el acceso de los servicios de emergencia, les permiten trabajar en mejores condiciones de seguridad y generan oportunidades para reducir la propagación del fuego. Entre las actuaciones más destacadas se encuentran las realizadas en la Montaña de Alinyà, con 80 hectáreas de PEG, la mejora de 26 km de caminos forestales, la construcción de un depósito de 250.000 litros y cuatro balsas de agua, así como las actuaciones sobre 70 hectáreas de PEG en Les Gavarres y 8 hectáreas en el Congost de Fraguerau.
- Recuperación del mosaico agroforestal. La recuperación de cultivos abandonados incrementa los espacios abiertos, rompe la continuidad del combustible forestal y contribuye a configurar un paisaje más diverso y resiliente. En este ámbito destacan la recuperación de 20 hectáreas de pastos en la Montaña de Alinyà y 20 hectáreas de mosaico agroforestal en Collserola, principalmente de olivos.
- Silvopastoreo y ganadería extensiva. El apoyo a la ganadería extensiva permite mantener los espacios abiertos a lo largo del tiempo y reducir la acumulación de combustible vegetal. Durante este periodo, la Fundación ha apoyado a 12 explotaciones ganaderas, con actuaciones como la construcción de infraestructuras y abrevaderos en la Montaña de Alinyà, la mejora de cercados en Can Puig de Fitor o el proyecto de pastoreo con burros en el Congost de Mont-rebei, que contribuye al mantenimiento de los espacios abiertos en un entorno natural de gran valor ecológico y con una elevada afluencia de visitantes.
Una apuesta por adaptar Cataluña a los grandes incendios del futuro
Los grandes incendios forestales son hoy uno de los principales retos ambientales y de seguridad del país. Afrontar este nuevo escenario exige una estrategia sostenida en el tiempo que combine conocimiento científico, gestión forestal, desarrollo rural y colaboración entre administraciones, propietarios forestales, servicios de emergencia y entidades comprometidas con el territorio.
La Fundació Catalunya La Pedrera continúa trabajando en este modelo de gestión del territorio con una visión a largo plazo. Así, la gestión activa de los bosques, la recuperación del mosaico agroforestal, el apoyo a la ganadería extensiva y la creación de infraestructuras estratégicas no evitan los grandes incendios, pero sí hacen posible un territorio más resiliente, más preparado y más seguro.
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